MIERCOLES 26 DE JUNIO DE 2013
Aunque no todas mis almas escogidas están conscientes del cuidado y del amor que he tenido por ellas, todas de una manera u otra saben que tienen una relación especial conmigo y tienen una especial devoción a mi Sagrado Corazón.
No todas están al tanto que han sido escogidas para llevar a cabo el apostolado de mi Divina Misericordia, ni todas están al tanto del alcance profundo que tiene este apostolado en lograr la conversión y salvación de las almas más necesitadas.
Muchas se han dedicado a la promoción de mi Divina Misericordia haciendo énfasis en la Coronilla y en la Novena. Ciertamente que en ambas devociones se intercede por las almas más necesitadas de mi Divina Misericordia, pero también se incluyen otras necesidades y ello ha dado lugar que muchas de mis almas escogidas hacen uso de estas devociones para interceder por sus necesidades personales y las de sus seres más queridos olvidándose de interceder por las almas más necesitadas de mi Divina Misericordia que se encuentran en el camino de la condenación.
Por eso quiero que mis almas escogidas reflexionen sobre la importancia del apostolado a que han sido llamadas y le den una importancia primaria a la intercesión por las almas más necesitadas y posteriormente oren por las necesidades propias y las de sus seres más queridos.
Han de saber que yo tomo cuenta de sus propias necesidades y las de sus familiares y amigos más cercanos para que no se distraigan de su tarea primordial de orar, sacrificarse y obrar para que mi Divina Misericordia llegue a las almas más necesitadas que se encuentran en el camino de la condenación.
Reflexionen y se darán cuenta de que así ha sido hasta el presente en sus vidas y así seguirá siendo en el resto de sus vidas. Por eso les pido que reflexionen y tomen conciencia del apostolado a que han sido llamadas y se entreguen a él de todo corazón.