SABADO 20 DE ABRIL DE 2013

Hijos míos. Sed generosos y responded con agrado a esta llamada para llevar a cabo tan hermoso apostolado de redención y salvación de las almas más necesitadas de mi Divina Misericordia. Responded con generosidad! Responded con amor y entrega a las almas que están más necesitadas de este apostolado. 


Pensad en ellas! Reflexionad en el destino que les espera si mi Divina Misericordia no llega a ellas. Pensad en la alegría que habrá en el cielo si se realiza la conversión y salvación de estas almas. 


Estas almas se encuentran en el camino de la condenación y más que ninguna otras necesitan de quiénes las amen y se entreguen con generosidad a la tarea de llevarles mi Divina Misericordia. 


Estas almas estarán agradecidas eternamente por haber sido salvadas en el último momento, cuando parecía que estaban destinadas a condenarse. Ellas, sin saberlo, tienen una última esperanza, y esta esperanza tan solo se la pueden dar mis almas escogidas que he llamado a realizar el más grande de los apostolados. 


De no ser por este apostolado de mi Divina Misericordia millones de seres humanos se condenarían irremediablemente. Que tarea tan hermosa tienen los apóstoles de mi Divina Misericordia y que responsabilidad tan grande. Por ser tan grande las consecuencias de llevar a cabo este apostolado con amor, entrega y generosidad, es que es también tan grande la responsabilidad que conlleva realizar este apostolado con la mayor eficacia posible. 


Les pido a mis almas escogidas para este apostolado que reflexionen diariamente en ello. Que incluyan en sus exámenes de conciencia diario el preguntarse si respondieron en el día con amor, entrega y generosidad a este apostolado. 


Presentenme todos los días las dificultades que encuentran que Yo les ayudaré a superarlas. Presentenme todos los días las tareas y los logros realizados, que Yo celebraré con ustedes y los animaré para que lleven a cabo las del día siguiente. No estarán solos. Yo mismo les acompañaré y estaré con ustedes llevando a cabo este gran apostolado.