SABADO 13 DE ABRIL DE 2013

Ciertamente mis almas escogidas tienen en sus manos el poder de conseguir mediante sus oraciones y sacrificios que las almas que se encuentran en el camino de condenación reciban mi Divina Misericordia y por ella lograr reflexionar y optar por recorrer el camino de la salvación. 


Es un privilegio que le concedo a mis apóstoles de mi Divina Misericordia. Sus oraciones y sacrificios se unen en especial a las súplicas de mi madre quien no deja de interceder por la conversión y salvación de todos los seres humanos, y en especial por los que se encuentran en el camino de la condenación. 


Ciertamente es un privilegio especial concedido a mis almas escogidas para llevar a cabo tan importante apostolado, pero ello lleva también asociada una cuota de responsabilidad mayor. Los apóstoles de la Divina Misericordia están llamados a orar diariamente y con muchas peticiones suplicar que mi Divina Misericordia llegue a todas las almas y en especial a las que se encuentran en el camino de la condenación. 


Están llamadas a hacer sacrificios frecuentes por la salvación de estas almas. No les pido grandes sacrificios sino aquellos que su estado de vida les pueda permitir sin provocar daños en sus vidas ni perjuicios a sus prójimos. Sobretodo les pido pequeñas privaciones que mortifiquen sus gustos y lo ahorrado con ellas lo pongan al servicio de sus hermanos más necesitados. 


Para este apostolado he llamado a niños, jóvenes, adultos y a los ancianos. También he llamado a los enfermos y a los que están privados de libertad. Con sus condiciones de vida, aceptándolas con amor, y ofreciéndolas por las almas que se encuentran en el camino de la condenación son el mayor sacrificio que me pueden ofrecer. Por medio de ellos y de sus oraciones mi Divina Misericordia llegará a las almas más necesitadas de ella y millones de seres humanos se convertirán y se salvarán. 


En forma especial he llamado a sacerdotes, religiosos y diáconos a llevar a cabo este gran apostolado. Sus oraciones y sacrificios también producirán la conversión y salvación de millones de almas.