JUEVES 18 DE ABRIL DE 2013
Muchas cosas más quisiera compartir con mis almas escogidas para tan digno apostolado, pero tan sólo quiero que mediten una y otra vez las que les he escrito.
El meditar con frecuencia en mis palabras hará que realicen un apostolado muy fructífero, especialmente si meditan mis palabras ante mí en el Sagrario. Yo les aclararé cualquier duda que tengan y les daré fuerzas para que lleven adelante las tareas que les pido.
Así como mis discípulos venían a mí después de haber llevado a cabo las tareas de evangelización que les había indicado, así quisiera que vinieran ante mi en el Sagrario mis apóstoles de la Divina Misericordia y me cuenten sus éxitos y fracasos. Que compartan conmigo todo lo que han realizado.
Así como fortalecí y le di ánimo y descanso a mis discípulos, así lo haré con mis apóstoles de la Divina Misericordia. En mi encontrarán apoyo y fuerzas para realizar su apostolado, celebraremos los éxitos obtenidos y planearemos cómo superar y vencer los obstáculos que se presenten.