LUNES 17 DE JUNIO DE 2013
Son muchas las actividades que realizan mis almas escogidas en el apostolado de mi Divina Misericordia, pero no todas ellas tienen la misma importancia ni todas producen los mismos efectos.
Hay quienes realizan actividades que no producen ningún efecto salvo satisfacer los egos de los que las llevan a cabo. Se olvidan del fin último de lograr la conversión y salvación de los más necesitados de mi Divina Misericordia y se dedican a promover el apostolado a través de medios que ciertamente lo dan a conocer pero hasta ahí llegan. Se olvidan que más importante que dar a conocer la existencia de mi Divina Misericordia es el llevarla a las mentes y corazones de los que se encuentran en el camino de la condenación.
Dedican muchas horas a la elaboración de material promocional pero pocas horas a orar por las almas más necesitadas de mi Divina Misericordia. Son pocos los que oran y se sacrifican por sus hermanos más necesitados y muchos los que consagran su tiempo en realizar muchas actividades de promoción. Y cuando las ven realizadas se regocijan por el trabajo hecho y se alaban unos a otros por el trabajo realizado.
No es que esté en contra de qué realicen esas actividades sino que las realizan amándose mucho a sí mismos y amando poco a sus hermanos más necesitados de mi Divina Misericordia ya que no oran o oran muy poco por ellos, y no se sacrifican por ellos o lo hacen muy poco.
Por esto quiero que comprendan que lo más importante, las tareas que tienen la mayor eficacia es el orar y sacrificarse por sus hermanos más necesitados y secundariamente, las tareas de promoción del apostolado.
Despues de la oración y el sacrificio lo más importante es el testimonio de mi Divina Misericordia tanto a nivel personal como a nivel colectivo mediante charlas o predicaciones. Y esta tarea de actividades testimoniales deben llevarlas a cabo especialmente no con los que ya están en mi Iglesia sino con los más alejados, con los más necesitados de mi Divina Misericordia. Ellos son los que necesitan más de éstos testimonios y del mensaje de mi Divina Misericordia porque de ello depende su salvación.
Por esto le pido a mis apóstoles de mi Divina Misericordia que vigilen y oren para que no pierdan el rumbo y sentido correcto de su apostolado. Es muy fácil desviarse de él y caer en la tentación de enfocarse en actividades que no son importantes ni eficaces y caer en la tentación de satisfacer las necesidades de alabanzas del ego.
El enemigo utiliza mucho esta táctica. Los desvía de la tarea principal de llevar el mensaje de mi Divina Misericordia a las almas más necesitadas y los lleva a realizar un sin fín de tareas que los aleja incluso de la oración y de la práctica de hacer sacrificios.
Es por esto que mis almas escogidas deben hacer un examen de conciencia diario y preguntarse si están en el camino correcto, si oran y se sacrifican por sus hermanos más necesitados, si las actividades que realizan llevan el mensaje de mi Divina Misericordia a las almas más necesitadas de ella.