Mensaje de la Divina Misericordia
Domingo 8 de julio de 2012
Esta es palabra de Dios, comunicada para los hombres de este siglo. Escasos son los días que quedan para mi manifestación gloriosa. Días de gracia y Misericordia para los que se acogen a mí. Quiero en especial manifestarme como el Dios de Misericordia antes de qué llegue el día terrible en que me manifestaré como juez. Es ahora el tiempo en que mi Corazón se abre y derrama sobre la humanidad gracia tras gracia y Misericordia tras Misericordia. Es ahora el tiempo de gracia en el que muestro especial atención a lo que Me Flora Misericordia para ellos y para sus hermanos. No hay petición que se me haga qué no sea atendida, a ninguno que implora mi Misericordia lo rechazo. No hay petición por exigente que siga no la tienda. Escucho con predilección a los niños y a las personas que sufren. Ellos me conmueven y hacen que derrame gracias aún mayores de las que me piden.
También tengo predilección por las almas atormentadas por las penurias y sufrimientos qué les trae la vida ya sea en las enfermedades, persecuciones, O ocasionadas por robos, secuestros, y maltratos de sus hermanos. A ellos les abro mi Corazón de forma especial. Los entiendo muy bien porque también yo sufrí como ellos y sé muy bien lo que sienten. Ellos arrancan de mi Corazón gracias que otros no pueden arrancar. Ellos tienen un poder especial sobre mi porque yo vivo de nuevo en ellos mi pasión. Si supieran todo lo que pueden lograr de mí no tardarían en venir a suplicar Misericordia para ellos y para sus hermanos, pero son pocos los qué lo hacen. Pocos conocen lo que pueden lograr de mí en este tiempo de Misericordia. Sí, sé que la devoción a mi Divina Misericordia si hay extendido y son muchos los que revisan la coronilla pero aún ellos no conocen todo lo que pueden lograr de mí.
En este tiempo en que está por cerrar si la puerta de mi Corazón estoy dispuesto a conceder gracias nunca antes concedí. No quiero que nada que me sea implorado por el bien de mis hijos deje de realizarse antes de qué llegue el día terrible de mi justicia. No quiero que alma alguna pierda la oportunidad de salvarse. Toda petición por la conversión y salvación de las almas la atenderé. El que me implore la gracia de la conversión y salvación de aún las almas más perversas lo escucharé y derramaré gracia sobre gracia en estas almas para que no se condene.
Cuánto decir a mi Corazón el no tener que juzgar a nadie y tener que decirle: ir al fuego eterno! Quién medite mi pasión y muerte lo comprenderá. Por ello quiero que sepas que este es un tiempo muy especial para la humanidad. Mientras más violento se torne el mundo y más me rechacen lo sé humanos, más gracias consideré aquí en la vida y muy en especial si son peticiones de mis hijos más sufridos. Quiero que se dé a conocer a todos los seres humanos la profundidad y extensión de mi Divina Misericordia. Quiero que sean muchos los salvi pocos los que se con Danny por ello quiero que en especial mis hijos de toda la raza y credo conozcan que mi Corazón está abierto a sus peticiones de Misericordia. Quiero que todos lo sepan y que mis hijos más cercanos a mi Corazón imploren Misericordia por los que están más lejanos. Quiero que ellos se dé a conocer por todos los medios que sea posible. Que no haya medios de comunicación en los que no se hable de ello. Sí que mucho se resistirán hacerlo pero los eventos que ocurrirán los moverán hacerlo. Cuento en especial con mis hijos de la Divina Misericordia qué han respondido al mensaje que le di a mi hija sor Faustina. Ellos serán los que irán por delante llevando a sus hermanos sin todos los rincones de la tierra éste mensaje de mi Corazón a la humanidad. Mi Corazón late cada día más fuerte al ver que el tiempo se agota. Quiero salvar a todos mis hijos. No quiero que ninguno se condene. Tocar fuerte los corazones de los seres humanos y llevarle este mensaje de salvación. Insistir con fuerza que yo les ayudaré a que el mensaje se ha propagado todos los pueblos. Declarar que este es un tiempo especial de gracia del señor.
Lunes 9 de julio de 2012
Mi Corazón está abierto para atender toda gracia que se me pida. No pongo restricciones ni límites al número de peticiones. Tan sólo pido que las hagan con mucho amor y no por interés propio. Sé que mis hijos están soportando pruebas muy fuertes qué no podrán vencer o soportar si no acuden a mi Corazón misericordioso. Al final de los tiempos son mayores 1000 gracias porque son mayores las necesidades de mis hijos. No negaré gracia alguna quien me la supliqué. Cuánto más sean los pecados de quién implore mis gracias mayor será las ayudas que le daré. Al mayor pecador del mundo que se arrepienta de sus pecados y implore mis gracias si la Dary y le daré aún más de las que me pida. Quiero que todos sepan que mi Corazón no excluye a nadie. A todos los quiero en mi. Deseo que todas las almas se salven sin excepción alguna. Cuánto deseo no tener que juzgar a ninguna alma. No quisiera ver ni a tan sola un alma condenada. A todas las amo y quiero que todas estén en mi. Por ello les pido que oren y interceda por la salvación de todas las almas del mundo. Pedir con generosidad. No pongas limitaciones ni restricciones en sus peticiones porque yo no las tengo. Pidan por lo que ustedes piensan qué son buenos pidan por lo que ustedes crean qué son malos. Pidan por todos sin excepción alguna. No excluyan a nadie que mi Corazón hay lugar para todos. Mi Misericordia no tiene límites. Quiero alcanzar comí gracias a todas las almas vivientes. y es que no lo comprenden? Acaso no entienden por qué tanta generosidad para todos los seres humanos? Si no lo comprenden es porque no saben lo que significa la condenación de un alma. Si supieran el destino final de un alma condenada, si conocieran lo que le toca vivir un alma condenada, si tan sólo pudieran ver un segundo de la vida de un alma condenada entonces comprenderían por qué quiero derramar tantas gracias en todos los seres humanos sin excepción alguna. Quiero que todos se salven, quiero que todos sepan qué quiero salvarlos.
Martes 10 de julio de 2012
Hoy quiero pedirle a las almas más cercanas a mi Corazón qué hora es gente mente por sus hermanos de toda raza credo y color sus oraciones producirán un diluvio de gracia sobre la humanidad. Muchos serán los que se convertirán por sus oraciones qué son tan agradables a mi Corazón. Ella siempre lo han sido. Orillas y obrado maravillas en los corazones humanos en todas las épocas. Pero ellas tienen un poder muy especial ante mí en este tiempo en que se acerca mi venida. Atenderé las oraciones de todos los que oren por sus hermanos, pero a Tinder en forma especial las oraciones de las almas qué están muy unidas a mí por qué han conSagrado sus almas a mi Corazón. Ellas están unidas a mí en una forma especial. Ellas le doy a conocer mis secretos y planes con la humanidad. Con ellas comparto mis sentimientos más profundos por los seres humanos. Ella se han dado a mí y yo me he dado a ellas. Por eso ellas tienen un poder muy especial en lograr la conversión de sus hermanos. Por eso quiero que ella sepan qué sus oraciones sean escuchadas por mi informe especial. Si ellas me piden la conversión de una persona yo les concederé la conversión de 100 más. Quiero que ella sea la causa primaria de la conversión de los pecadores más empedernidos. Quiero que ella me los traigan a mi Corazón misericordioso y yo obraré y derramaré mis gracias en ellos en aquellos que han contagiado con sus pecados. El mundo no lo entenderá. Las conversiones de los pecadores empedernidos llamar a canción grandemente y provocará el estupor de muchos. Al final todos sabrán que yo se debió a las oraciones de mis almas predilectas, de la sala Dame unidas a mi Corazón misericordioso. Por eso quiero que ellas conozcan el poder que tienen en estos tiempos en los que se acerca mi venida. Quiero que conozcan el poder que tienen y que lo utilicen a plenitud. Con ellas cuento para llevar mi Misericordia donde más se necesita, qué son los corazones de los pecadores empedernidos.
Miércoles 11 de julio de 2012
A todas las almas que busque mi Misericordia le encontrarán. No habrá quien pida y nos reciba. Los pecadores más empedernidos pueden acercarse a mí con toda confianza qué yo los recibiré. En mi Corazón encontrarán la paz que tanto Angela. En mi encontrarán consuelo y arrepentimiento. yo las limpiaré y las curaré de todos sus males espirituales. Les trataré con especial cariño porque las amo inmensamente. Así lo manifesté en la parábola del hijo pródigo. Quiero que esta parábola sería conocida en todos los pueblos una vez más. Quiero que todos sepan que a mis hijos que se han alejado Jean hecho de su vida es un lastre ya no soportan, qué los estoy esperando en mi Corazón misericordioso. En este tiempo más que ningún otro dos estoy esperando. Quiero que sus vidas sean de nuevo vidas de verdadera paz y alegría cómo en los mejores años de su niñez. Vengan a mi Corazón misericordioso con confianza. No les voy a recriminar ni a tratar mal por lo que han hecho. Tan sólo quiero que conozcan el verdadero amor, qué conozcan la alegría con la que los recibiré. Lean la parábola del hijo pródigo y sabrán cómo los recibiré. Cuánto anhelo que comiencen a llegar a casa. Todos los días estoy esperando que lleguen y como quisiera ver en el camino ah muchísimo pecadores retornando a casa qué tuviera que mandar a ensanchar cada vez más los caminos. Vengan que están a tiempo. La puerta de mi Corazón está abierta pero vienen día sin que se cerrará y ya no podrán entrar. Por eso quiero que ninguno se quede afuera, qué todos entren ven conmigo para que cuando se manifieste ticia estén todos adentro y no tenga que juzgarlos. Venid, que los estoy esperando con mis brazos abiertos. Venir qué yo mismo los limpiaré los vestiré con el traje de la gracia propio de mis hijos. Venir que mi encontrarán lo que tanto han buscado y no han podido encontrar. Venid y comenzarán a disfrutar de la gran fiesta qué has ido preparada desde el principio de la creación.
Jueves 12 de julio de 2012
Hoy quiero hablarles de lo qué más me entristece. Son las almas que se encierran en mi Misericordia, qué la buscan y la reciben, pero posteriormente se vuelven a alejar de mí. Estas almas saben que las amo informe especial, qué les abrí mi Corazón y la recibí cuando injusticia no se lo merecía. Ella saben lo que es vivir en paz y han saboreado la alegría de verse recreadas teniendo la oportunidad de rehacer su vida completamente. Ellas, conociendo lo que es vivir en mi y lo que es vivir en el mundo han sido de nuevo cautivadas las llamadas del mundo y sus falsas promesas, alejándose una vez más de mí. Ella son como un hijo pródigo pues haber regresado a la casa del padre, se han vuelto a ir. Éstas almacén tristeza en mi Corazón más que ninguna otra por qué sé que es sumamente difícil que vuelvan a mí por qué no tienen el coraje de volver hacerlo. Se sentirían sumamente humilladas hicieran y en su seguir y soberbia no quiere ni siquiera pensar en ello. Más aún, ellas creen que yo no las volvería recibir, qué estoy desencantado de ellas y que ya no las amo. Por eso ni siquiera se toman la molestia de pensar en un nuevo regreso. Para ellas ya no hay vuelta atrás y su única esperanza es el mundo. Si supieran que es totalmente lo contrario, qué la sigo amando infinitamente y que mi amor por ellas no disminuyó nada porque se fueron. Ellas son las almas que más me hacen sufrir por qué han cerrado sus mentes y corazones a la posibilidad del regreso. Ellas son las almas que están más abiertas a la posibilidad de la condenación. Ellas son las que más fácilmente pueden decidir alejarse de mí eternamente. Ellas son las que más necesitan de la oración y del sacrificio de mis elegidos. Sólo por la oración y sacrificios de mis elegidos derramaré sobre estas almas analizado un torrente de amor y Misericordia como nunca antes se ha visto. De ello se hablará hasta el mismo día de mi venida. Será mucha las almas que se han vuelto alejar volverán a mí para siempre.
Viernes 13 de julio de 2012
Hoy quiero que mis almas escogidas entiendan lo importante que es que ella sigan luz y sal de la tierra. De ellas depende la salvación de muchos. Sus oraciones y sacrificios así mi Misericordia se derrame sobre las almas más necesitadas de ella. Si mis almas escogidas se distraen y dejan de orar por sus hermanos entonces eran muchos los que sufrirán las consecuencias y de ello les pediré cuenta. No es que yo esté impedido de actuar y derramar mi gracia Sino que en ellas he puesto mi confianza para que sean muchos los que se salven. Así fue con mis primeros discípulos y así asido a través de la historia, pero en este tiempo especial antes de mi venida he querido que mis almas escogidas por sus oraciones y sacrificios obtengan de mí gracias especiales para que mi Misericordia llegue a los pecadores más empedernidos y en especial a los que se han vuelto a alejar de mí. Mis almas escogidas tienen un poder especial en este tiempo para conseguir qué mi Misericordia se derrame a torrentes sobre todo los seres humanos y en especial sobre los más necesitados. Por ello quiero que ellas hagan todo lo posible para no distraerse, para no dormirse. Este tiempo se asemeja mucho el tiempo de la noche de mi pasión en la que les pedí a mis discípulos amados que velarán para no caer en tentación. Ellos no supieron entender el momento especial que estaban viviendo y por eso se durmieron. No quisiera que mis almas escogidas, los discípulos de este tiempo, no entendieron la importancia del tiempo que están viviendo y se distrajeron o se durmieron punto de ella depende la salvación de muchos y si se duermen las consecuencias serán fatales. Por eso les pido que vigilen y no se duerman qué me dicen el otra sentimental de este tiempo que viven y cuán importante es que oren y se sacrifican por sus hermanos más necesitados de mi Misericordia Divina. De ellas depende que muchos que viven en situación de pecado reciban gracias especiales que de otra manera no recibiría. En ellas he puesto mi confianza.
Sábado 14 de julio de 2012
Hijos míos, con cuanta ternura hice la creación y quise que participaron de ella. Los creí amor misericordioso ya principio mi amor por mis criaturas ir a tal que estaba dispuesto a perdonar las cuantas veces fuera necesario. Sólo puede comprender chiste amor cuando sí vi a mi hijo crucificado muriendo por la salvación de todos los seres humanos. Varón de Dolores, lo soporto todo y se entregó pagando con su muerte en la cruz por la liberación y salvación de toda la humanidad. Ello debió haber sido suficiente para que todos los seres humanos volvieran a mí para siempre. Sin embargo muchos en su soberbia se negaron y se están negando a hacerlo. En estos tiempos en que se acerca mi segunda venida son muchos los que sí así sordos a mis llamados. Han querido escribirme de todos los lugares. No sólo me rechazan a mí sino que hacen todo lo que esté a su alcance para que los demás cines humanos me olviden. Quieren eliminar toda referencia mi nombre y persiguen a los que gozan ser fieles a mí. No por ello dejo de amarlos sino que tengo más compasión y Misericordia de ellos. Sí, sí que es una buena parte de la actitud que ellos tienen para conmigo se debe al testimonio de muchos que se dicen ser cristianos pero están lejos de ti serlo. En los países donde más personas han sido bautizadas el testimonio que han dado mis hijos y muchas almas predilectas es totalmente opuesto a mi mensaje de salvación. En estos países es donde más pobreza se ha dado cuándo ha debido ser todo lo contrario. En estos países es donde más abortos se han realizado cuando debería hacerlo opuesto. En estos países es donde unos pocos llamados cristianos acumulan muchas riquezas al precio del sudor y de la opresión de muchos. En estos países es donde más se me ofende, donde menos se cumplen mis mandamientos. Por eso entiendo muy bien que hayan quienes quisieran proscribir mi nombre y toda referencia a los llamados cristianos. Por eso es que quiero obrar una vez más mi salvación en aquellos que quieren de verdad abrazarse a mí y a vivir como desde un principio le señalé.
Estas almas serán la luz del mundo y a través de ellas volveré a traer a todos hacia mí. Hoy más que nunca mi discípulos tienen que ser coherentes y vivir el mensaje, plan buena nueva que les he comunicado. Cuándo un hijo o una hija mía se decide hacer coherente y dar testimonio verdadero de mí provocan que los demás se decidan abandonar su vida de pecado y volver a mí. Éste ha sido un tiempo de purificación de mi Iglesia. He permitido muchas persecuciones y mucho dolor en ella porque sólo así puede ser purificada. Mi Iglesia se acomodó al mundo cuando debería ser lo contrario. Por ello permití que se le persiguiera en muchos países. El dolor y la persecución han hecho que mi Iglesia se aleje de su acomodo al mundo y vuelva sus pasos nuevamente a mí. Mi Iglesia, renovada en el dolor y la persecución ha dado a luz a nuevos hijos qué si son fieles a mí y a mi mensaje. Ellos son la esperanza de la humanidad. A través de ellos se llevará a cabo la tarea de una nueva evangelización qué preparará mi venida.
Domingo 15 de julio de 2012
Cuánto he deseado que mis hijos se acogen a mi Misericordia y no a mi juicio. Los que rechazan mi Misericordia sexo a mi juicio. y así como mi Misericordia no tiene límites y la ofrezco a todos los que se quieran acoger a ella, mi juicio no tendrá límites y llegará a toda criatura que no quiso acogerse a mi Misericordia, sin excepción alguna. Después de este tiempo de la Divina Misericordia vendrá el día del juicio en la que toda criatura recibirá según haya merecido. Los que se hayan acogido a mi Misericordia recibirán el juicio con benevolencia ya que optaron por venir a casa y refugiarse en mi Corazón misericordioso. Los que optaron por permanecer alejados de mí recibirán el juicio con todo su rigor. No habrá Misericordia para ellos porque optaron no recibirla. Optaron por permanecer alejados de mí, cerraron sus corazones a toda posibilidad de Misericordia. Se prefirieron así mismos en lugar de mí. No escucharon mis continuas llamar a arrepentirse y cambiar de vida a cogiéndose a mi Divina Misericordia. Si fueran tan sólo criaturas temporales morirían y allí acabaría todo para ellos, pero son criaturas creadas para la eternidad. Las hice para que fuesen felices eternamente y si deciden rechazarme para siempre serán infelices eternamente. Mi Corazón se ha abierto completamente y ha tenido Misericordia con todos los seres humanos por qué los amo tan profundamente que no quiero otra cosa que la que todos los seres humanos se acogen a mi Misericordia Divina vivan felices eternamente. Veo con mucha tristeza la inmensa multitud de seres humanos que me rechazan, que no creen en mi existencia, que conciben la vida como la existencia de una flor, que se realiza por un periodo de tiempo y después se marchita y desaparece. Son multitudes ciegas que van como por un camino hacia un gran precipicio. Creen que con ignorar o rechazar mi existencia, con rechazar la creencia de qué fueron creados para una eterna felicidad, así será. Conciben que la vida sólo se realiza en este tiempo en que viven y por ello se entregan a disfrutarlo en la medida que pueden. Como no creen en mi existencia no les importa lo que hacen y como lo hacen. No creen que sus actos serán juzgados. Más aún, ya no creen que exista el bien Google mal. Todo es válido en la medida que sirva su fines de búsqueda de poder, placer y disfrute de esta vida. No existe Dios, por lo tanto no hay a quien entregarle cuentas. No hay vida después de esta vida, por lo tanto sólo hay que preocuparse por esta vida. Están CIA y locos. Creen que con taparse los ojos a la realidad de mi ex distancia la vida eterna ya no existe esa realidad. Me da tristeza la inmensa multitud de seres humanos que actúan así, porque de permanecer en esa actitud serán juzgados de acuerdo a ella. Las consecuencias son muy serias. No se imaginan lo que van a cosechar con esa actitud. No se imagina las consecuencias eternas de optar por no amarme. Les dejé la parábola de Lázaro y el rico Deadpool On para que comprendiera las consecuencias de llevar una vida así. Por eso quiero que una vez más mis almas escogidas, mis discípulos de este tiempo reflexionen una y otra vez sobre y que se la den a conocer por todos los medios posibles a todos los seres humanos. Quiero que todos la conozcan, qué todos tengan la oportunidad de conocer lo que va ocurrir al final de sus días en este mundo. Quiero que mis almas escogidas oren y supliqué mi Misericordia para que los seres humanos reflexionen sobre esta parábola, para que abran sus mentes y corazones y entiendan que es la última oportunidad que tienen. Este tiempo especial en que envío mi Misericordia Divina luz es la última oportunidad el humanidad tiene para salvarse. Cuando venga el día del juicio se ejecutará la sentencia y cada quien recibirá según lo haya merecido cómo la recibió el rico pon. Quiero que todos los seres humanos tenga al tanto de lo que va ocurrir. Que no se escatime el esfuerzo por dar a conocer esta parábola por qué pediré cuenta de ello. Muchos se salvarán porque la escucharán y reflexionarán en ella. Sus mentes y corazones se abrirán decidirán acogerse a mi Divina Misericordia.
Lunes 16 de julio de 2012
Muchos consideran que mi Misericordia no es necesaria, qué humanos tiene la capacidad de discernir lo que es bueno o malo para ellos, que por sí mismo ellos pueden tomar decisiones sin necesidad de ayuda alguna. Más aún, la palabra Misericordia les choca porque se sienten disminuidos por ella. Consideran que la Misericordia rebaja la condición humana llevándolas a un nivel de servidumbre. A estos la palabra Misericordia les molesta y no hacen esfuerzo alguno ni por recibirla ni por dar a conocer la sus hermanos. Tristemente esta postura la toman muchos de mi propia casa. Ellos no la reciben y no dejan que los demás la reciban. Tienen endurecido sus corazones, por no decir que tienen callos en ellos. Son como los fariseos que encontré mi primera venida. La postura de unos y otros es idéntica. A esto se les hace sumamente difícil recibir mi Misericordia por qué consideran que no tienen necesidad de ella. No ven la necesidad de mi Misericordia porque no se ven así mismos como pecadores. Ellos rara vez se confiesan y si lo hacen es por apariencia y evitar el qué dirán qué les puede arruinar sus pretensiones de gobierno y prestigio. Ellos no consideran ni piensan en mi segunda venida, y menos aún pueden darse cuenta que la noche encima. Para ello sólo hay la presencia de ellos y venga la religión común medio que sirve a sus fines perversos y desviados de mi plan de salvación. A los evangelios los Bing como libros muertos que ya no tienen vigencia y darían todo por reemplazarlos por escritos de ellos qué estuvieran al día con la realidad de hoy. Quiero que mis almas escogidas oren y se sacrifica en especial por ellos. Qué los amen con amor profundo y comprendan la desgracia en la que ya viven estas almas y como Caban para sí mismas su propia tumba de dolor y sufrimiento. Estas almas necesitan de mucha Misericordia por el hecho mismo de qué la rechazan. Ellas son como grandes piedras que la Coulee San el río de mi Misericordia impide qué le llegue a ellos y a sus hermanos. Por eso mi Misericordia va actuar en ellos informe especial. Las oraciones y los sacrificios de mis almas escogidas lograrán el milagro de la conversión de muchas de ellas. Caerán de sus ojos camas de la soberbia que le pide apreciar mi Misericordia. Verán con estupor la realidad de la situación en que se han metido y contemplarán la tumba que estaban cavando para ellos y lo que les esperaba en ella. Vendrán a mi atemorizados implorando el perdón y se beneficiarán de la Misericordia Divina que se había derramado en ellos. Dejarán de ser obstáculo para que mi Misericordia no llegue a sus hermanos y se convertirán en apóstoles de mi Misericordia. Será muchísima las almas que se salvarán por la conversión de ellos ya que el torrente divino de mi Misericordia las alcanzará a tiempo. Mis almas escogidas se llenarán de gran alegría y felicidad al contemplar el gran poder de mi Divina Misericordia.
Martes 17 de julio de 2012.
Hoy quiero que mis almas escogidas tomen mayor conciencia de lo importante que es el que velen y oren con cotidianidad y se esfuerzan por ser fieles y permanecer en mi amor. Ellas son las que están al frente de esta gran batalle espiritual de los últimos tiempos. Por medio de ellas mi Divina Misericordia llega a muchísimas almas que de otra forma no les llegaría. Ellas son canales por los cuales llega mi salvación a muchos. Por medio de ellas mi amor misericordioso se derrama y alcanza los corazones de los pecadores empedernidos, de los no creyentes, de los que se han alejado de mí. Oraciones y sacrificios obtienen de mi gracia atrás gracias por la humanidad. Ellas son fuentes que llevan mi amor misericordioso a los lugares más recóndito de la tierra. Precisamente por todo esto ellas son las más atacadas por los demonios y ponlo y nada mente quieren eliminar toda referencia. Por eso a ellas las protejo de forma especial. Además de sus ángeles de la cuarta tienen ángeles enviados por mí para que la gente ataques. Ellas tienen una asistencia personal mía. En ellas más que cualquier otra alma derramo mi gracias misericordioso. yo mismo latiendo y les doy fuerzas para que salgan triunfantes en las batallas. En mi encuentran el descanso y la fuerza para volver una y otra vez a la batalla espiritual toca librar. Ellas van a ser recibidas con júbilo y alegría en mi reino y serán saciada de alegría, paz y amor en la corte celestial. Ahí jazz las reconoceré y las premiaré con sobre abundancia el día final y gozarán plenas de felicidad eterna mente a mi lado en el reino de los cielos. Por eso quiero que ella tenga alertas, vigilantes para enfrentar todos los ataques de Satanás y sus demonios. Es vital para ellas dado de vigilancia y oración continua, tanto para combatir todo ataque como para recibir las bendiciones que les envío. Sólo así podrán perseverar hasta el final. Conmigo todo lo podrán. Con ellas cuento hasta el día final.
Miércoles 18 de julio de 2012
Muchas cosas inquietan a mis hijos. Sus mentes y corazones están expuestos a un bombardeo continuo de noticias, información, imágenes, música, películas, que hacen que sus corazones no tenga no tengan paz y que sus mentes estén aturdidas. No tienen tiempo para reflexionar. De una actividad pasan a la otra y a la otra y quedan extenuados y aturdidos al final del día para descansar y repetir el mismo ciclo al siguiente día. Así se les van los días sin notar que se dirigen como locomotoras descarriadas a un gran precipicio, mayor acontecimiento de sus vidas que es el día de su muerte. Ese día lo sorprende sin preparación alguna. Para muchos es un acontecimiento inesperado que interrumpe violentamente el cielo el ciclo de sus días. Pobres almas que llegan a mí de improviso. No se lo esperaba. Llegan con sus manos vacías de buenas obras y sus corazones con un gran vacío de amor. No tienen que ofrecer sino una cadena de días y así que vivieron como autómatas repitiendo sus actividades que tan sólo le servían para ganar el dinero que le permitiría alimentarse para repetir el siguiente día. Qué triste el final de la vida de mis hijos que vivieron así. Que tristeza al encontrarse con las manos vacías. Todos los días son multitudes de almas me presentan. Despiertan cuando ya es tarde y se encuentran que ya no pueden hacer nada para llenar sus manos de buenas obras y sus corazones de amor. No fueron capaces de vivir a plenitud la vida poniendo al servicio de sus hermanos los talentos, sino que informa si alienaron y se convirtieron en locos de mente y Corazón. Su única esperanza mientras tienen vida son las oraciones y sacrificios que mis almas escogidas elevan por ellos, implorando mi Misericordia para que logren romper el ciclo vicioso de vida que llevan y puedan dar frutos en la vida eterna. De las oraciones y sacrificios de mis almas escogidas depende la salvación de estas almas que tan necesitadas están de mi Divina Misericordia.
Viernes 20 de julio de 2012
Hoy sentí un gran dolor al ver como mis hijos realizan obras monstruosas con sus hermanos. Se han vuelto locos y en sus locuras le quitan la vida a sus hermanos sin importarles quiénes son y cuánto dolor van a producir con sus tragedias. No son pocos los que tienen planes de destrucción masiva. Planifican con perversos detalles cada una de sus acciones. Si no fuera por las oraciones y sacrificios de mis almas escogidas ya habrían producido mucho daño a la humanidad. Por ello quiero que mis almas escogidas pongan en forma especial en sus oraciones a las almas de sus hermanos que se han desquiciado y planean destrucción. Sus oraciones y sacrificios harán que mi Divina Misericordia alcance los corazones de estas almas y haré que vuelvan a las sensatez. En especial quiero que los niños eleven sus oraciones por estas almas, que imploren la sanación de ellas y la gracia de la conversión para que sus planes de odio y destrucción se transformen en planes de paz. Quiero que pidan mucho para que estas almas vacías de amor encuentren quien las ame y las ayuden a su conversión. El mal del mundo es un mal de Amor. Son cada vez más las almas que toman el camino del odio y la venganza por que no encontraron quien las amara. Estas almas tuvieron una niñez muy aterradora. Muchos de ellos fueron abusados hasta por sus propios padres y sólo encontraron quien se aprovechara de ellas cuando buscaban quien tuviese compasión de ellas. Ellas sólo recibieron amarguras cuando tuvieron la ilusión de encontrar amor y alegría. Les vaciaron sus corazones de amor y se los llenaron de odio. A estas almas las amo mucho y obro Misericordia tras Misericordia por ellas. Ellas son las que más amor necesitan y por ello las amo en forma especial. Por eso quiero que mis almas escogidas y en especial los niños, las amen mucho, orando y sacrificándose por ellas. Sus oraciones y sacrificios son la única esperanza que tienen estas almas para que mi Divina Misericordia las alcance y la transforme. Orad por ellas con constancia, con fuerza y con lágrimas. Haced cuanto puedan para que estas almas se salven.
Domingo 22 de julio de 2012
Entiendo que mis almas escogidas duden y quieran señales sobre mi voluntad en ellas. Éste es un tiempo de mucha confusión donde muchos hablan en mi nombre para confundirlas y está bien que mis almas escogidas quieran discernir y conocer quién es el que les habla. Por ello me les manifestaré para que conozcan que soy yo quien les habla y nadie más. No quiero que se confundan y duden sobre mis proyectos para con ellas. Es preciso que ellas no duden y se entreguen a mí con toda confianza. Con ellas cuento para que mi Divina Misericordia alcance a todos los hombres de este tiempo tan crucial antes de mi segunda venida. Por ello me les manifestaré y sabrán en sus corazones que soy yo quien les habla y les pido sus oraciones y sacrificios por cada una de las almas que tanto necesitan de mi Divina Misericordia. Sin ellas mi Divina Misericordia no las alcanzaría porque sólo ella llega por las oraciones y sacrificios de mis almas escogidas. Por ello no dejaré que las dudas aniden en sus corazones y les perturbe. Será mi amor misericordioso el que anide en ellas y quien les anime a orar por las almas que tan necesitada de mi Divina Misericordia. A cada una a la María y le daré lo que necesita turbe y comprendan que soy yo el que anida en ellas y quien les envía esta llamada urgente de orar y sacrificarse por sus hermanos. El tiempo se acorta para hacerlo y ya no será posible hacerlo cuando mi padre apuntar determine el día que Me manifestaré con todo y justicia. No te vais al manías corazones. Soy yo alquilas llama a realizar noble de salvar a sus hermanos. No te vais y no Days. Soy yo quien está tocando las puertas de sus corazones y abriendo los ojos de sus almas para que se den cuenta de la necesidad que tiene tantas personas de qué oren y hagan sacrificios por ellas. La salvación de ellas depende de ustedes ya que sus oraciones y sacrificios tienen el poder de llevarles mi Divina Misericordia.
Lunes 23 de julio de 2012
Muchas cosas sean necesarias que acontezcan antes de mi segunda venida. La violencia entre hermanos será mayor. Mis almas escogida serán perseguidas así como todo aquel que goce llamarse cristiano. Todo esto estará acompañado con grandes destrucciones ocasionadas por la naturaleza. Las guerras entre los pueblos será más frecuentes y será más numerosos los que en actos suicidas le quiten la vida a sus hermanos. Todo pareciera y dirigido hacia una gran destrucción universal como nunca antes la hubo. Hay incluso quien la planea para de ella sacar provecho propio. Sus planes no son mis planes y por ello persiguen cogidas. Daría todo lo que tienen para eliminar de la faz de la tierra todas las religiones. Se desconcierta cada vez que han llevado a cabo proyectos de eliminar la religión en un país se encuentran que cuando ya tenían casi logrado sus objetivos ella vuelve a florecer nuevo y con más energía. Piensa que no han podido eliminar simultáneamente en todos los países y que cuando lo logren el triunfo será final ya que no tendrán la posibilidad de alimentarse una de otra. No se dan cuenta de qué luchan conmigo y creen seres humanos. A ellos también los amo y quiero que mi Divina Misericordia los alcance. Por eso le pido a mis alarmas escogidas que oren y se sacrifican por sus perseguidores. Sus oraciones y sacrificios realizarán el milagro de la conversión y salvación de muchos de sus perseguidores. Vendrán a mí con Corazón contrito y yo las recibiré mi Corazón misericordioso. Ellas entrarán antes del tiempo final y la conversión de ellas producirá que muchas almas a su vez se conviertan.
Miércoles 25 de julio de 2012
Una vez humanidad no tenía salvación y por eso vino el gran diluvio que acabó con todos aquellos que me rechazaron obstinada mente. Hoy también me rechazan con obstinación y aún así continúa derramando el gran diluvio, pero esta vez el de la Divina Misericordia. No dejo de enviarla porque una vez que cierren la puerta de mi Divina Misericordia vendrán días que el humanidad nunca antes vivió mis imagina que pueda ocurrir lo que verán en esos días previos a mi segunda venida. Sólo comprendiera la magnitud de los eventos al ver como derramo mi Divina Misericordia para que todos se conviertan y no tengan que juzgarlos. Hay. Ese día del juicio será precedido de día de angustias como nunca antes. Mis almas escogidas todos los Keisha Brasil Misericordia estarán seguros y confiar anemia. Pero hay de aquellos que permanezcan Go cerrando sus corazones a mi Divina Misericordia. Si abrieron sus ojos eran los que van a vivir se convertiría sino por temor. Aún así los recibiría en mi Corazón misericordioso. A estas almas obstinadas las amo con gran amor. Por ellas en especial con la esperanza de corazones. Orado mucho por ellas y traérmelas a mi Corazón misericordioso. Amarla como yo las amo. No las abandonen. Insistid y tocad sus mentes y corazones con vuestras oraciones y sacrificios.
Jueves 26 de julio de 2012
Cuantas veces he querido salvar a todos los seres humanos. Así como en Jerusalén me entristece por el rechazo de mi pueblo, así me entristezco cuando soy rechazado por los seres humanos. y más aún cuando se trata ya de la última oportunidad que les estoy ofreciendo. Están ciegos con sus avances tecnológicos y avances en el conocimiento humano. La capacidad que han alcanzado de conocimiento debería haberles facilitado el conocerme y abrir sus corazones a mi Divina Misericordia, pero todo lo que has logrado no ha servido sino para llegar si en la soberbia de pretender que lo pueden todo y no necesitan de mi ayuda. Creen que han llegado a la cúspide del desarrollo y no se dan cuenta de qué han bajado hasta el fondo del abismo. No se han dado cuenta de qué han cavado más y más hondo en el abismo de la negación de mi existencia que no es más que el abismo de la negación de su propia condición condición de criaturas mías. Niega mi paternidad y se abrazan a todo aquello que los destruye ya en esta vida y posteriormente los llevará a la condenación eterna. Reconocerá mi paternidad cuando ya haya caído la noche del último día y no habrá más día para amar a sus hermanos, llamar a mi amigo toda la vida. Éste es el único tiempo que les queda para abrirse a mi Divina Misericordia y recibirla como gran consuelo. Después será tarde porque habrán cerrado ellos mismos las puertas del Corazón de mi Divina Misericordia y la mantendrán cerrada por toda la eternidad. Mi rechazarán eternamente aún conociendo su existencia a mi Divina Misericordia. Por ella existen, por ella les he mantenido la vida, y por ella les he mantenido abierto mi Corazón para que vuelvan a casa y sean felices eternamente. Cuando he tardado en venir porque la Samo inquebrantable mente. Como el padre amoroso de la parábola del hijo pródigo, todos los días pero la vuelta de mis hijos que me han rechazado. Cada día espero que sean muchos los que vuelvan y por eso retardo mi venida. Pero ahora cada día retorna menos a pesar de qué cada día derramo más mi Divina Misericordia sobre todo todos los que me rechazan. Por eso al momento de mi segunda venida está cada vez más cerca. Los últimos en entrar lo harán por las oraciones y sacrificios de mis almas escogidas. Por ellas provocaría que los cimientos mismo de la tierra se muevan. La magnitud de los eventos será tal que muchas almas que me han venido negando abran sus corazones y su entendimiento. Al ver que no pueden hacer nada para detener los eventos. Al ver que los mismo no tienen explicación científica alguna y al comprender que el fin se avecina, acudirán a mi temerosos suplicando Misericordia y la recibirán. Pero mucho si obstinarán aún más. Serbia no le dejará venir para mí ni por temor. Se negarán a darme lo que me corresponde como creador y preferirán hundirse en el abismo en lugar de darme la gloria y el honor que me corresponde. Preferirán la condenación eterna por considerar una humillación darme la gloria que me corresponde. Verán la destrucción de mi creación como un triunfo y considerarán el hundirse eternamente en el abismo una victoria.
Viernes 27 de julio de 2012
Hoy quiero que mis almas escogidas den a conocer a sus hermanos mi Divina Misericordia, que la propaguen por todos los medios posibles, que no escatimen tiempo ni esfuerzo en hacerlo. Todo lo que han hecho hasta ahora ha sido muy valioso y han sido muchos los que se han acogido a mi Divina Misericordia al conocer podían recibir. Por ello quiero que la devoción a mi Divina Misericordia se espanta aún más en todos los continentes. Quisiera que fuese conocida hasta en los pueblos más remotos de la tierra, ahí donde casi nadie llega a visitarlos. Que no haya personas ninguna en el mundo que no se entere de mi Divina Misericordia. Ella es la única esperanza que tienen los que se han alejado de Ella es el caudal por la que llega mi gracia abundantemente a los más necesitados y por ella han sido muchos los que se han salvado y los que se salvarán antes de qué se realice mi segunda venida. Ella es la única fuerza capaz de abrir los corazones que se han cerrado a mi gracia. Ella penetra hasta el fondo del alma y es capaz de mover al arrepentimiento a muchos que tienen el Corazón endurecido. Ella atraviesa la mente y los corazones y llega al propio centro del alma donde nadie más puede llegar. Ahí se da el encuentro de la persona con mi Divina Misericordia, la cual lo interpela y la llama a la conversión. Mi Divina Misericordia no forcé a nadie a recibirla. Ella tan sólo se manifiesta tal cuales. Muchos al conocerla se abrazan a ella agradecidos de su visita. Otros permanecen perplejo sin comprenderla y sólo las oraciones y sacrificios de mis almas escogidas las llevan a abrirse y recibirla. y no son pocos los que la conocen y la comprenden y la rechazan con violencia. Ellas, en su nación y soberbia consideran una humillación el recibirla. Esperanza son los acontecimientos previos a mi venida. Muchas de ellas vendrán a mí por temor y las recibiré. y otras más y se continuarán. Estas almas verán en estos acontecimientos motivos para endurecer aún más sus corazones. Saben las consecuencias y aún así prefieren rechazar mi Divina Misericordia.
Lunes 30 de julio de 2012
Cuánto quisiera que mis hijos abrieran sus corazones a mi Divina Misericordia y la recibieran con gran alegría. Con ello ocurre lo de la parábola del sembrador. Hay quien ese niegan a recibirla. Hay quien es la reciben pero sus ocupaciones los distraen y se olvidan de ella. Hay quienes se abrazan a ella y la reciben con sus mentes y corazones abiertos y se aprovechan de ella al máximo. y hay quienes la reciben pero no abren sus corazones a plenitud y no se aprovechan al máximo de ella. A todos quiero derramarla en abundancia y todos la reciben abundantemente. Por eso quiero que mis almas escogidas oren por quien ese niegan a recibirla para que abran sus corazones y la reciban y por los que no la reciben abundantemente para que la reciban en abundancia. Este es el tiempo final en que mi Misericordia se derrama con abundancia. Éste es el tiempo que tienen todos mis hijos para que se aprovechen de ella. No habrá otro tiempo como este, ya que después este tiempo que está por finalizar vendré a juzgar a toda la humanidad. ya no habrá más Misericordia sino cada quien recibirá lo que bien se ha merecido. Quien se abrió y recibió mi Misericordia se salvará y estará conmigo para toda la eternidad. y quien se negó a recibirla quedará alejado de mí para toda la eternidad. Cada quien recibirá lo que libremente elegido. A nadie esforzaré a que reciba mi Misericordia Divina en atención a las oraciones y sacrificios de mis almas escogidas tocar en sus mentes y corazones con fuerza pero sin violentarlos y forzarlos hacer lo que han llamado a hacer libremente. Ciertamente quiero que todos los seres humanos se salven, que todos vengan al gran banquete de amor que tengo preparado. Estoy dispuesto a perdonar a todos los que se acojan a mi Divina Misericordia pero no puedo obligar a nadie a que lo haga. l
Lo más que puedo hacer es mostrarles cuál será el destino eterno que recibirán según opten o no por ello. Pero no obligaré a nadie aquí o por el bien y no por el mal. Todos tendrán la oportunidad de ver con claridad el destino que se juegan pero no serán forzados a realizar su elección por mí. Por ello pido a que se dé a conocer la parábola del hombre rico y del pobre Lázaro a toda la humanidad. Que se publique y se dé a conocer por todos los medios posibles a todos los pueblos de la tierra. Ella muestra con gran claridad la opción que tienen que hacer cada ser humano y sus consecuencias.
Miércoles 1 de agosto de 2012
Quiero que mis almas escogidas reflexionen profundamente todo lo que les he comunicado y atiendan con urgencia mis peticiones. El tiempo de mi segunda venida se acorta cada vez más. Urge que mis almas escogidas oren intensamente y hagan sacrificios por la conversión y salvación de sus hermanos que se resisten a abrir sus corazones a mi Divina Misericordia.
Es ahora cuando tienen la oportunidad de hacerlo. Después será demasiado tarde ya que si no lo abren ahora ya no lo harán nunca más. Urge que mis almas escogidas mediten sobre el destino final de las almas que se condenan. En muchas ocasiones he manifestado cuán doloroso va a ser el sufrimiento de las almas condenadas. Urge que mis almas escogidas reflexionen detenidamente en ello, que no escatimen esfuerzos en conocer lo que se ha escrito de ello y los testimonios que han dado las personas que les he permitido tener la visión del infierno y de las almas condenadas. Solo reflexionando profundamente en ello nacerá en sus corazones el deseo de querer salvarlas, orando y sacrificándose por ellas.
Conviene que alejen de sí todo aquello que les distraiga y no les permita reflexionar en ello. En especial les pido a todas mis almas escogidas que llevan a cabo el apostolado de la Divina Misericordia que organizen retiros y conferencias donde se hable de ello. Que den de nuevo a la luz publicaciones en las que ya he hablado de ello a mis almas escogidas. Les pido que lo hagan con urgencia porque el tiempo apremia. Muchas almas se decidirán a abrir sus corazones por las oraciones y sacrificios de mis almas escogidas y porque tendrán la oportunidad de reflexionar sobre el destino final de las almas condenadas. En ellas derramaré en forma especial mi Divina Misericordia.
Estas almas conversas en este tiempo final provocarán a su vez que muchas otras almas se conviertan. Por ello urge que mis almas escogidas respondan con prontitud a mi llamado y que con mucho amor y generosidad oren y se sacrifiquen por sus hermanos. De estas oraciones y sacrificios de mis almas escogidas dependerá la salvación de muchos.
Jueves 2 de agosto de 2012
Cuanto quisiera que todas las personas en el mundo entero conocieran mi Divina Misericordia y abrieran sus mentes y corazones a ella. Cuánto deseo que todos los seres humanos se salven y ninguno se condene. Que importante es que toda persona entienda con claridad lo que es la salvación y lo que es la condenación. Por eso quiero que se escriba sobre ello, que se hable de ello en todo lugar.
Quiero que mis almas escogidas sean las primeras en reflexionar profundamente y detenidamente sobre lo que es la salvación y lo que es la condenación. Que no lo hagan superficialmente y rápidamente para cumplir con la tarea y salir del paso. Si lo hicieran así no solo no comprenderán lo que ello significa sino que pondrán a riesgo su propia salvación.
Para ser apóstoles de mí Divina Misericordia hay que meditar mucho y reflexionar mucho sobre el significado de la salvación y la condenación hasta comprender plenamente lo que ocurriría si ellas se salvaran o si se condenaran. Solo entendiendo en profundidad el porqué de la salvación y las consecuencias de la salvación llegarán a comprender y amar mi Divina Misericordia y buscarán abrazarse a ella hasta el día de su muerte en el que se abrazarán conmigo para toda la eternidad.
Y solo comprendiendo profundamente las razones por las que una persona se condena y las consecuencias que eso tiene para la eternidad, se alejarán de todo aquello que es motivo o causa de condenación y se esforzarán para que sus hermanos también lo hagan. Tendrán una opción preferencial por las almas más alejadas de mí, por las que me niegan y me rechazan, por las que ciegamente han optado por querer acabar con la religión y con todos los que me aman.
Ellas se volverán sus presas más apreciadas para llevarlas a mi Divina Misericordia. Es por esto que mis almas escogidas debe formarse el hábito de meditar y reflexionar diariamente sobre la salvación y la condenación, valiéndose de todos los medios posibles para lograrlo. Al hacerse un hábito en ellas entonces podrán hablar de ello con naturalidad y con pasión y llevarán un apostolado eficaz de mi Divina Misericordia.
Ellas son las primeras que tienen que abrir sus mentes y corazones a mi Divina Misericordia. Al habituarse en reflexionar diariamente sobre la salvación y la condenación implorarán a su vez todos los días que tenga Misericordia de ellas. La recibirán en abundancia y se volverán a su vez portadores de mí Divina Misericordia para sus hermanos. Este hábito diario de reflexionar en la salvación y en la condenación las hará almas de oración profunda y serán capaces de hacer muchos sacrificios por lograr la salvación de sus hermanos.
No habrá un apostolado más eficaz en estos últimos tiempos que el que realicen los apóstoles de mi Divina Misericordia. Ellas serán reconocidas no solo en la tierra sino en el cielo cómo mis apóstoles de la Divina Misericordia. Sus almas sufrirán cambios enormes al adquirir el hábito diario de reflexionar en la salvación y en la condenación. Se harán cada día más limpias y puras y habitaré en ellas manifestando mi gloria en sus propias almas.
Ellas radiarán mi presencia en todo lugar donde se encuentren. Serán fuentes vivas de mí Divina Misericordia y todos los que se acerquen a ellas recibirán las gracias necesarias para que abran sus mentes y corazones a mi Divina Misericordia.
De ellas dependerá la salvación de muchos, ya que es a través de ellas que les puede llegar las gracias que les son necesarias para su salvación. Mis almas escogidas como apóstoles de mi Divina Misericordia se harán presente en todos los pueblos del mundo y serán quienes terminen de preparar al mundo para mi segunda venida. Así lo ha querido mi Padre y así lo está llevando acabo el Espíritu. Nada podrá detener este torrente de Divina Misericordia qué quiero traer a la humanidad antes de mi segunda venida.
Viernes 3 de agosto de 2012
Una vez más quiero insistir en el poder que tienen mis almas escogidas para que mi Divina Misericordia toque la mente y los corazones de todos los que están alejados de mí, ya sea por decisión propia o porque nunca me conocieron.
Mis almas escogidas tienen un poder único para conseguir la conversión y salvación de los que no creen, no adoran, no esperan y no aman. De sus oraciones y sacrificios depende la salvación de todas estas almas que están tan necesitadas de mi Divina Misericordia. Ellas obtienen de mí gracias que de otra forma nunca les llegaría a estas almas que no creen, no adoran, no esperan y no aman.
De no ser por sus oraciones y sacrificios estas almas se condenarían irremediablemente. Por eso mis almas escogidas para llevar este apostolado de la Divina Misericordia tienen que esforzarse en llevar a cabo este apostolado con mucha diligencia, fervor y pasión. Y esto no lo pueden lograr por sí solas, sino unidas muy profundamente a mi Corazón misericordioso. En el encontrarán la fuerza para llevar a cabo tan maravilloso apostolado.
En ellas tengo puesta mi confianza y en ellas derramo mi Divina Misericordia en forma especial. A cada una la conozco por su nombre, conozco sus entradas y sus salidas, y a cada una las alimento con mi cuerpo y con mi sangre, nutriéndolas con mi propio ser. En ellas hábito y tomo cuidado de todas sus necesidades. Las protejo no solo con mis ángeles sino con mi propia presencia.
El maligno no puede nada en ellas porque yo habito en ellas. Todo sufrimiento que tengan se los convertiré en gozo y recibirán en esta vida el mil por uno y participarán en forma especial de mi gloria en el Reino de los Cielos. La corte celestial los honrará y serán recibidos con gran alegría por todos mis elegidos.
Ellas no serán juzgadas en el día del juicio final sino que serán revestidas de gran gloria. Sus oraciones y sacrificios que hicieron en esta vida se convertirán en grandes tesoros en el Reino Celestial. Yo mismo las recibiré y las presentaré ante la corte celestial. Estas almas gozarán de una felicidad que nunca pudieron imaginar que fuese posible gozar. Ellas participarán de la esencia de la Trinidad en forma especial.
Sábado 4 de agosto de 2012
Muchas cosas les preocupan a mis almas escogidas, pero una sola debe preocuparles, que es la conversión y salvación de las almas que no creen, no adoran, no esperan y no aman. Todas las demás preocupaciones que les trae cada día con sus quehaceres deben entregármelas y yo tomaré cuenta de ellas. Nada de lo que les preocupa es tan importante como llevar a cabo el apostolado de la Divina Misericordia que les he encomendado.
Las consecuencias de realizar las tareas a que les he llamado para realizar este apostolado tiene consecuencias eternas para ellas mismas y para las almas que no creen, no adoran, no esperan y no aman. Todas las demás cosas que pueden preocuparles solo tienen consecuencias temporales. Ellas se desvanecerán en el tiempo y no tendrán consecuencias eternas para ellas, excepto el que por darles mucha importancia a ellas dejen de llevar a cabo su apostolado y eso si tiene consecuencias eternas.
Por eso les pido a mis almas escogidas para este apostolado que hagan una revisión diaria de lo que hacen en sus vidas y se pregunten si están respondiendo como debería ser a la llamada que les he hecho, o si las excesivas preocupaciones de la vida los absorben hasta el punto de casi no tener tiempo para realizar su apostolado.
Entiendo que estas preocupaciones pueden ser válidas en cuanto que necesitan ser atendidas, pero muchas veces son tareas no importantes que se han impuesto asimismas hasta crearse el hábito de dedicarse a ellas y sentirlas como muy importantes. Por ello quiero que mis almas escogidas revisen a diario sus tareas y se cuestionen sobre la importancia de ellas. Si no son importantes ni necesarias deben abandonarlas. Si son realmente importantes pero no está al alcance de sus manos resolverlas, entonces deben entregármelas que yo tomaré cuidado de ellas y serán resueltas a su debido tiempo.
El apóstol de la Divina Misericordia tiene bajo su responsabilidad llevar a cabo las tareas mas críticas que ningún otro ser humano puede realizar. La importancia de llevar a cabo estas tareas representa una responsabilidad mucho mayor que la que puedan tener todos los demás seres humanos, incluyendo a presidentes, directores de empresas y aún la de los médicos cirujanos que realizan las operaciones más críticas y delicadas que se puedan realizar.
Todas estas tareas que ellos realizan son temporales y desaparecen en el tiempo hasta el punto de que nadie llega a acordarse de ellas, pero las tareas que realizan los apóstoles de la Divina Misericordia tienen consecuencias eternas.
Por esto es que les pido a mis almas escogidas que revisen a diario todas sus tareas que realizan, que se desprendan de aquellas que no son importantes y les quitan su precioso tiempo, que me entreguen aquellas que son importantes y no pueden hacer nada para llevarlas acabo, y se concentren en llevar a cabo con gran dedicación y entrega las tareas que les he encomendado para que mi Divina Misericordia llegue a las almas más necesitadas, especialmente las que no creen, no adoran, no esperan y no aman.
Domingo 5 de Agosto de 2012
Una vez que mis almas escogidas tomen conciencia profunda de la tarea a que las he llamado sabrán entonces cómo organizar y enfocar sus vidas para llevar adelante su apostolado de la Divina Misericordia. Poco a poco y cada día más renunciarán a todo aquello que es pasajero y no reviste de gran importancia para poder realizar su apostolado sin nada que los turbe. Dispondrán cada vez más de mayor tiempo para realizar su apostolado al desprenderse de todo aquello que les impedía donarse por completo a la tarea de la conversión y salvación de las almas más necesitadas.
Comprenderán con toda claridad que no pueden servir a dos señores, que no pueden dedicarse con pasión simultáneamente a las tareas que los llevan a realizar obras temporales que desaparecen con el tiempo y a las tareas necesarias para que mi Divina Misericordia llegue a los corazones de las almas más necesitadas.
Sólo vigilando y orando con constancia lograrán discernir lo que es temporal y sólo produce satisfacciones temporales que se desvanecen con el tiempo y lo que es de verdad importante porque permanece siempre y tiene consecuencias en toda la eternidad. Les pido a mis almas escogidas mucha vigilancia y oración porque son muchas las cosas que se disfrazan de importantes y les puede distraer en la realización de su apostolado. Por ello les pido que cada día reflexionen en ello, que se cuestionen y se pregunten si están haciendo lo que deberían de hacer.
El tiempo apremia y hace que cada día, cada hora, cada minuto tenga un gran valor para mis almas escogidas. Por ello tienen que cuestionarse si los están aprovechando en la mejor forma posible para realizar la obra maravillosa del apostolado de mi Divina Misericordia. Lo que no se realice se dejará de realizar para toda la eternidad porque cesará el tiempo disponible para hacerlo.
La conversión y salvación de las almas más necesitadas de mi Divina Misericordia dependerá de las oraciones y sacrificios que hagan mis almas escogidas en este precioso tiempo. Cuando se realice mi segunda venida se cerrarán las fuentes de mi Divina Misericordia y cada quien recibirá lo que en justicia se merece. Por eso este tiempo previo a mi segunda venida es de vital importancia para que mi Divina Misericordia alcance a las almas más necesitadas y en especial a las que no creen, no adoran, no esperan y no aman.
Mi Corazón está abierto derramando mi Divina Misericordia a toda la humanidad. Muchos son los que la reciben y se abrazan a ella pero son también muchos los que no la reciben y se cierran a las gracias que les envío. Su única esperanza son las oraciones y sacrificios de mis almas escogidas. Su salvación depende de estas almas que se me han conSagrado en forma especial para realizar este apostolado de los días finales.
Por eso es tan importante que mis almas escogidas no se distraigan en otros quehaceres de infinita menor importancia y donen su tiempo para orar y sacrificarse por las almas más necesitadas, tarea de infinita mayor importancia porque de ella depende la salvación eterna de muchas almas que se han cerrado a mis gracias y no han querido recibir hasta ahora mi Divina Misericordia. Pensad y reflexionad en ello.
Martes 7 de agosto de 2012
La pérdida de conciencia de las almas sobre lo que es bueno y lo que es malo es la mayor tragedia para muchos seres humanos de estos tiempos finales. Al creer que todo es relativo y en función de las circunstancias y de los objetivos que se persiguen, consideran que no hay nada malo en lo que hacen y que el único mal es lo que otras personas les hacen que no están conformes con sus deseos.
Éstas personas no creen en mi existencia y menos aún consideran que tienen necesidad de una Misericordia Divina. Todo lo interpretan en función de sus valores y de sus concepciones de la vida. Para estas personas no existe la vida eterna y cuando mucho creen en un ciclo de reencarnaciones que se realizan en este mundo.
Estas personas no cuestionan sus creencias ya que no lo consideran necesario. Sus conciencias no es que estén adormecidas sino que sólo la utilizan para sostener un conjunto de creencias en las cuales se sienten confortables. Sólo se sienten cuestionados cuando les sorprenden eventos no esperados que no tenían cabida en su mente y en sus planes tales como tragedias producidas por la naturaleza, la muerte de seres cercanos, guerras y acontecimientos inesperados como la pérdida de sus trabajos y de los recursos con que contaban. Sólo en estas situaciones el campo de su nivel de conciencia se amplía buscando desesperadamente encontrar un nuevo esquema de valores y seguridades que los regresen lo más pronto posible a condiciones similares a las que estaban ya acostumbrados a vivir.
Estas almas tienen una gran necesidad de quienes oren y se sacrifiquen por ellas porque ellas se han incapacitado para hacerlo. Por ello les pido a mis almas escogidas que las tengan muy pendientes en sus oraciones y sacrificios. Lo que hacen por ellas es como ayudar a una persona incapacitada a atravesar una calle o ayudarla a comer o a vestirse. Al no poder hacerlo por sí mismas dependen de lo que los demás hagan por ellas. Esto es lo que ocurre con estas almas que están incapacitadas para orar o sacrificarse.
Ellas dependen de las oraciones y sacrificios de mis almas escogidas, quienes al orar por ellas y sacrificarse por ellas consiguen que mi Divina Misericordia penetre en lo más profundo de estas almas que están tan necesitadas de ella.
Es a través de las oraciones y sacrificios de mis almas escogidas que mi Divina Misericordia penetra en estas almas. De no haber oraciones y sacrificios por ellas mi Divina Misericordia no llegaría a ellas y no habría posibilidad alguna de salvación para ellas. Se condenarían irremediablemente a vivir sin mi eternamente.
Por ello el apostolado de la Divina Misericordia es tan importante para la salvación de muchas almas que se condenarían a una eternidad de dolor y odio si no fuese por las oraciones y sacrificios de mis almas escogidas que hacen que mi Divina Misericordia llegue a ellas y produzca sus frutos de salvación.
Mi deseo de qué todas las almas se salven y ninguna se condene es lo que ha hecho que traiga este bendito apostolado al mundo antes de mi segunda venida. Bienaventurada mis almas escogidas para este apostolado. Ellas son el canal por el que mi Divina Misericordia llega a las almas más necesitadas de mi redención y salvación.
Ellas son la fuente por la que mi Divina Misericordia se derrama y penetra los corazones de las almas que se incapacitaron para recibirla. Por medio de ellas se realiza el milagro de la conversión y salvación de las almas que de otra manera no tendrían otro destino que la condenación eterna. Benditas almas escogidas que hacen posible este milagro antes de mi segunda venida! Ellas tendrán un reconocimiento especial en el cielo.
Miércoles 8 de agosto de 2012
Una vez más quiero insistirle a mis almas escogidas que reflexionen profundamente sobre la gran responsabilidad que tienen en la tarea de llevar mi Divina Misericordia a las almas más necesitadas y las consecuencias eternas que ello tiene en dichas almas. Tengo puesta mi confianza en ustedes y sé que no me defraudarán.
Jueves 9 de agosto de 2012
Una cosa quisiera de mis almas escogidas, y es que no vacilen ni teman ante las situaciones que se presenten. La tentación es pensar que no vale la pena orar y sacrificarse por almas que parecen no abrirse a la Divina Misericordia y pareciera que sólo quieren el mal para ellos y para sus hermanos.
Todo lo contrario, es ahí en esa oscuridad en la que Yo mas actúo y más penetró en los corazones que se cierran a mi gracia, pero sólo lo hago atendiendo a las oraciones y sacrificios de mis almas escogidas.
Por eso es tán importante que en lugar de vacilar y temer a las situaciones que se les presentan, que más bien redoblen sus oraciones y sacrificios para que triunfe mi Divina Misericordia en los corazones de los que me rechazan.
El tiempo y la forma de mi triunfo me corresponde a mí. Por ello les pido que oren y se sacrifiquen sin desmayar, sin tomar en cuenta si las oraciones y sacrificios son efectivas o no. Les aseguro que son efectivas aunque no parecieran serlo.
Tan sólo llenen sus corazones de alegría y gozo sabiendo que sus oraciones y sacrificios son efectivas y que muchas almas no se condenarán debido a ellas. Bajo ningún motivo dejad de orar y sacrificarse por las almas que no creen, no adoran, no esperan, y no aman.
Viernes 10 de agosto de 2012
Muchas cosas quisiera comunicarles a mis almas escogidas pero no quiero que ellas se preocupen más de lo debido y por ello pierdan su enfoque en orar y sacrificarse por las almas más necesitadas.
Tan sólo quiero que sepan que mi segunda venida estará precedida de eventos muy fuertes como nunca antes los hubo en toda la historia de la humanidad. Todo ello es necesario que ocurra porque esos eventos lograrán que muchas almas abran sus corazones y reciban mi Divina Misericordia.
No es preciso que mis almas escogidas se preocupen de estos eventos ya que Yo mismo les daré la fortaleza y la protección que necesitan. Lo más importante no son los eventos en sí, sino lo que ellos producirán en las almas que están alejadas de mí.
Ellas comprenderán que todos estos eventos son un signo de mi presencia ya que ellos no podrían ser posibles si no los produce un ser muy superior a todo lo que sus mentes han podido imaginar. Muchas almas abrirán sus mentes y corazones y recibirán mi Divina Misericordia y se salvarán.
Domingo 12 de agosto de 2012
Cuántas veces quisiera llamar al Corazón de mis almas escogidas. No me cansaría de llamarlas una y otra vez para que tomen conciencia de la importancia que tiene para la salvación de las almas mas necesitadas el que oren y se sacrifiquen por ellas. Estas almas no tienen oportunidad de ser salvadas si no es por las oraciones y sacrificios que mis almas escogidas hacen por ellas.
Si la salvación de estas almas necesitadas dependiera de sólo ellas se terminarían condenando eternamente ya que ellas no creen, no adoran, no esperan y no aman. Sólo las oraciones y sacrificios de mis almas escogidas pueden lograr que mi Divina Misericordia penetre sus mentes y corazones y logre el milagro de la conversión y salvación de ellas.
Por ello insisto una y otra vez que mis almas escogidas tomen conciencia de lo que significa que la salvación de las almas más necesitadas depende de sus oraciones y sacrificios. Por ello les insisto tanto en que no se distraigan en otras preocupaciones sino que su preocupación mayor y principal sea el orar y sacrificarse diariamente por la salvación de las almas más necesitadas.
No hay otro apostolado que tenga mayor alcance y consecuencias que este apostolado de la Divina Misericordia que llevan acabo mis almas escogidas. Ellas tienen el poder de lograr la salvación de lo que parecía insalvable. Ella son los puentes por los que la gracia de mi Divina Misericordia llega a las almas más necesitadas de ella.
Mis almas escogidas logran que las almas más necesitadas detengan su carrera que las llevaba inevitablemente a la condenación y alcancen la salvación eterna. Mi Corazón desborda de amor por mis almas escogidas al ver la tarea que realizan. A ellas les concedo gracias muy especiales que no concedo a ninguna otra alma. Ellas alcanzan de mi milagros muy especiales como el de la conversión y salvación de las almas mas necesitadas.
Mis almas escogidas tienen ya un lugar muy especial en mi Corazón y alcanzarán una gloria inefable en el Reino de los Cielos. Hasta los mismos ángeles darán reconocimiento a la tarea realizada por mis almas escogidas.
Miércoles 15 de agosto de 2012
Hoy es un día muy especial en mi Iglesia porque celebra la Asunción de mi madre a los cielos. En este día derramó a torrentes mi Divina Misericordia sobre todos los seres humanos y en especial sobre mis almas escogidas y sobre las almas más necesitadas de mi Divina Misericordia. Lo hago en consideración a las súplicas de mi madre y en atención a la fiesta de su Asunción. Hay gran alegría en el cielo por esta fiesta y por que muchas almas reciben hoy mi Divina Misericordia alcanzando para ellas la gracia de la conversión y salvación.
Mi Madre quiere que todos los seres humanos se salven e intercede por ellos sin cesar. Por eso ella se ha manifestado en múltiples apariciones por el mundo entero pidiendo oraciones y sacrificios por la conversión y salvación de todos y en especial por las almas más necesitadas.
Ella en su gran amor por la humanidad ha mostrado el destino final de las almas condenadas para que todos reflexionen en ello y se conviertan. Ella no cesa de interceder ante el trono celestial por todos sus hijos y a ella se debe que mi Divina Misericordia se derrame en forma tan especial por todos los pueblos.
Ella acompaña a mis almas escogidas en el apostolado de la Divina Misericordia. Ella es la que me los presenta ante mi Corazón misericordioso y me implora que las escoja para que lleven a cabo tan hermoso apostolado.
Ella alcanza de mí gracias especiales para sostenerlas y fortalecerlas en la batalla espiritual en la que se encuentran sometidas. Ella detiene el alcance de las fuerzas del mal sobre ellas y las atiende personalmente en sus necesidades espirituales. Y al final de sus vidas ella personalmente las recibe en el cielo y las lleva a mi presencia.
Mi madre cuida en forma especial a mis almas escogidas por ella en razón del hermoso apostolado en que participan y en razón del bien obrado por mi Divina Misericordia que lleva a la conversión y salvación de las almas más necesitadas.
Son muchas las almas que mi madre escoge para llevar a cabo este apostolado de la Divina Misericordia en su fiesta de la Asunción y son muchas las almas necesitadas que les llega la gracia de la conversión y salvación por medio de ellas.
Esta fiesta de la Asunción se celebra en el cielo y en la tierra. Hay una gran alegría en el cielo cuando mi madre me presenta las almas que ha escogido en este día para el apostolado de la Divina Misericordia. Bienaventurados los que han sido llamados para este apostolado porque ellos participarán de esta alegría en el cielo junto con las almas redimidas por mi Divina Misericordia.
Viernes 17 de agosto de 2012
En una semanas más me manifestaré a mis almas escogidas. Quiero que ellas conozcan el amor que les tengo. Me manifestaré en lo más íntimo del ser de mis almas escogidas y a cada una le daré a conocer el amor que le tengo.
Yo mismo las apaciento y a cada una la atiendo según sus necesidades. A cada una la cuido y la atiendo para que no desfallezca y toco sus corazones y sus mentes para que permanezcan en mi amor y no se alejen de mí.
Son muchas las cosas que pueden distraerlas pero yo me encargo de que permanezcan en mi Corazón y nada les disturbe. Así ellas permanecen fieles a su misión de llevar mi Divina Misericordia a las almas más necesitadas.
Cada una en su interior sabrá que soy Yo el que las he visitado y les doy la fuerza para que perseveren. Ellas me aman y Yo las amo con amor inefable e indecible. Ellas son las que con su amor le dan vida a un mundo que cada día muere y rechaza mi presencia. Si no fuera por ellas mi segunda venida ya se hubiera realizado y serían muchas las almas que se habrían condenado en razón de la justicia.
Ellas le dan al mundo cada día un día más de vida permitiendo así que muchas almas se salven. Ellas le dan alegría a un mundo que cada día se entristece. Ellas llevan la paz a un mundo cada día más violento. Ellas, en fin, son la causa de qué haya esperanza en un mundo que ya no la tiene y es por ellas que todos los días son multitudes las almas que entran en mi presencia y alcanzan la bienaventuranza de la vida eterna. En pocas semanas me manifestaré a cada una de mis almas escogidas y les daré a conocer cuánto las amo. Las llenaré de paz y alegría!.
Domingo 19 de Agosto de 2012
Qué alegría el saber que mis almas escogidas responden a mi mensaje. Ellas conocen que soy Yo el que les pido sus oraciones y sacrificios por las almas más necesitadas. Ellas han sido generosas en su respuesta y lo continuarán haciendo. Son muchas las almas que han respondido generosamente a las llamadas que les he venido haciendo y serán muchas más las que lo harán en estos tiempos finales antes de mi segunda venida.
Son muchas las almas que se convierten y se salvan por las oraciones y sacrificios que me ofrecen generosamente mis almas escogidas. Sus oraciones y sacrificios llegan todos los días a mi presencia y producen que mi Divina Misericordia se derrame en abundancia en las mentes y corazones más necesitadas de ella.
Son muchas las almas que detienen su carrera vertiginosa al precipicio de la condenación y se convierten por las oraciones y sacrificios de mis almas escogidas. Y ellas al saberlo responden con más generosidad y se entregan cada vez con más amor a la tarea de la salvación de las almas más necesitadas.
Hombres, mujeres y niños de todas las naciones del mundo reciben con abundancia mi Divina Misericordia por las oraciones y sacrificios de mis almas escogidas para tan hermoso apostolado. No habrá nación donde no se haga presente el apostolado de la Divina Misericordia. En todas las ciudades del mundo tendré almas escogidas que oraran y se sacrificarán por las almas más necesitadas.
La obra del apostolado de la Divina Misericordia se extenderá por el mundo como ninguna otra obra de apostolado lo ha hecho. En ella participarán ancianos, adultos, adolescentes y niños de todas las naciones.
Mis almas escogidas para tan hermoso apostolado crecerán cada día más. Sus oraciones y sacrificios subirán a mi presencia desde todos los lugares de la tierra y harán que mi Divina Misericordia llegue a las mentes y corazones de los que no creen, no adoran, no esperan y no aman, provocando la conversión y salvación de muchas almas que de otra forma se habrían condenado irremediablemente. Mi Divina Misericordia llegará a ellas por las oraciones y sacrificios de mis almas escogidas a todas las almas que están más necesitadas de ella.
Mi Divina Misericordia triunfará donde parecía que ya no había esperanza de triunfo. Ella preparará cada Corazón humano a mi segunda venida. Ella abrirá los corazones más cerrados al amor de mi Padre y mostrará a cada persona el amor que mi Padre le tiene desde que fue creada.
Después de esta manifestación vendrán los días finales y me haré presente para juzgar a todos y darles lo que tienen merecido. A todos los que recibieron mi Divina Misericordia y se abrazaron a ella recibirán la gracia de la salvación y gozarán de la felicidad eterna y quienes optaron por rechazarla y rechazar la manifestación de amor de mi Padre recibirán la condenación eterna que quisieron para ellos. Cada quien recibirá lo que libremente ha escogido. Muchos escogerán la salvación eterna al aceptar mi Divina Misericordia que les llega como respuesta a las oraciones y sacrificios de mis almas escogidas. Nada les separará de mí y gozarán de la gloria y del amor de mi Padre eternamente.
Martes 21 de Agosto de 2012
Cuántas cosas más quisiera revelarles a mis almas escogidas para el apostolado de la Divina Misericordia, pero como ya les he dicho, no quiero que se turben ni se distraigan en la realización de este hermoso apostolado. Sin embargo, es necesario que sin temor alguno se preparen para mi segunda venida, ya que no quiero que la noche los agarre por sorpresa sino que sepan leer los signos de los tiempos y conozcan la eminencia de mi venida.
Ello les debe llevar a intensificar sus oraciones y sacrificios por las almas más necesitadas de mi Misericordia Divina y así lograr que sean muchas las almas que se conviertan y se salven antes de qué se cierre el tiempo que mi Padre ha permitido como tiempo final de gracia y conversión.
Sólo por esto quiero que mis almas escogidas sepan discernir y perciban con claridad la cercanía de mi venida. Una vez más, no quiero que se turben o se distraigan de su apostolado. No quiero que tengan temor alguno porque yo mismo las protegeré durante los acontecimientos previos. Que este conocimiento sirva sólo para aumentar la alegría de saber que el esposo ya está cerca y las bodas del cordero con sus almas escogidas pronto se realizarán.
Permaneced en vela como las prudentes doncellas que tuvieron suficiente aceite en sus lámparas para recibir al esposo. Llenad vuestras lámparas con el aceite de vuestras oraciones y sacrificios y mantenedlas llenas hasta el final sin temor ni titubeo alguno.
Ustedes son mis almas escogidas, mis almas que amo con amor eterno. A cada una la recibiré y la tomaré en mis brazos y recibirán el descanso y la alegría prometida por tan hermoso apostolado realizado al final de los tiempos. Es por este mismo amor que les tengo que las quiero preparar para que no les tome por sorpresa el día de mi venida.
En los Evangelios encontrarán la señales generales que quise dejar a todos mis hijos cuando estuve presente en mi primera venida. La señales que les doy a continuación son señales particulares para mis almas escogidas a fin de ayudarlas en su preparación y a que realicen su apostolado con gran intensidad aún hasta el día previo a mi venida.
Cada día previo a mi venida será un día de gran Misericordia para la humanidad que hará que muchas almas necesitadas de mi Misericordia se conviertan y se salven. A nadie se le escape que estos días son de gran turbulencia para la humanidad.
Al mismo tiempo en que anuncian grandes descubrimientos en el campo de la materia y envían al espacio naves maravillosas que hacen grandes descubrimientos del sistema solar, ocurren grandes tragedias en la humanidad tanto en el orden social, económico, político y moral.
Pareciera que el mundo avanza hacia un gran conflicto entre las naciones como nunca antes lo hubo y la realidad es que así será. La lucha por el poder y el control de las riquezas producirá un gran conflicto como nunca antes lo hubo. Las naciones lucharán una contra otra con gran furia. Utilizarán todo el poder y el material de guerra que han venido acumulando. Harán uso de las armas nucleares y otras armas que mantenían en secreto.
La magnitud de la tragedia será inconmensurable. Millones de personas morirán en el conflicto y muchos más quedarán prácticamente muertos en vida ya que el estado en que quedarán no les permitirá realizar actividad alguna sino esperar la muerte con vehemencia. Los cimientos mismos de la tierra sufrirán y habrán terremotos como nunca antes ocurrieron.
Todo ello ocurrirá gradualmente, de un conflicto se pasará al otro y al otro y al otro. La gente pensará que son parte de la secuencia de conflictos que han solido ocurrir en la historia y no se percatarán de qué esta vez es algo diferente, que estos conflictos son como pequeños incendios que se unen uno al otro hasta de pronto encontrarse en medio de uno enorme de proporciones incontrolables.
Una nación y otra se agregarán cada vez más al conflicto hasta que este adquiera una dimensión tal que será incontrolable y devendrá en el más grande conflicto con la más grande destrucción que se ha producido en la historia humana.
Habrá una gran escasez de alimento y de agua potable. La producción industrial se paralizará en el mundo entero. Las personas deambularán de un lado para otro en la ciudades en un gran desconcierto. Se volverán como lobos y se destrozarán unos a otros. La catástrofe y el caos será de tal magnitud que no habrá fuerza alguna que pueda controlarla.
Los que buscaban poder y control de las riquezas propondrán un sistema de gobierno mundial que las naciones aceptarán con la esperanza de qué ello traiga la paz y el control de las fuerzas descontroladas, de la violencia y la paralización económica, pero ello sólo traerá una paz momentánea. Las fuerzas mismas del conflicto desatado se volverán contra los que buscaron poder y control de las riquezas.
Habrá una gran oscuridad en toda la tierra, el planeta se tambaleará, las estrellas se moverán. El temor de que el mundo se acabará se apoderará de todas las personas. Muchos se convertirán y pedirán perdón de sus pecados. Mi Divina Misericordia los alcanzará por las oraciones y sacrificios de mis almas escogidas.
Será entonces cuando en el cielo se manifestará la señal del Hijo del Hombre, la cual será la gran señal para mis almas escogidas de qué mi segunda venida es eminente. Sus oraciones y sacrificios subirán y se harán tan intensos que toda alma necesitada de mi Divina Misericordia la recibirá de forma tal que se convertirá y se salvará a menos de que decidan condenarse eternamente.
Será entonces cuando me manifestaré una vez más al mundo entero y todas las almas serán juzgadas. Todos los seres humanos me conocerán como su Creador, como Dios Misericordioso y como Dios justo, pero sobre todo me conocerán como el Amor, fuente del amor eterno, que los creé por amor y que los redimí y los salvé por amor. Mis almas escogidas junto con todas las almas salvadas vendrán a mí a vivir una vida nueva, la vida eterna de dicha y alegría tal que nunca pudo ser imaginada.
Este gran conflicto de dolor, agonía y destrucción dará paso al inicio de un tiempo nuevo donde todas las almas que optaron por salvarse vivirán la gran Vida Eterna. Yo soy el Alpha. Yo soy quien creó este mundo y esta vida que el pecado llevó a un final trágico, pero Yo soy el Omega, Yo soy quien doy inicio a una nueva creación, a una nueva vida donde no habrá pecado y no habrá nunca mas un trágico final.
Lo viejo habrá pasado y beberemos todos el vino nuevo en el mundo nuevo donde no habrá nunca más sufrimientos, agonías y tormentos. Sólo habrá paz, alegría y felicidad en un mundo nuevo donde reinará el AMOR. Sí, se que este gran conflicto y “trágico final” de este mundo producirá mucho dolor, agonía y turbación, pero sólo será como la mujer en parto dando a luz una nueva criatura.
Una vez realizada la nueva creación y todos entren en la vida eterna, la felicidad será tal que lo viejo y el parto del conflicto final se olvidará. Por eso le pido a mis almas escogidas que no teman, que no se turben durante el conflicto, sino como la mujer en parto, se concentren en dar a luz a la nueva creación en la que se cumplirá todo lo que anuncié por medio de los profetas y por mi mismo cuando realicé mi primera venida. No teman, no se turben cuando vean que los signos se están realizando.
Ellos son como los dolores del parto que sólo anuncian un proceso doloroso que tendrá un final feliz. No teman hijas mías, yo mismo tomaré cuidado de ustedes durante el parto y les daré las fuerzas para que terminen de realizar el apostolado más hermoso que se haya realizado en todos los tiempos.
Ustedes son mis almas escogidas para tan hermoso apostolado, a ustedes les he confiado la gracia de la conversión y salvación de las almas más necesitadas de mi Divina Misericordia. Ustedes mismas tendrán como premio el habitar en el Corazón de mi Divina Misericordia. Ánimo hijas mías, no se dejen turbar por lo que saben. Las mujeres que van a dar a luz no se dejan turbar por saber de los dolores del parto. Ellas entran al parto con un gran amor porque saben que van a dar a luz a un hijo, a una nueva criatura. Asimismo, no se turben ustedes y entren con confianza y con gran amor a este proceso del gran parto de los últimos días que mi gran Misericordia permite para que se de a luz a la nueva creación.
Domingo 3 de marzo de 2013
Cuánto he deseado que todas mis criaturas se den cuenta del tiempo que están viviendo. Son pocos los que captan que algo muy grande está por ocurrir, como nunca antes la humanidad había experimentado. La mayoría vive ignorando los signos de los tiempos y viven como si todo fuese igual que siempre.
Un día y otro pasan en la misma forma como se han acostumbrado a vivir. Las preocupaciones son las mismas. No alcanzan a atisbar que van a ser testigos de los tiempos más inéditos que haya vivido criatura alguna. Ocurre igual que cuando ocurrió el diluvio universal. Sólo unos pocos fueron capaces de prepararse para ello. Ocurre igual que cuando ocurrió mi nacimiento en Belén. Sólo unos pocos se dieron cuenta de ello. La gran mayoría de los seres humanos no fueron capaces de entender los signos de los tiempos que le fueron manifestados.
Ahora ocurre lo mismo. La gran mayoría no se da cuenta de los signos que se les ha dado. Por ello quiero que este mensaje sea dado a conocer a todos mis hijos. Muchos lo ignoraran y no le harán caso, pero serán muchos los que lo entenderán y se prepararán para estos grandes acontecimientos.
Quiero que todos mis hijos se preparen y en especial mis almas escogidas. Ellas serán las que atenderán a mi rebaño y lo prepararán con esmero, de forma que cuando se inicien los eventos mi rebaño no sea tomado de sorpresa y se dispersen mis ovejas. No quiero que el pánico se apodere de ellas, sino que más bien estén muy unidas y permanezcan todas en el rebaño.
El tiempo de preparación para mi segunda venida está por terminar. Con este mensaje se cierra el ciclo de preparación. Con el quiero que todas mis almas escogidas se preparen y preparen a sus hermanos. Quiero que mi mensaje se de a conocer a toda mi Iglesia, que no haya ninguna persona que acuda a la Iglesia que se quede sin conocerlo.
Quiero que todos mis sacerdotes y mi pueblo escogido lo medite y reflexione en él. Quiero que se dé a conocer en todos los movimientos de apostolado y en todas las organizaciones religiosas. Quiero que toda persona activa en la Iglesia lo conozca y reflexione profundamente en él. Y quiero que todos los que lo conozcan se lo den a conocer a su vez a todas las personas que conozcan.
Quiero que se dé a conocer por todos los medios posibles a todos los seres humanos. Por medio de el mi Misericordia Divina quiere manifestarse a toda la humanidad. Quiero que sepan que mi Corazón misericordioso está abierto para recibir a toda persona que quiera acogerse a él.
Sólo dos palabras bastarán para que entren en el: JESÚS RECÍBEME! Todos los que pronuncien estas dos palabras en sus corazones serán recibidos en mi Corazón misericordioso. No pongo condición ninguna para ser recibidos en mi Corazón misericordioso excepto que pronuncien estas dos palabras en sus corazones. No importa el estado espiritual o físico en el que se encuentren. No pido que se cumpla ninguna otra condición, sino que tan sólo se pronuncien estas dos palabras en el Corazón: JESÚS RECÍBEME! Sí, ocurrirá lo mismo que con el buen ladrón en la cruz. A todo el que pronuncie estas dos palabras en su Corazón lo recibiré en mi Corazón misericordioso como recibí al buen ladrón.
Esta vez no quiero que ocurra lo que ocurrió durante el diluvio universal en el que unos pocos se salvaron y la gran mayoría pereció. Esta vez quiero que todos se salven!
Mi Corazón está abierto para recibirlos a todos. Todo el que me diga: JESÚS RECÍBEME! entrará en mi Corazón y lo cubriré con mi Divina Misericordia. Pero ay de aquellos que se nieguen a hacerlo y permanezcan en su obstinación. Mi juicio descenderá sobre ellos como un rayo y se condenarán implacablemente para toda la eternidad. Los que quieran entrar en mi Corazón lo lograrán por mi infinita Misericordia pero los obstinados que se nieguen a hacerlo recibirán en justicia el castigo eterno que ellos mismos se han buscado.
Habrá Misericordia para todos aquellos que se quieran acoger a ella aún en el momento mismo de mi segunda venida. Y habrá justicia para todos los que rechacen mi Divina Misericordia y se nieguen a acogerse a ella. Por ello quiero que mis almas escogidas se preparen para recibirla y preparen a sus hermanos para que de Corazón me pidan que los reciba acogiéndose a mí de Divina Misericordia.
El tiempo apremia, y reclama de mis almas escogidas que pongan toda su atención a los signos de los tiempos y se preparen con todo esmero. No quiero que abandonen sus obligaciones y responsabilidades diarias. Todo lo contrario, quiero que coloquen como la mayor y primera responsabilidad el prepararse para mi segunda venida y preparar a sus hermanos. Y a la vez que se preparan deben cumplir con sus obligaciones y deberes de estado. Deben abandonar toda tarea que sea superflua y dedicarse con gran esmero a prepararse.
Éste es el tiempo final de preparación. Cuando los acontecimientos se les vengan encima ya será tarde para prepararse. Ahora es el tiempo para que lo hagan y no más tarde. Está en juego la más grande y lo más importante que tiene todo ser humano ante si:. Su salvación o su condenación eterna.
Este es el tiempo más precioso y valioso para prepararse y preparar a sus hermanos. Este es el tiempo para que cada persona se ame a si misma y se prepare para alcanzar la salvación eterna, y es el tiempo más precioso y valioso para que ame a sus hermanos y los prepare para su salvación eterna. No hay ninguna otra tarea que tenga mayor prioridad que esta. No permitan que los quehaceres diarios les abstraigan y les impidan el enfocarse en la tarea primaria de salvarse y salvar a sus hermanos.
Lunes 4 de marzo de 2013
¡Hijos míos! Mi Corazón arde de amor por cada uno de ustedes. Como deseo tenerlos a todos a mi lado para que sean felices eternamente. Sufro al verlos sufrir tantas calamidades. Cuanto deseo transformarlo ya todo para que cese tanto dolor y sufrimiento y se inicie el tiempo de una alegría que nunca acabará ni nadie podrá turbar.
Mi Divina Misericordia es la que ha impedido que el tiempo final llegara y se realizara la ya anunciada transformación de todo lo creado. He querido que todos se salven y le he dado la oportunidad a todos los seres humanos que han existido hasta estos tiempos. Son muchos los que ya se han salvado y serán muchos los que se salvarán hasta el propio día en que me manifieste de nuevo al mundo.
Ha sido mi amor y mi Divina Misericordia la que ha hecho que el tiempo final se haya extendido siglos tras siglos sin realizarse. Los he amado no sólo hasta el extremo de morir en la cruz por todos ustedes sino hasta el extremo de alargar el tiempo del juicio final siglos tras siglos. He querido que todos se salven, pero ha llegado ahora el tiempo en que son muchos los que me rechazan y rechazan mi Divina Misericordia. Son muchos los que ahora se condenan. Nunca antes fue así.
Ustedes no tienen la menor idea de lo que sufre un alma condenada. Por sólo evitar que una sola alma se condenara hubiera dado con gusto mi vida en la cruz para evitar su condenación.
Ustedes no logran entenderlo en profundidad porque no han visto nunca el infierno ni han visto los tormentos que sufre un alma condenada. A los pocos que les he permitido verlo su cambio de vida ha sido radical y no escatimaron oraciones y sacrificios para evitar que las almas se condenen. Si logran entender lo que sufre un alma condenada entenderían porque ha llegado el tiempo de mi segunda venida.
El amor que le tengo a todos los seres humanos me lleva a ello. No puedo quedarme indiferente al ver que tantos seres humanos están yendo al infierno como nunca antes ha ocurrido. Ni siquiera en el tiempo del diluvio hubo tantos seres humanos abrazados al mal, indiferentes al dolor y al sufrimiento de sus hermanos.
Nunca antes el ser humano ha provocado tanto dolor y sufrimiento a sus semejantes. Ante tanta tragedia, dolor y sufrimiento provocado por los seres humanos no puedo permanecer indiferente y sobre todo cuando veo que se condenan y van por el camino de la condenación en masas.
Porque los amo y tengo infinita Misericordia de todas las criaturas humanas es que se llevará acabo muy pronto mi segunda venida. Con ella serán millones las personas que se detendrán en el camino que los llevaba a la condenación y me pedirán de Corazón que los reciba. Por medio de mi segunda venida se realizará la mayor obra de salvación que haya conocido la humanidad.
Ciertamente han sido millones y millones los seres humanos que se han salvado desde mi primera venida, pero ahora, en un tiempo muy corto serán miles de millones los que se salvarán. Si no tuviera Misericordia de ellos y retardara mi segunda venida se condenarían irremediablemente.
Por ello quiero que mis almas escogidas reflexionen profundamente sobre la razón de mi segunda venida y no sólo se preparen para ella sino que preparen a todos sus hermanos. Que no se escatime esfuerzo alguno en realizar esta preparación. Las amo a todas en forma especial y cuento con mis almas escogidas para que se realice esta preparación.
Miércoles 6 de marzo de 2013
No todo lo que es dorado y brilla es oro. Asimismo hay muchas personas que se presentan ante mi rebaño como si fuesen pastores muy preocupados por el bienestar de mis ovejas cuando en realidad son lobos que buscan cómo acabar con ellas.
Así como los joyeros le hacen pruebas al material que les presentan para saber si es de verdad oro, mis ovejas deben cuidarse y asegurarse que sus pastores los son de verdad y no son lobos que quieren acabar con ellas.
Son muchos los que hoy ponen mi nombre en sus bocas para hacer creer que son de los míos cuando en verdad son hijos del diablo. Con ello logran confundir a muchas de mis ovejas y las atraen a ellos para posteriormente hacerlas hijas del diablo como ellos.
Especial cuidado deben tener mis almas escogidas de no ser engañadas por los falsos pastores y por aquellos que se quieren hacer pasar como hijos míos cuando en verdad no lo son. Sometedlos a prueba observando sus frutos. Sus obras tarde o temprano los denuncian como hijos del diablo y no hijos míos. Ellos no cumplen los mandamientos ni observan mis enseñanzas. Ellos sólo observan y cumplen lo que el maligno les invita a hacer.
En este tiempo en que mi segunda venida se hace más cercana verán que habrán más y más falsos pastores y profetas que quieren hacerse pasar como hijos míos. Por ello le pido a mis almas escogidas que observen sus frutos y no se dejen engañar por sus palabras.
El diablo sabe que mi triunfo final se acerca y que en mi segunda venida le arrebataré millones de almas que estaban encaminadas hacia él. Por eso está haciendo uso de todo ardid que le sea posible para engañar a mis ovejas y conquistarlas para el.
Su humo ha penetrado mi Iglesia y cada día será más patente el darse cuenta de ello. Por ello les pido a mis almas escogidas que vigilen y oren y denuncien ante sus hermanos todo falso pastor denunciando sus obras.
Jueves 7 de marzo de 2013
¡Hijos míos! Con cuanta ternura y amor he querido salvarlos no solamente de los males espirituales pero también de los materiales. Se que sufren mucho con los males materiales. El dolor y el sufrimiento que producen los seres humanos es muy grande, pero infinitamente superiores son los males espirituales.
La condenación eterna no tiene comparación alguna con ningún dolor o sufrimiento producido en este mundo ya sea por causas naturales o producidos por el ser humano. Sin embargo, no quiero ni lo uno ni lo otro.
El mayor sufrimiento en este mundo lo ocasiona el ser humano. Nada se compara a las torturas tan refinadas que realizan los seres humanos. Y el mayor sufrimiento espiritual, la condenación eterna, lo ocasiona también el ser humano. Es el mismo ser humano que con sus acciones se condena eternamente.
Yo pude haberlo evitado si no le hubiera dado inteligencia, voluntad y libertad al ser humano. Pero entonces no hubieran sido seres creados a mi imagen y semejanza, y no hubieran sido seres capases de amar.
Los cree a mi imagen y semejanza a sabiendas que podrían optar por no amarse y por no amarse unos a otros. En términos humanos, tomé el riesgo de qué ello ocurriera. Bien valió la pena tomar el riesgo porque han sido millones de millones los seres humanos que aceptaron la redención y hoy realizan a plenitud su condición de hijos míos creados a mi imagen y semejanza.
Ciertamente han sido muchos los que optaron por negar su condición de ser hijos míos y han preferido hacerse hijos del diablo. En su libertad optaron por ser malos y condenarse eternamente. Aún así, bien valió la pena haber creado a los seres humanos.
Si uno solo hubiera aceptado la redención y el resto hubiese optado por condenarse, aún así bien valía la pena el haberlos creado. El bien celestial es infinitamente superior al mal por el que optaron los ángeles caídos y los seres humanos que les han seguido. Un solo ser humano que se hubiese salvado participaría de un bien infinitamente superior al mal que participan las almas y todos los ángeles condenados.
Y porqué quiero que se reflexiona en esto? Lo traigo a colación para que mis almas escogidas entiendan lo que significa mi segunda venida. Ya en mi primera venida la anuncié e hice ver que la humanidad estaría viviendo situaciones muy trágicas cuando ocurriese mi segunda venida.
No di mayores detalles porque en aquel tiempo nadie entendería lo que son las armas nucleares y su capacidad destructiva. Tampoco hubieran entendido lo que son las armas químicas y biológicas que han desarrollado los seres humanos de este tiempo.
Sin embargo, bastaron los términos que utilicé para que entendieran lo grave de la situación en la que se encontrarían los seres humanos y la magnitud de los eventos que ocurrirían. Tanto lo entendieron que optaron por cambios muy fuertes en su manera de vivir cuando pensaron que ello podría ocurrir en su tiempo.
Ahora es totalmente diferente. De muchas formas he venido anunciándoles a los seres humanos que el tiempo está cerca y la indiferencia es total. Aún en mi propia Iglesia son pocos los que han prestado atención y han decidido prepararse para ello poniendo el interés por los bienes materiales en su justo sitio y preparándose compartiendo con sus hermanos sus bienes y obrando el bien con todos.
La gran mayoría continúa viviendo como si nada va a ocurrir. Está ocurriendo como profeticé mi segunda venida a mis apóstoles y discípulos. Está ocurriendo como en el tiempo del diluvio universal. Todos comían y bebían como si nada iba a ocurrir.
Viernes 8 de marzo de 2013
Así está ocurriendo y va a ocurrir cuando se realice mi segunda venida. Por ello quiero que mis almas escogidas se preparen y preparen a sus hermanos. Ciertamente que los acontecimientos previos van a ser muy calamitosos. Nunca antes ocurrió en la historia de la humanidad algo semejante.
El sufrimiento y el dolor que habrá no tendrá comparación alguna con el producido en toda la historia del humanidad. Por amor a mis almas escogidas no quiero dar detalles de lo que ocurrirá para que no se asusten y se paralicen. Tan sólo quiero decirles que todo el horror, dolor y sufrimiento que se vivirá no tiene comparación alguna con el que viven las almas condenadas. Por ello es sumamente importante que no se paralicen ante los acontecimientos, sino que redoblen el esfuerzo por salvar a sus hermanos.
¡Hijitos míos! No teman cuando esto ocurra. Yo me manifestaré a ustedes en forma especial y les daré la fuerza y el ánimo para que cumplan sus tareas. Recuerden a los cristianos de los primeros tiempos que no temieron morir descuartizados por las bestias. Ellos sabían que les tenía reservado para ellos una gran fiesta en el cielo. A ellos los asistí personalmente y les di las fuerzas para que tuviesen el ánimo y la fortaleza de vivir esos breves momentos de dolor y sufrimiento.
Así lo haré con ustedes, hijos míos. Les daré la asistencia necesaria para que vivan con alegría esos terribles momentos. Estaré con ustedes dándoles las ayudas y asistencias necesarias. Estad alegres porque serán mis testigos de los últimos tiempos y tendrán la dicha de contemplar y vivir mi segunda venida.
Ustedes tendrán el privilegio de conocer los signos que anunciará mi segunda venida y podrán así prepararse con más esmero asegurándose que sus lámparas estén completamente llenas del aceite del amor para recibir al esposo que llega. Tan sólo les pido que estén alertas y que vigilen los acontecimientos. No dejen que el hacer y el quehacer de la vida diaria los distraiga. Evítenlo a como de lugar.
Más que nunca acudan a la oración, manténganse unidos en sus comunidades y reflexionen sobre este mensaje que les hago llegar para que se preparen con esmero. Van a vivir eventos políticos, económicos, religiosos y guerras que serán muy fuertes y provocarán que las personas no hagan sino hablar de ellos. No permitan que estos eventos los distraigan. Veanlos tan sólo como signos que les anuncian que mi segunda venida es eminente.
Van a ocurrir eventos en el universo que provocarán miedo en millones de personas. No se distraigan con ellos ni les teman. Veanlos tan solo como signos de qué mi segunda venida está ya a la puerta. Que estos eventos no les produzcan temor alguno sino que se sirvan de ellos para prepararse con más esmero y preparar a sus hermanos. Surgirán muchas personas que interpretarán estos eventos de muchas formas. No se dejen distraer por ellos. Veanlos tan solo como signos de mi eminente venida.
Organicen grupos de oración y reflexión. Compartan con ellos todo lo que les he venido anunciando. Inviten a sus familiares, amigos, personas cercanas para que ellas participen de la preparación. Que no se quede ninguna de sus personas conocidas sin conocer este mensaje que les he revelado. Tienen que hacer muchas cosas que les exige la vida diaria, pero la más importante en estos tiempos es prepararse y preparar a sus hermanos para mi segunda venida.
Domingo 10 de marzo de 2013
Estamos en la aurora de mi segunda venida y son pocos los seres humanos que la notan. Hay muchos hijos míos que se han dado cuenta y observan con preocupación los eventos que están ocurriendo. Pero en mi Iglesia no son muchos los que se han dado cuenta y los pocos que lo notan o prefieren ignorarlo o le restan importancia a los eventos. Temen que el pánico se apodere de los feligreses si se habla de ello.
Con esta actitud no ayudan a la preparación de mi pueblo amado, ni permiten que sus hermanos tengan la posibilidad de convertirse a tiempo. Ya lo dije por medio del profeta Ezequiel que les pediré cuentas si el impío permanece en su impiedad por no habérsele predicado.
Están más preocupados por los problemas dentro de la Iglesia que por los problemas fuera de ella. Están paralizados y no llevan a cabo la tarea de evangelización que deberían estar realizando. El ataque que vienen realizando los no creyentes a la Iglesia ha conseguido qué la tarea de evangelización esté prácticamente paralizada. A estos ataques hay que responderles más bien con una renovada evangelización que llegue a los lugares más recónditos de la tierra. Por eso le pido a mis almas escogidas que se acerquen a sus pastores y les urjan que se lleve a cabo esta tarea de evangelización.
Es muy importante que oren por ellos, que se acerquen a ellos y les animen a defenderse llevando a cabo la más audaz y profunda tarea de evangelización que se haya realizado en todos los tiempos.
Es necesario que toda la Iglesia se una para llevar a cabo esta gran tarea. Todas las órdenes religiosas, congregaciones y movimientos laicos de apostolado se deben unir en llevar a cabo esta nueva evangelización de todos los tiempos. Más aún, deben buscar incorporar a todas las denominaciones cristianas invitándolas a participar en esta gran tarea universal. Deben valerse de todos los medios posibles (escritos, orales, musicales) y de todos los medios de comunicación posibles, sin excepción alguna.
Esta gran tarea de evangelización debe llevarse a cabo en todas las naciones y en todos los pueblos. Ella precederá mi segunda venida y se va a realizar como la gran obra de Misericordia para la humanidad de este tiempo. Esta gran obra va a producir que los no creyentes sean los que se paralicen y contemplen con estupor cómo se abren las puertas de mi Misericordia a toda la humanidad.
En esta gran tarea de evangelización universal se les debe hablar con claridad a todos que ella forma parte de la preparación de la humanidad para mi segunda venida. En ella se debe mencionar mi mensaje de Misericordia Divina que he revelado en este mensaje, el cual quiero que sea leído enteramente por todos los que tengan la responsabilidad de llevar a cabo esta gran misión de salvación universal .
¡Hijos míos! Esta es la última oportunidad que tendrán los seres humanos para salir del camino que los lleva a la condenación eterna y entrar en el camino de la salvación. Una vez que se realice mi segunda venida ya no habrá más oportunidad de evangelizar. Se realizará el Juicio Universal y cada uno recibirá de acuerdo al camino en que se encuentre.
Los que estén en el camino de la condenación eterna recibirán precisamente lo que han puesto como objetivo en sus corazones: la condenación eterna. Y los que estén en el camino de la salvación, recibirán lo que este camino les ha ofrecido: la salvación eterna.
Los líderes de la Iglesia y mis almas escogidas tienen una gran responsabilidad de llevar a cabo esta gran tarea de evangelización universal. Si los que están en el camino de condenación permanecen en el porque no se les predica y no se les invita a cambiarse al camino de salvación, pediré cuenta a los líderes y pastores de mi Iglesia, y a mis almas escogidas, por no haberlos invitado a cambiar de camino.
¡Hijos míos! Que no tenga que pedirles cuentas por la condenación de sus hermanos. Que más bien tenga que recibirlos con una gran alegría y darles el premio que les tengo reservado por haber llevado a cabo la tarea de la gran evangelización de sus hermanos. Abran sus corazones y respondan con amor a este pedido que les hago.
No estén paralizados. Muevan sus mentes y corazones. Reflexionen profundamente en el mensaje que les he dado. No dejen que utilice mi mano izquierda y producir eventos dolorosos que hagan que se muevan. Está en juego la salvación de una inmensa multitud de seres humanos que se encuentran ahora en el camino de la condenación. De ustedes depende la salvación de ellos. Yo tengo abiertas las puertas de mi Corazón misericordioso para que entren y se salven. Pero ustedes tienen que invitarlos a que lo hagan a través de esta gran misión de salvación universal que les pido realicen.
Miércoles 13 de marzo de 2013
¡Hijos míos. Hoy les he dado un Papa que continuará preparando a mi Iglesia para mi segunda venida. Oren mucho por él ya que le va a tocar guiar la barca de la Iglesia en medio de muchas tormentas. Va a encontrar mucha oposición dentro y fuera de mi Iglesia porque los privilegios de muchos serán afectados. El va a purificar mi Iglesia. La va a llevar por los caminos que conducen a la salvación y va a eliminar de ella todo el lastre que le impedía a la barca avanzar.
El sabe muy bien lo que hay que hacer porque lo he venido preparando para ello. Muchos se escandalizarán y le abandonarán pensando que lleva a la Iglesia por el rumbo equivocado. Les parecerá que en lugar de avanzar y modernizar a la Iglesia lo que ha hecho es retrocederla varios siglos. No se darán cuenta que precisamente lo que ha estado haciendo es llevar a la Iglesia a vivir como en sus orígenes quitando de ella adornos que no sólo la habían hecho fea sino que la habían deformado alejándola de su cometido.
A muchos les parecerá que ello es retroceder porque acariciaban la idea de deformarla mucho más. ¡Hijos míos. Oren mucho por él y ayúdenlo a llevar esta gran tarea. Al principio muchos lo abandonarán pero cuando mi Iglesia recupere su verdadera imagen atraerá a muchas personas en el mundo entero que preferirán entonces a mi Iglesia en lugar de un mundo deformado, violento y enfermizo.
Mi Iglesia renovada con su original imagen llevará a cabo la mayor tarea de evangelización que se ha conocido en todos los tiempos. Todos mis hijos de buena fe que la habían abandonado y creado sus propias Iglesias volverán a ella ya que la reconocerán como la verdadera y hermosa
Iglesia que siempre soñaron con ella.
¡Hijos míos. No teman los cambios que van a ocurrir. No los juzguen y teman lo peor. Más bien abrásenlos y recíbanlos con entusiasmo y esperen a que los frutos se den. Entonces apreciarán que todos los cambios eran buenos y necesarios.
No escuchen a los pájaros agoreros que surgirán anunciando que con esos cambios la Iglesia desaparecerá. Ni tampoco les escuchen cuando hagan énfasis en que los católicos están abandonando a la Iglesia debido a esos cambios. Ésos que la abandonarán no serán sino las falsas ovejas que estaban felices de sentirse miembros de una Iglesia que habían conseguido deformar.
En la medida que mi Iglesia se despoje de sus lastres y se vuelva más auténtica ellos no soportarán estar en ella y la abandonarán. Reconozcan en ello un signo claro de que mi Iglesia se está renovando y volviendo a ser auténtica y fiel a sus orígenes. Cuando ello ocurra aumentarán las persecuciones y el esfuerzo por destruir a mi Iglesia aumentará en grandes proporciones. Cuando ello ocurra alégrense porque mi segunda venida será entonces eminente.
Jueves 14 de marzo de 2013
Hoy, mi hijo, el Papa Francisco, ha dado testimonio de humildad y pobreza a todos sus hermanos. Ello será el sello y marca de su pontificado, el cual va estar a su vez lleno de caridad, especialmente con los pobres, los oprimidos y los más necesitados.
Su estilo de vida va a chocar a muchos líderes de la Iglesia que no me imitan ni viven mi Evangelio. Igual que ocurrió conmigo, él será rechazado y humillado y hasta atentaran contra su vida ya que no soportarán su estilo de vida, así como no soportaron el mío.
Tratarán de doblegarlo y convencerlo de cambiar de estilo pero no podrán con el ya que Yo estaré con él y en realidad estarán luchando conmigo. Para unos el será motivo de escándalo, pero para muchos en el mundo entero el será motivo de conversión, de cambio de vida, y de salvación. Muchos que están en el camino de condenación serán atraídos por su estilo de vida y se decidirán a recorrer el camino de salvación.
Mi Papa Francisco es obra de mi Misericordia Divina. El va a ser el instrumento por el que mi Misericordia Divina alcanzará a los seres humanos de estos tiempos finales. Por medio de él se llevará a plenitud el apostolado de mi Divina Misericordia. El mismo será reconocido como el gran apóstol de la Divina Misericordia. El promoverá el apostolado de la Divina Misericordia dando ejemplo y animando a todos los feligreses a que se unan a este apostolado.
Mi Misericordia Divina se derramará a torrentes a toda la humanidad por medio de él y mis almas escogidas. El mundo reconocerá que este es un tiempo caracterizado por el derramamiento de mi Divina Misericordia a todos los pueblos. Será reconocido como el tiempo de la Divina Misericordia que precederá al tiempo de mi Divina Justicia. Esta es una hora muy especial para la humanidad y se ha iniciado con signos muy especiales, siendo el principal de ellos la llegada del Papa Francisco.
Domingo 17 de marzo de 2013
¡Hijos míos! Cuando contemplo el dolor y el sufrimiento de todos mis hijos en el mundo entero mi Corazón se turba. Quisiera acogerlos a todos y tenerlos junto a mí para protegerlos. Como la gallina abre su salas para recibir y proteger a sus polluelos así quiero hacerlo con toda la humanidad.
Utilizan mi nombre para hacerle daño a sus hermanos. Dicen que Dios es grande y proceden a quitarse la vida y quitársela a sus hermanos. El odio circula por su sangre y pretenden que Yo estoy con ellos.
Mis hijos se han dejado engañar por el maligno y no se han dado cuenta de ello. Creen ser hijos míos cuando en realidad se han hecho hijos del diablo y realizan sus obras y no las mías que son obras de amor y Misericordia. No tienen Misericordia con sus hermanos y quieren que tenga Misericordia con ellos cuando se encuentran sin poder y vencidos. Por ello, este tiempo de mi Divina Misericordia quiero que llegue a estos hijos míos que se han dejado engañar y han llenado de odio sus mentes y corazones.
Quiero que mis almas escogidas recen especialmente por ellos y ofrezcan sus oraciones y sacrificios para que mi Divina Misericordia penetre la mente y los corazones de estos hijos míos que se han dejado engañar por el maligno. Mi hijo amado, Juan Pablo II, les dió un claro testimonio de cómo quiero que se porten con ellos. En lugar de responder a sus violencias con violencias, quiero que respondan con amor. La violencia nunca les va a resolver nada sino que producirá a su vez más violencia.
Responder con violencia es como querer apagar un fuego con gasolina. En cambio, si responden con amor la violencia irá disminuyendo gradualmente. Al principio le responderán con más violencia cuando ustedes respondan con amor. Pero poco a poco irán cayendo en cuenta de su error y descubrirán lo equivocado que estaban y lo horrendo de sus actos. Sí, sé que no es fácil y que la sangre hierve cuando nos hacen violencia. Yo lo percibí con claridad cuando fui torturado atrozmente y me dieron muerte en la cruz. El amor calmó la sangre que hervía en mis venas y que me invitaba a hacerle violencia a los que me hacían violencia. Pero la fuerza del amor imperó por encima de todo.
No fueron pocos los que se dieron cuenta de ello y se salvaron. Mis discípulos y apóstoles amados llegaron a entenderlo muy bien y llegaron hasta entregar sus vidas sin realizar violencia como habían visto que yo lo había hecho. Ciertamente que los violentos continuaron siendo violentos y ejercieron mayor violencia con mis hijos. Pero poco a poco cayeron vencidos ante el testimonio de amor de mis discípulos y se realizó entonces el milagro de la conversión de pueblos que los caracterizaba la violencia. Y fue así como mi Iglesia se fue abriendo paso en sus inicios y llegó a establecerse sólidamente en el mundo.
Tenedlo claro: la violencia es obra del maligno y no obra mía. Nunca la quiero, y si la permito es por respetar la libertad que les he dado al crearlos a mi imagen y semejanza. Vean como el maligno llegó a sembrar la violencia en mi Iglesia y se produjeron divisiones muy dolorosas que han hecho más lento el que la humanidad reciba mi mensaje de salvación y se abrace a él.
Vean que estos tiempos que se han caracterizado por la violencia y la muerte que los seres humanos se aplican entre sí no son más que un claro signo de que el maligno ha penetrado la mente y los corazones de muchos seres humanos en el mundo llevándolos a realizar episodios de violencia nunca antes vividos en el mundo.
La violencia y la muerte ha arraigado en los pueblos y en sus gobernantes. Prácticamente no hay país en que no se haga uso de la violencia y la muerte para dominar a los gobernados y a los otros pueblos. Lo más triste es que la violencia y la muerte también hizo nido en muchos miembros de mi Iglesia y han justificado el quitarle la vida y la tortura de sus hermanos por motivos de ideología.
Si siguen siendo engañados por el maligno y le siguen aceptando su invitación a usar la violencia y la muerte con sus hermanos irán por un camino que no tiene sino un único final: LA DESTRUCCION GLOBAL DE LAS NACIONES Y EL PLANETA EN QUE VIVEN. No hay palabras para describir la magnitud de la destrucción, del odio, del dolor y del sufrimiento que se produciría si ello llegase a ocurrir. Todos los días se está dando un paso más en esta dirección.
La única forma de detener este avance es mediante las obras de amor y Misericordia. Especialmente les pido a mis almas escogidas que hagan una campaña universal de oración y sacrificios para que mi Divina Misericordia penetre las mentes y los corazones de todos aquellos que están recorriendo el camino del odio y la violencia.
Junto con ello hagan todas las obras de amor y Misericordia que les sean posibles con todos aquellos que conozcan están recorriendo el camino del odio y la violencia. Pedir y obrad para que no se realicen los planes de odio y destrucción que el maligno está llevando a cabo en la humanidad y que no sólo se deshagan sino que se conviertan en planes de unión y amor en toda la humanidad.
Lunes 18 de Marzo de 2013
Hoy ha sido un día muy especial en la historia de la salvación de los seres humanos. Un grupo de jóvenes cristianos se ha reunido para orar por el Papa y por la conversión y salvación de todos los seres humanos.
Siempre han habido grupos de cristianos que lo han hecho, pero este ha tenido la particularidad de ofrecer sus vidas con todas las consecuencias que ello pueda acarrearles, consagrándose a este apostolado de oración y sacrificios. Han implorado mi Divina Misericordia para ellos, para el Papa, para todos los seres humanos y en especial para su nación. Lo especial de esta consagración es que lo han hecho en un país donde son perseguidos y corren el riesgo de perder la vida si son descubiertos.
Este acto de oración y sacrificio que han hecho ha llegado profundamente a mi Corazón y ha provocado que mi Divina Misericordia llegue a la mente y a los corazones de muchas personas que me han venido rechazando y sólo hasta hoy es que han abierto sus mentes y corazones a mi Divina Misericordia.
Como deseo que se multipliquen estos grupos de oración y sacrificio por el mundo entero. Por medio de ellos mi Divina Misericordia llegaría a ciento de miles de personas que hoy recorren el camino de la condenación. La salvación de estas personas depende de la oración y sacrificios de mis almas escogidas.
¡Hijos míos! Responded a mi mensaje. Unanse y formen grupos de oración y sacrificios que se extiendan por el mundo entero y en especial en las naciones en que son perseguidos. Mi gracia les acompañará y les asistirá.
No teman hijos míos a los que les puedan quitar sus vidas corporales. Ellos no podrán quitarles sus vidas espirituales y Yo les devolveré su vidas corporales en un cuerpo glorioso, resucitado, que nunca más podrá morir. ¡No teman hijos míos! Abran sus mentes y corazones a mi Divina Misericordia y yo haré grandes obras de salvación por medio de ustedes.
Miércoles 20 de Marzo de 2013
Hoy ha sido un día especial en mi Iglesia. En casi todas partes del mundo mis almas escogidas han orado y se han sacrificado por mi Papa Francisco y me han pedido que lo ayude a realizar los cambios que mi Iglesia necesita.
Mi Iglesia despierta. Está tomando conciencia de quién es y cuál es su tarea en el mundo. Por doquiera comienzan a despertar mis almas escogidas. Se están dando cuenta de lo importante que son sus oraciones y sacrificios. Comienzan a entender que si el Papa pide que oren por él es porque necesita de verdad de las oraciones de la Iglesia. Comienzan a entender que la Iglesia no es sólo el Papa y la jerarquía sino que también todos los bautizados forman parte de ella.
Mi Iglesia comienza a despertar y cuando estén todos despiertos llevará a cabo la tarea de salvación más grande que ha conocido la humanidad. Mi Misericordia Divina está alcanzando a todos los miembros vivos de la Iglesia y hará que sus miembros muertos vuelvan a vivir su compromiso eclesial.
Mediante este gran despertar de mi Iglesia el mundo conocerá la mayor difusión de Misericordia Divina que haya derramado en todos los tiempos. Habrán conversiones que jamás se hubiera pensado que se podrían realizar. Millones y millones de personas que se encontraban recorriendo el camino de la condenación eterna dejarán de hacerlo y vendrán a mí buscando la salvación eterna.
El diablo reaccionará violentamente al ver que millones de almas se le escapan de sus manos y se valdrá de aquellos que rechazarán mi Divina Misericordia para provocar grandes eventos que producirán mucho dolor y terror en la humanidad. Con ello intentará que vuelvan a él los que abandonaron su camino, pero será tarde porque Yo mismo me haré presente para llevar a mi a todos los que optaron por el camino de salvación.
El diablo no podrá hacer nada sino regresar a su lugar de donde salió. Yo haré todas las cosas nuevas y mis almas escogidas junto con todos los que se salvaron se unirán a la corte celestial para vivir en mi amor para toda la eternidad. La alegría y la felicidad que tendrán todos será tan grande que olvidarán el tiempo de parto con sus dolores y angustias. El tiempo de la agonía desaparecerá para siempre y sólo se vivirá la alegría y la felicidad eterna.
Les digo todo esto para que se preparen y cuando llegue el tiempo de parto no se angustien ni le teman. Todo lo contrario, que sepan que este tiempo de parto anuncia mi venida eminente y la inauguración del nuevo tiempo de la felicidad y alegría eterna donde no habrá más dolor ni llanto. Todo esto ya está a punto de consumarse. ¡No temáis! Más bien alégrense al saber que el tiempo de la redención final ya llega. La espera ha sido larga pero la llegada es cierta.
Jueves 21 de marzo de 2013
¡Hijos míos! Mi Corazón arde en deseos de llevar mi Divina Misericordia a todos los seres humanos. No quiero que ninguno se quede sin recibirla y por eso quiero valerme de todos los medios posibles para que ello sea posible.
De manera especial cuento con todos los movimientos de apostolado que tiene la Iglesia. Todos, sin excepción pueden y deben ser y instrumentos útiles para llevar mi Divina Misericordia a todas las naciones y a todos los pueblos. Por ello quiero que en todos los movimientos de apostolado mis almas escogidas se preparen con mucho esmero para llevar esta gran tarea de llevar la salvación a todos los seres humanos de los últimos tiempos.
Lo primero es recibir lo que hay que dar. Por eso, mis almas escogidas deben recibir primero mi Divina Misericordia meditando profundamente en lo que ello significa, orando para que se les abran sus mentes y corazones para recibirla profusamente, haciendo una buena confesión para purificar sus mentes y corazones, y finalmente realizar obras de caridad con sus semejantes, y en especial con los más necesitados. De esta forma mi Divina Misericordia llegará profusamente a sus mentes y corazones y les guiará para que lleven a cabo el apostolado más trascendental de todos los tiempos.
En este esfuerzo se deben integrar todos los movimientos de apostolado. Sus líderes se deben reunir y estudiar en forma conjunta como pueden realizar con la mayor eficacia posible esta tarea universal. Cada uno debe aportar lo específico que ha venido distinguiendo cada movimiento y en donde es más eficaz.
El Espíritu Santo les iluminará y les guiará en cómo hacerlo. Y en esta gran tarea deben incorporar a obispos, sacerdotes y religiosos disponibles en mi Iglesia. Mi Papa Francisco se encargará de hacer el llamado y darle las instrucciones y lineamientos de cómo hacerlo.
Mis almas escogidas que están en los monasterios deben integrarse haciendo grandes jornadas de oraciones y sacrificios pidiendo por todos los que están trabajando en esta gran tarea de evangelización y efusión de mi Divina Misericordia, implorando por todos los seres humanos, para que abran sus mentes y corazones a los evangelizadores y para que reciban profusamente mi Divina Misericordia.
A los catequistas les pido que organicen jornadas de oración con sus niños pidiendo por el éxito de esta gran jornada de oración. Sus oraciones serán atendidas en forma especial. También quiero que incorporen a todos los enfermos, que todos sepan que cuento con sus oraciones y con los sacrificios que les imponen sus enfermedades. Que pidan por los evangelizadores y por los que recibirán sus mensajes, y pidan para que todos reciban profusamente mi Divina Misericordia. Sus oraciones también serán escuchadas y atendidas en forma especial.
Y también quiero incorporen a los presos. Que ellos sepan que cuento con sus oraciones y con los sacrificios que les impone su estado de vida. Sus oraciones y sacrificios serán causa de muchas conversiones. Quiero además que en esta gran jornada de evangelización universal se integren todas las Iglesias. Mi Papa Francisco se reunirá con sus líderes y promoverá una jornada de integración y planificación en donde se definirán los campos de acción de cada quien para llevar a cabo la tarea con máxima eficacia.
Viernes 22 de marzo de 2013
Muchas cosas atormentan a la humanidad hoy en día. Para unos las crisis económicas y los daños que producen son intolerables. Para otros es la violencia de sus hermanos lo que los atormenta. Para otros la escasez y falta de alimentos no sólo los atormenta sino que además sufren las consecuencias en sus organismos. En fin, la humanidad de hoy está muy atormentada por todo lo que le acontece.
Pero todo este tormento es absolutamente nada comparado con el sufrimiento de las almas condenadas. Más aún, si alguna persona pudiese sufrir en ella todos los tormentos que sufre la humanidad, ello sería totalmente insignificante comparado con los tormentos que sufre un alma condenada.
No hay, repito, no hay ningún sufrimiento humano que se pueda comparar con los sufrimientos de un alma condenada. Ni siquiera los tormentos y sufrimientos que tuve que pasar en mi pasión y muerte tienen comparación con los sufrimientos de un alma condenada. Es por esto que mi Divina Misericordia quiere alcanzar a todos los seres humanos que están recorriendo el camino de la condenación y llevarlas al camino de mi salvación.
Sábado 23 de marzo de 2013
Quiero que todos los seres humanos tengan la oportunidad de reflexionar en lo que significa la condenación eterna y sus consecuencias. Por ello le pido a todos los miembros de mi Iglesia que hagan el mayor esfuerzo que les sea posible para que ello ocurra. No escatimen medios ni formas para hacerlo. Empleen un lenguaje sencillo que pueda ser entendido hasta por los niños.
Sólo una reflexión profunda sobre la condenación eterna y sus consecuencias preparará a las almas de los que están recorriendo este camino de condenación a recibir mi Divina Misericordia y obtener de ella las fuerzas para abandonar este camino y comenzar a recorrer el camino de la salvación.
No se trata de meter miedo a nadie. Se trata tan sólo de exponerles la verdad. No se trata de qué cambien por miedo a la condenación. Se trata de conocer la realidad del camino de la condenación, su destino final y sus consecuencias para toda la eternidad. Hay que hacerlo por amor y en el amor. Sólo el amor puede conseguir que se preste atención al mensaje y no sentirse amenazado por él.
Ciertamente habrán quienes digan que este es un mensaje trasnochado con el cual se intentó en el pasado impedir la libre opción del ser humano y poder escoger caminos diferentes a los presentados por la Iglesia. Dirán que este mensaje es una invitación a volver al pasado y perder los múltiples logros alcanzados por la sabiduría y el conocimiento humano.
No perdáis tiempo respondiendo a estos cuestionamientos. Tan sólo decirles que es el Señor quien los ha enviado a dar este mensaje a la humanidad. Decirles que el Señor mismo probará la veracidad de su mensaje permitiendo un acontecimiento de grandes proporciones que probará inequívocamente que el mensaje es cierto y que es la última oportunidad que mi Divina Misericordia les brinda para que se conviertan y cambien del camino de la condenación al camino de la salvación.
Después de este gran acontecimiento ocurrirá mi segunda venida y vendrá el juicio. Quienes optaron por salvarse recibirán la salvación eterna y quienes rechazaron la última oportunidad que les ofreció mi Divina Misericordia recibirán la condenación eterna por la cual optaron.
Se iniciará un tiempo nuevo y definitivo para todos. Para unos un tiempo de felicidad y alegría que nunca acabará y para otros un tiempo de sufrimiento y agonía que nunca acabará. Cada quien terminará en una realidad o otra de acuerdo a la opción que escogieron.
El tiempo apremia. La hora final se acerca. Reflexionad profundamente en ello. Cuento con mi Iglesia y con todos los seres humanos de buena voluntad que se quieran integrar a esta gran tarea de evangelización y salvación del fin de los tiempos.
No pierdan tiempo cuestionando la veracidad de mi mensaje. No esperen a que el gran acontecimiento que va a ocurrir sea el signo que les haga creer en el. Ya sería tarde para realizar esta gran tarea de salvación y serían millones las almas que se condenarían.
Si esto hicieran tengan por cierto que les pediré cuentas por no haber actuado a tiempo para salvar a sus hermanos. Reciban este mensaje con amor y oren. Reflexionen en el y en la oración verán que el mensaje es auténtico. Soy Yo quien los llamo a realizar ahora esta gran tarea de evangelización y salvación. ¡No dudéis! Respondan con amor y generosidad.
Lunes 25 de marzo de 2013
Cuantas luchas ocurren en el mundo que producen tanto dolor y tragedias. El eje que las mueve es el poder en sus múltiples formas. Estas luchas acaban todas en guerras fratricidas que dejan una secuela de destrucción material. No sólo acaban con las viviendas y los lugares donde los seres humanos satisfacen sus necesidades básicas sino que acaban con el propio ser humano. Todo esto por poner en el poder a uno que favorece los intereses que se buscan, o por extender el dominio de otro pueblo, o por asegurarse el suministro de materia prima que es necesaria y que temen que se haga escasa.
Todas estas luchas y conflictos son planeados sin escrúpulos alguno en reuniones de los que se sienten poderosos. Y lo peor es que son hipócritas, porque después aparecen como amantes de la paz cuando en realidad son promotores de la muerte y el dolor humano. Sus corazones se hacen cada vez más perversos y de morir sin conversión alguna tendrán para ellos los tormentos mayores que pueda un alma sufrir en el infierno.
Para ellos es también mi Divina Misericordia. Los amo porque son criaturas mías, creadas para el amor. Ellos han rechazado el camino de la salvación y el ansia de dominio y de poder los ha llevado a recorrer extensamente el camino de la condenación. Su única oportunidad es que se acojan a mi Divina Misericordia.
Por eso les pido a mis almas escogidas que oren y se sacrifiquen por ellos. Sus oraciones y sacrificios harán que mi Divina Misericordia llegue a sus mentes y corazones. Les haré ver la gravedad de la situación en que se encuentran y les invitaré a un cambio radical de vida. Les haré ver que sólo Yo tengo el poder y el dominio que ellos buscan y que sus afanes y logros temporales se les desvanecerán en sus manos como la arena que se cuela por los dedos.
Sólo en mí y en obras de amor para con sus hermanos lograrán compartir conmigo el verdadero dominio y poder sobre sí mismos y sobre la creación que otorgó Yo en la resurrección.
Mis almas escogidas oran y se sacrifican poco por los que no aman, y menos aún por los líderes políticos que les han ocasionado dolor y sufrimiento. El mundo no se encontraría en el estado que se encuentra si mis almas escogidas oraran más por sus perseguidores, por los dictadores y por los gobernantes que no aman y les oprimen. Cuán importante es que vean en ellos mi presencia y no sólo la vean en los que los aman y les hacen el bien. Cuán importante es que los vean como sus hermanos amados que están más necesitados de mi Divina Misericordia. Cuán importante es que recen y se sacrifiquen por ellos.
No pasará mucho tiempo en que comiencen a hacerlo con amor y Misericordia cuando comenzarán a ver grandes cambios en el mundo. Verán grandes conversiones en sus gobernantes y verán como las luchas y guerras fratricidas disminuirán. Rezad mucho por ellos, que son mis criaturas amadas que más necesitan de mi Divina Misericordia.
La conversión de Pablo se dio porque hubo mucha oración y sacrificios de los cristianos que sufrían sus embates terribles. Estas oraciones y sacrificios hicieron que mi Divina Misericordia llegase a la mente y Corazón de Pablo produciendo no sólo su conversión sino que además Pablo realizó la gran tarea de evangelización que ustedes ya conocen.
Por eso les pido que no duden del poder de sus oraciones y sacrificios. El poder que tienen sus oraciones y sacrificios es el mayor que puede tener un ser humano en este mundo. Por eso les pido que oren y se sacrifiquen por los más necesitados de mi Divina Misericordia.
Pidan por todos, pero cada uno adopte en especial a un gobernante que esté muy necesitado de mi Divina Misericordia y oren y sacrifíquense diariamente por él. Verán que como Pablo, estos gobernantes se convertirán y harán grandes obras de bien. El mundo tiene urgencia de sus oraciones y sacrificios por ellos. ¡No duden! Den un paso adelante y lleven a cabo esta gran tarea de conversión y salvación tan necesaria en estos últimos tiempos. ¡Hijo míos!. ¡Cuento con ustedes!
Martes 26 de marzo de 2013
Muchas veces he querido salvar a los seres humanos desde que los cree. Mi Divina Misericordia los ha querido cubrir con mi amor. Y muchas veces los seres humanos la han rechazado y han optado por no arrepentirse de sus malas acciones.
Bien podría decir que la historia de los seres humanos ha sido una historia de amor y envío de mi Divina Misericordia y de rechazo a ella. Han sido muchos los que la han acogido y se han salvado, pero también han sido muchos los que la han rechazado y se han condenado.
Este tiempo final no es diferente de los demás tiempos, salvo que mi Divina Misericordia se derrama en oleadas tras oleadas en las mentes y corazones de los seres humanos. Por ello son muchos más los que abandonan el camino de la condenación y acogen el camino de la salvación.
Estos tiempos así lo requieren porque han sido muchos más los que se encuentran en el camino de la condenación y están expuestos a ser juzgados en esta condición y recibir la condenación buscada.
Siempre han habido almas escogidas que han orado y se han sacrificado por la salvación de sus hermanos. Pero estos tiempos requieren de muchas más que tomen conciencia de la situación en la que se encuentra el mundo y de la necesidad de qué oren y se sacrifiquen por la salvación de sus hermanos.
El dicho de qué “grandes males requieren de grandes remedios” es hoy más actual que nunca. Ante los grandes males que atraviesa el mundo hoy se requieren de grandes remedios. Mi Papa Francisco es una gran respuesta a los grandes males del mundo de hoy. Él me ayudará a darles grandes remedios al mundo de hoy, pero el solo no puede hacerlo todo. El necesita de almas generosas que lo ayuden en especial con sus oraciones y sacrificios.
Jueves 28 de marzo de 2013 - Jueves Santo
Hoy ha sido un día muy especial para mí. En el mundo entero se han celebrado misas recordando la cena Pascual que tuve con mis discípulos. En todas las misas que se celebran diariamente mi presencia es cierta, pero en la misa de Jueves Santo se hace presente la corte celestial y en forma especial los apóstoles.
Y ello es porque esta misa recuerda en especial la cena que tuve con mis apóstoles. En esa noche se detuvo el tiempo. Juan supo recoger muy bien en su evangelio como estaba ardiendo mi Corazón por ellos y por toda la humanidad.
Les manifesté mi amor en todas las formas posibles. Sabía con exactitud todo lo que iba a ocurrir. Más que preocuparme por los dolores y sufrimientos a los que había de ser expuesto, mi preocupación mayor eran mis discípulos. Y me preocupaba en especial Judas. Sabía que me iba a entregar. Pero más que su cobarde acto de entrega, lo que más me preocupaba era su respuesta a mi Divina Misericordia que había derramado en forma especial en él.
Temía que su endurecido Corazón la rechazara y tristemente así fue. Lo amé con amor indecible como amo a todos los seres humanos y no quería que se condenara. Ya él había escogido el camino de la condenación y tenía la esperanza de que decidiera salirse de el y venir a mí que le ofrecía la salvación.
Judas es el prototipo de muchos seres humanos que poco a poco van endureciendo su corazones y cierran sus oídos a todo aquello que les invite a dejar sus planes concebidos y acariciados cada día más.
Judas sabía que Yo no era un hombre como los demás. Él había visto mis milagros, incluso la resurrección de Lázaro que llevaba tres días muerto. Él no encontraba cómo explicar lo que Yo hacía. Pensaba que eran poderes otorgados por divinidades pero no quería aceptar que Yo fuese el mesías y menos aún que Yo fuese Hijo de Dios.
El tan sólo buscaba sacarle provecho a las circunstancias. Y cuando vio que no podía sacarme mas provecho y que cada día lo estaba comprometiendo más al ser reconocido como discípulo mío, decidió abandonarme. Él sabía que habían decretado mi muerte y temió que al morir Yo el quedaba expuesto a ser perseguido y posiblemente a ser buscado para quitarle la vida también.
Por eso decidió dar un paso adelante y sacarle más bien provecho a las circunstancias de mi posible muerte. Se mostró ante mis perseguidores como alguien que ya había decidido abandonar al grupo. Y ofreciendo mi entrega hizo quedar claro que no estaba identificado conmigo, y por lo tanto ya no quedaba expuesto a ser perseguido y perder la vida.
Judas utilizó su inteligencia diseñando un plan maestro que lograría servir muy bien sus intereses. Lo mantuvo en secreto y se sintió muy contento por encontrarle al fin una salida a su situación.
Así son muchísimos seres humanos. Utilizan sus inteligencias para hacer planes que sirven a sus intereses no importándole si ello significa la muerte de un ser cercano. Pero llegó el momento en que Judas se dio cuenta de qué a pesar de que había guardado muy bien su secreto, Yo estaba muy al tanto de todo.
Mi Divina Misericordia comenzó a hacer su efecto en él. Poco a poco fue entendiendo que Yo no era un ser que tenía poderes dados por alguna divinidad. Judas entendió que si Yo conocía sus pensamientos era porque de alguna forma Yo estaba en el. Y eso no podía ser posible a menos que Yo fuese el ser que llamaban Dios, que había creado todo y había creado a los seres humanos incluyéndolo a él.
Su entendimiento se abrió y al fin me reconoció como Yahwe, el Dios todopoderoso. No podía entender como era posible que Yahwe estuviese en el cuerpo de un ser humano, pero entendía que era cierto. Y entonces pensó que estaba perdido. Qué lo que él había hecho al entregarme era el mayor pecado que jamás hubiese hecho un ser humano. Pensó que su pecado jamás podría ser perdonado y que era merecedor del mayor castigo que pudiese sufrir un ser humano.
En su desespero quiso hacer justicia por sí mismo y tomó la decisión fatal de quitarse la vida. Por su mente llegó a concebir la idea de qué pudiera ser que Yo lo perdonara porque se recordó como perdoné a la mujer adúltera. Pero la idea se desvaneció rápidamente, que el pecado de la mujer adúltera era sumamente insignificante comparado con su pecado.
Hizo la conclusión errónea de que su pecado no tenía perdón. No quiso aceptar que mi Divina Misericordia pudiese morar en el. No se consideró digno de ella y con su actitud no hizo más que rechazarla.
Por ello quiero que mis almas escogidas hagan mucho énfasis en que mi Divina Misericordia es para todos los seres humanos. No importa el pecado que hayan cometido. Podrán haber sido partícipes de la muerte de muchos seres humanos, podrán haber torturado a sus semejantes, podrán haber dado muerte a niños y ancianos ignorando sus súplicas de que no los mataran. Podrán haber hecho estafas multimillonarias que dejaron en la calle a muchos que perdieron sus trabajos y sus casas. Podrán haber abortado muchos hijos o haber sido partícipes del aborto de muchas criaturas. Podrán haber traicionado a sus seres más queridos. Podrán haber dañado la vida de muchísimas personas produciendo o vendiendo drogas. En fin quiero que mis apóstoles de mi Divina Misericordia hagan saber con mucha claridad que mi Divina Misericordia es para todos los seres humanos no importa lo que hayan hecho.
No importa lo que hayan hecho. Si me piden que los reciba, los recibiré y los salvaré. Nada, absolutamente nada, impedirá que reciba a los que se acogen a mi Divina Misericordia y vengan a mí. Yo quiero que todos los seres humanos se salven. Yo no quiero que ninguno se condene. Abran sus mentes y corazones y reciban mi Divina Misericordia que es para ustedes, sin excepción. No quiero seres humanos en el infierno.
Domingo 31 de marzo de 2013 - Domingo de Resurrección
Hoy ha sido un día especial en el mundo entero. En cada misa de Resurrección celebrada mi Divina Misericordia se derramó sobre todos los asistentes, sobre sus familiares y amigos. Prácticamente no hubo lugar en el mundo de que ello no ocurriera.
En la misa de Resurrección suelo derramar mi Divina Misericordia en forma especial. Los ángeles de la guarda de muchísimas personas que no suelen ir a misa mueven sus corazones y los animan a que lo hagan. Ellos saben que derramo mi Divina Misericordia en esta misa en forma especial y por ello se esfuerzan en que asistan las personas que ellos cuidan para que se beneficien de mi Divina Misericordia. Estas personas sólo se darán cuenta de las gracias recibidas cuando lleguen a la eternidad.
En los Domingos de Resurrección derramo tantas gracias que de ellas mi pueblo se alimenta y recibe la fuerza para seguir adelante un año más. Año tras año mi Divina Misericordia llega a mi pueblo este Domingo y lo alimenta y le da fuerza para continuar en su peregrinaje a la patria celestial.
Lamentablemente son muchos los que se apartan de ella no haciéndole caso a las invitaciones que le hacen sus ángeles de la guarda. Ellos se entristecen mucho por este rechazo porque saben las consecuencias del rechazo de mi Divina Misericordia y las consecuencias de no recibir las gracias que dispenso este día. Las preocupaciones del día y sus agendas tan programadas de actividades mundanas no dejan que les presten atención a las invitaciones de sus ángeles de la guarda.
Si supieran que todo lo que hacen no es más que vanidad de vanidades. Sus actividades, cuando mucho, les traen más horas de satisfacciones que después los dejan vacíos y con mayor necesidad de ser satisfechos. Rechazan mi Divina Misericordia que es lo único que puede satisfacerles ahora y en la eternidad y prefieren unos pocos instantes de placer que se esfuman como arena en la mano.
Como quisiera que tomaran conciencia y se dieran cuenta de la situación en que se encuentran. Por eso les pido a mis almas escogidas que oren y se sacrifiquen por sus hermanos que rechazan mi Divina Misericordia. Sus oraciones y sacrificios tienen el poder de mover a los corazones más duros. Ellas penetran en estos corazones y los van ablandando y los preparan para recibir mi Divina Misericordia. Ellas penetran en las mentes aturdidas por el quehacer diario y las preparan para reflexionar en el misterio de mi Divina Misericordia.
Sus oraciones y sacrificios mueven las mentes y corazones de los pecadores más empedernidos y abren el camino para que penetre mi Divina Misericordia. La salvación de las almas que rechazan mi Divina Misericordia dependen en buen grado de las oraciones y sacrificios de mis almas escogidas. Recuerden como Santa Teresita logró la conversión de un criminal poco antes de su muerte mediante sus oraciones y sacrificios. Por eso les pido que no dejen de orar y sacrificarse por las almas que rechazan mi Divina Misericordia.
Martes 2 de abril de 2013
Las almas simples, aquellas que no se complican en sus mentes ni desvían sus corazones de la verdad, son las que reciben mi llamada sin cuestionamiento alguno.
Las más complicadas, las que necesitan como Tomás, ver para creer, son las que más dificultades tienen en recibir mi mensaje. Sólo si cumplen los requisitos que a priori establecen lo reciben sin cuestionamiento, pero si no los cumplen lo ponen a un lado y lo mantienen en observación en el mejor de los casos y en la mayoría de las veces terminan rechazándolo.
Por eso mi mensaje está dirigido principalmente a las almas simples, a los sencillos de Corazón. No pretendo que todos los que lo lean lo reciban y lo abracen con amor sin cuestionamiento alguno. Ello no es posible en las almas complicadas.
Así fue cuando me hice presente entre los hombres y así ha sucedido en todas las edades. Lo que sí espero es que mis almas escogidas, mis almas simples, si lo reciban con amor y se abracen a el. Ello ocurrirá como ha ocurrido siempre.
Pero también habrá muchas almas complicadas que debido a su sinceridad y búsqueda de la verdad, terminarán recibiendo mi mensaje y lo acogerán con amor. Por eso les pido a mis almas escogidas que oren y se sacrifiquen por sus hermanos que tienen más dificultades en recibir mi mensaje. Por medio de sus oraciones y sacrificios mi Divina Misericordia obrará en las almas complicadas, como lo hice con Nicodemo, y haré que logren entender todo lo que se les dificulte y moveré sus corazones para que reciban con amor mi mensaje y se vuelvan promotores de mi Divina Misericordia.
Nada urge más en estos tiempos que el mensaje de mi Divina Misericordia llegue a la humanidad, a todos los pueblos, y a los lugares más recónditos de la tierra. ¡El tiempo apremia! La salvación de muchos seres humanos dependerá de que les llegue el mensaje de mi Divina Misericordia. A todos mis hijos que lo reciban y lo promuevan les daré gracias especiales para su propia salvación.
Viernes 5 de Abril de 2013
Cuántas cosas más quisiera comunicarles a mis almas escogidas. Mi Corazón, como en la noche del Jueves Santo, se expande de amor y quiere llegar a lo más profundo y a lo más íntimo del Corazón de mis almas escogidas. Así como en esa noche contaba con mis discípulos para llevar a cabo la gran tarea del anuncio de mi Evangelio, así cuento con mis almas escogidas para llevar a cabo esta gran tarea del anuncio de mi Divina Misericordia a los hombres de hoy y prepararlos para mi segunda venida.
Así como mis apóstoles llevaron acabo la propagación del mensaje y lo llevaron por todos los rincones del mundo, mis almas escogidas propagarán el mensaje de mi Divina Misericordia y se lo llevarán a todos los seres humanos del mundo de hoy.
Así como mis apóstoles tuvieron dificultades y sufrieron muchos rechazos, así también mis almas escogidas tendrán dificultades y sufrirán muchos rechazos. Pero el triunfo está asegurado y Yo mismo les acompañaré como acompañé a mis apóstoles y conmigo vencerán las dificultades y rechazos que se les presente.
Mi Divina Misericordia triunfará y llegará al Corazón de millones de seres humanos que la recibirán y se salvarán. Aún los pecadores más empedernidos tendrán la oportunidad de recibirla y salvarse.
Ciertamente serán muchos los que no la querrán recibir y se condenarán, pero serán muchísimos más los que la reciban y se salven. Ello será posible por el trabajo que realizarán mis apóstoles de la Divina Misericordia. Por medio de ellos el mensaje de mi Divina Misericordia llegará a las mentes y corazones de muchísimos seres humanos que se abrirán a ella y la recibirán con alegría.
Serán muchas las conversiones de personas que muchos daban por perdidas, y el testimonio de su conversión será motivo para que muchos indecisos se decidan a recibirla.
En muchos lugares donde ya se creía que habían abandonado la religión y se habían vuelto ateos prácticos se realizarán conversiones masivas que será causa de mucha alegría para todos los que me aman. ¡Confiad en mí que Yo venceré!
Sábado 6 de Abril de 2013
Muchas cosas les preocupan a mis almas escogidas. Con facilidad las preocupaciones de el mundo las distraen de la tarea principal de llevar mi Divina Misericordia a las almas más necesitadas de ella. Por ello, lo que les pedí a mis apóstoles la noche del Jueves Santo: Vigilad y Orad, también se lo pido a ellas.
Si no vigilan y oran fácilmente caerán en la tentación de ocuparse en las cosas mundanas. Se llenarán tanto de actividades que no tendrán tiempo ni para orar. Pensarán que todo está bien porque están muy ocupados y no caerán en cuenta que nada está bien.
Si las sorprende la muerte en esas circunstancias caerán en cuenta que sus vidas fueron vanas, que dedicaron sus vidas a un quehacer sin fin de muchas actividades que creían importantes y sin embargo no lo eran.
Caerán en cuenta que cayeron en la tentación de llenar sus vidas con múltiples actividades mundanas que no produjeron bien alguno a mis almas más necesitadas de mi Divina Misericordia y muchas de estas almas, en lo que dependió de ellos, se condenaron o se mantienen el camino de la condenación y tendrán que dar cuentas por ello.
Más aún, se darán cuenta de que muchas de las actividades que realizaron no produjeron ningún bien eterno para ellas mismas. Tan sólo produjeron un “bien” que tan sólo mejoró, en el mejor de los casos, alguna realidad mundana que desaparecerá tarde o temprano para siempre sin dejar estela alguna en la eternidad. Tan sólo vanidad de vanidades que desaparecen para siempre.
Por todo esto, les pido a mis almas escogidas que reflexionen seriamente en lo que hacen, y si han caído en la tentación de vivir en vanidades, que cambien con urgencia su estilo de vida antes de qué sea tarde.
De ellas depende la salvación de muchos y eso es infinitamente más importante que dedicarse a cualquier tarea mundana, sea la que fuese. Yo tomaré cuenta de sus necesidades en el mundo si ellas toman cuenta de las necesidades de las almas más necesitadas de mi Divina Misericordia.
Para mis almas escogidas la más importante y primaria tarea que tienen es la vigilancia y la oración, el estar unidas a mí. Sólo así podrán llevar a cabo el apostolado de la Divina Misericordia que les he encomendado.
Domingo 7 de Abril de 2013
Hoy Domingo, día en que se celebra mi Divina Misericordia, he cubierto con ella el mundo entero. Hoy han sido muchísimas las almas que se han acogido a ella y la han recibido con gran alegría. Y especialmente la he derramado en las mentes y corazones de mis almas escogidas, los apóstoles de la Divina Misericordia.
Estas almas no conocen a plenitud lo que he obrado en ellas. No sólo han recibido gracias especiales para que puedan llevar a cabo su apostolado, sino que las he socorrido en todas sus necesidades.
Son pocas las que se dan cuenta de ello y vienen a mi agradeciéndome lo que hago con ellas. La mayoría no lo nota y atribuyen a otros lo que yo he hecho por ellas. No se dan cuenta de que he sido Yo quien las he protegido y he cuidado de ellas. Les ocurre como a mis apóstoles, que fueron lentos en darse cuenta de lo que Yo hacía por ellos.
Ciertamente que ello influye en el apostolado que realizan. Aquellos que vuelven a mi agradecidos, lo hacen porque me aman y su amor va de mí a sus hermanos. Estas almas se entregan a su apostolado con amor y con ardor. Los obstáculos que se presentan los vencen con facilidad.
En cambio, mis otras almas escogidas, que me aman imperfectamente, también aman imperfectamente a sus hermanos. Realizan su apostolado a medias. Los obstáculos las detienen y los consideran muchas veces como insuperables. Estas almas me aman, pero me aman imperfectamente. El amor así mismas y el amor al mundo no les deja amarme plenamente ni amar a sus hermanos a plenitud.
Sobre estas almas también hoy he derramado mi Divina Misericordia en el día de hoy en forma especial. He tocado con más fuerza sus mentes y corazones y les he dado gracias especiales para que se liberen de sus ataduras y logren amar a mí y a sus hermanos a plenitud. Serán muchos los que se alejarán del camino de la condenación y vendrán a mí cuando estas almas escogidas tomen conciencia plena de su situación y decidan convertirse y entregarse plenamente al apostolado a que las he llamado.
Es de suma importancia que aquellos que ya lo han logrado se esfuercen por su testimonio, por sus oraciones y sacrificios en lograr que todas las almas escogidas que no lo han logrado lleguen a convertirse y entregarse plenamente a sus labores de ser apóstoles de mi Divina Misericordia.
Así ocurrió con mis apóstoles, ellos se apoyaron unos a otros, y así quiero que sea con los apóstoles de mi Divina Misericordia. Mis apóstoles poco a poco entendieron que no había otra tarea más importante que realizar que la de anunciar el Evangelio y bautizar a los convertidos. Ellos entendieron muy bien que la salvación de sus hermanos dependía de ellos.
En igual forma, los apóstoles de mi Divina Misericordia también se van dando cuenta que la tarea más importante que tienen es la de ser apóstoles de mi Divina Misericordia. La salvación de sus hermanos depende de ellos, como ocurrió con mis apóstoles y sus sucesores hasta el día de hoy.
El apostolado de la Divina Misericordia no es un apostolado más que surge en la Iglesia. Es el apostolado por excelencia que tiene mi Iglesia para llevar a cabo la salvación de las multitudes de seres humanos que han optado por el camino de la condenación y corren el riesgo de condenarse si no les alcanza mi Divina Misericordia.
Por eso, cada año, en la celebración del Domingo de la Divina Misericordia revitalizo a todos los apóstoles de mi Divina Misericordia y les doy las gracias necesarias para que lleven a cabo su apostolado a plenitud. A las caídas las levanto, a las débiles las fortalezco, y a las fuertes les mantengo su fortaleza para que ayuden a sus hermanos apóstoles y continúen llevando a cabo tan hermoso apostolado. A todas las acojo en forma especial en mi Corazón y las animo a seguir adelante.
Lunes 8 de Abril de 2013
Son tantas las cosas que les preocupan a mis almas escogidas y en realidad una sola es importante para ellas: El apostolado de mi Divina Misericordia. Cuán importante es que lleven adelante este apostolado con celo y con pasión como lo hicieron mis apóstoles.
Así como el apostolado del inicio de la era cristiana era sumamente importante porque de él dependía el inicio de la expansión de mi Iglesia y de él dependía la conversión y salvación de los seres humanos de todos los tiempos que vendrían, así el apostolado de mi Divina Misericordia es sumamente importante y crítico para que se lleve a cabo la conversión y salvación de los seres humanos de los últimos tiempos.
De este apostolado depende que millones de seres humanos que se han alejado de mí y están en el camino de la condenación, se conviertan y comiencen a recorrer el camino de la salvación.
Estas grandes masas de seres humanos que se dirigen al abismo de la condenación no tienen otra esperanza que abrazarse a mi Divina Misericordia y ella no llegará a ellos sino mediante el apostolado de mi Divina Misericordia. Por ello el trabajo de los apóstoles de mi Divina Misericordia es sumamente importante y crítico para que la salvación llegue a todos aquellos que se han alejado de mí.
Quiero que quede bien claro que el apostolado de mi Divina Misericordia no es para los que ya se encuentran en el camino de la salvación. No es para mis hijos que ya forman parte de la Iglesia, que me aman y me honran. No es para que los que son piadosos dediquen su tiempo a rezar coronillas y novenas para ser aún más piadosos y buscar agradarme con sus oraciones. Ni es para rezar novenas y ganar indulgencias personales que les tranquilice sus conciencias y les traiga cierta paz al saber que las penas debidas a sus culpas pasadas han sido canceladas.
No, el apostolado de la Divina Misericordia no es para provecho propio ni para los que ya están en mi Iglesia siguiendo el camino de salvación. No, no he querido esto sino todo lo contrario. El apostolado de mi Divina Misericordia es para los que no están en mi Iglesia, para los que no participan de ella, para los que la rechazan, para los que no me aman, para los que me odian sin saberlo o lo hacen porque no me conocen.
En fin, el apostolado de mi Divina Misericordia es para los que están en el camino de la condenación, para los que están lejos de mi Iglesia, para los que no tienen otro destino que la condenación si no fuese porque los apóstoles de mi Divina Misericordia trabajaran, se esforzaran, oraran y se sacrificaran para que mi Divina Misericordia llegue a ellos.
Por todo esto les pido a mis apóstoles de mi Divina Misericordia que se cuestionen, que hagan un examen de conciencia y vean para quien han venido trabajando, si para los que ya están en el camino de la salvación o si lo están haciendo, como Yo quiero, trabajando para los que están en el camino de la condenación, para que mi Divina Misericordia llegue a ellos.
No se preocupen por los que ya están en el camino de la salvación que Yo cuido de ellos. Preocúpense por los que no están en el camino de la salvación, por los que sólo tienen como última esperanza el que mi Divina Misericordia llegue a ellos. Revisen sus conciencias y proyectos y vean si con ellos están llegando a los que más necesitan de mi Misericordia.
Abandonen todo trabajo o proyecto que esté enfocado en los que ya forman parte de la Iglesia y están en el camino de la salvación. Enfóquense en los que están en el camino de la condenación. Hagan cuanto esté a sus alcances para que mi Divina Misericordia llegue a ellos.
De este gran trabajo de llevar mi Misericordia Divina a los más necesitados se beneficiará toda la Iglesia. Serán muchos los que estaban alejados o rechazaban a la Iglesia que se convertirán por el trabajo de mis almas escogidas, y se incorporarán a la Iglesia. Estos nuevos convertidos rejuvenecerán a mi Iglesia y le cambiarán su rostro. Serán como sangre nueva que llevará la salud a todos y prepararán a mi Iglesia para mi segunda venida.
Miércoles 10 de Abril de 2013
Quiero que mis almas escogidas para llevar a cabo el apostolado de la Divina Misericordia tomen conciencia de la importancia de este apostolado para la salvación de las almas que se encuentran en el camino de la condenación. De muchas formas he querido mostrarles que estas almas se condenarán irremediablemente si no fuese porque mi Divina Misericordia llegase a sus mentes y corazones.
Esta es la gran obra del apostolado de mi Divina Misericordia en estos últimos tiempos antes de qué se realice mi segunda venida. Por ello no quiero que mis apóstoles se distraigan en otras obras. De ellas tomarán cuidado otros, pero de la obra de la salvación de las almas que están en el camino de la condenación se deben encargar prioritariamente los apóstoles de la Divina Misericordia.
De las oraciones, sacrificios y obras de apostolado que mis almas escogidas realicen por la salvación de estas almas dependerá la salvación de ellas. Yo mismo las asistiré y las acompañaré durante la realización de su apostolado. Tomaré cuidado de cada una de mis almas escogidas como lo tomé de mis apóstoles. Les inspiraré las obras a realizar y las fortaleceré para que las lleven acabo.
Sabrán que soy Yo quien actúa en ellas y quien las mueve a realizar tan importante obra de Misericordia por sus hermanos más necesitados. Les daré consuelo cuando se encuentren en medio de las dificultades que surgirán oponiéndose a sus tareas y les daré la fuerza y el ánimo para que las venzan.
Mis almas escogidas me reconocerán especialmente cuando me reciban en la Eucaristía. Reconocerán mi voz como las ovejas reconocen la voz de su pastor y me seguirán para llevar a cabo el apostolado de la Divina Misericordia en los lugares más insospechados, ahí donde se encuentran las almas que están recorriendo el camino de la condenación.
Sufrirán rechazos pero los vencerán por medio de mi Divina Misericordia, la cual triunfará sobre ellos y producirá conversiones jamás imaginadas que pudiesen llevarse a cabo.
El apostolado de mi Divina Misericordia será el apostolado más exitoso que haya tenido la Iglesia en toda su historia. Bienaventurados los apóstoles de la Divina Misericordia porque ellos la recibirán en abundancia tal que los desbordará y llegará a las mentes y los corazones de las almas más necesitadas de ellas.
Ellos serán reconocidos como mis apóstoles de la Divina Misericordia no sólo en esta vida sino posteriormente en la eternidad. Benditas mis almas escogidas para tan grandioso apostolado. Ellas tendrán un lugar especial en mi Corazón.
Jueves 11 de Abril de 2013
Una y otra vez le pido a mis almas escogidas para tan digno apostolado de la Divina Misericordia que reflexionen sobre la importancia del apostolado que realizan y la responsabilidad que tienen en llevarlo acabo con esmero y dedicación.
Todas mis almas que trabajan en los diferentes apostolados de la Iglesia realizan una tarea muy importante que al final conducen a una única meta: la conversión y salvación de los seres humanos, y es muy importante que lo realicen con esmero y dedicación y gran responsabilidad.
Pero los apóstoles de la Divina Misericordia lo realizan a un nivel mucho más crítico ya que su tarea es dedicarse a las almas más necesitadas de mi Divina Misericordia, a aquellas que se encuentran en el camino de la condenación y su única esperanza es que mi Divina Misericordia llega a sus mentes y corazones por todos los medios posibles. De no llegarle estas almas se condenarían irremediablemente ya que nada más puede ayudarles a su conversión.
Por esto es que les pido una y otra vez a mis almas escogidas para este gran apostolado de mi Divina Misericordia que reflexionen profundamente sobre la importancia de su trabajo y la gran responsabilidad de llevarlo a cabo.
A todos mis apóstoles les pediré cuenta del trabajo realizado como lo hice ver en la parábola de los talentos, pero a mis apóstoles de mi Divina Misericordia les pediré cuentas mucho más detalladas de su trabajo realizado por las consecuencias mismas que tiene el que no lo realicen, o lo hagan mal, o a medias.
El premio que les ofrezco por hacer su trabajo es muy especial, pero asimismo el castigo a que se exponen por no hacerlo también será muy especial. No quiero que los mueva el saber que pueden ser castigados sino que los mueva el amor que me tienen y el amor especial que deben tenerle a las almas que se encuentran en el camino de la condenación.
Pero tampoco quiero que lo tomen a la ligera y dejen que las preocupaciones del día los aleje del apostolado que están llamados a realizar. Por eso una y otra vez les pido que reflexionen en la importancia del apostolado a que han sido llamados y se han comprometido a realizarlo, y que reflexionen profundamente en las consecuencias que tiene el realizarlo bien, o no realizarlo, o realizarlo a medias.
No los hago responsables de la decisión final que tomen las almas que se encuentran en el camino de la condenación. Tan sólo los hago responsables de que realicen todo lo que esté a su alcance para que mi Divina Misericordia llegue a sus mentes y corazones. Yo me encargaré de que estas almas, una vez recibida mi Divina Misericordia, reflexionen en las consecuencias que tendrán para ellas el continuar en el camino de la condenación.
Todas las oraciones y sacrificios de mis apóstoles de la Divina Misericordia, todas las oraciones y sacrificios de la Iglesia y de la comunión de los santos tendrán un efecto especial en estas almas para que logren comprender en profundidad las consecuencias de mantenerse en el camino de la condenación. Ello hará que millones y millones de estas almas hagan el mejor uso de su libertad y opten por el camino de la salvación, y se incorporen a la gran tarea de la salvación de sus hermanos.
Mi Corazón les espera ansiosamente para recibirlas con gran amor. Una vez que hayan entrado todas las almas que libremente decidieron abandonar el camino de la condenación, se realizará entonces mi segunda venida y serán juzgados todos aquellos que libremente rechazaron mi Divina Misericordia.
Las almas que optaron por la salvación recibirán el premio de la vida eterna en la alegría, paz y felicidad que nunca terminará. Vivirán la plenitud del amor por el que optaron. Y las almas que optaron libremente por la condenación recibirán también vida eterna, pero una vida de agonía, sufrimiento y odio que nunca terminará. Cada quien recibirá la vida por la que ha optado.
Viernes 12 de Abril de 2013
Cuántas veces he deseado que mi Divina Misericordia llegue a las almas que se encuentran en el camino de la condenación. Todas estas almas, sin excepción alguna, las tuve presente en mi sacrificio en el calvario. Por ellas ofrecí en especial mi muerte en la cruz. Me ofrecí a mi Padre por la salvación de todas ellas y le imploré que tuviesen la gracia de recibir mi Divina Misericordia antes de que murieran.
Y así ha sido siglo tras siglo. Todas las almas que estuvieron en el camino de la condenación recibieron mi Divina Misericordia antes de morir. Muchos abrieron sus mentes y corazones y la recibieron con alegría optando por la salvación. Otras la rechazaron y se condenaron. Pero en ningún otro tiempo como en este han estado tantos millones de almas en el camino de la condenación, y lo más grave es que la mayoría de ellas no se han dado cuenta de ello.
Consideran que todo lo que hacen está bien para ellos. No ven la maldad de sus obras porque no ven el mal en ellas. El sufrimiento y la muerte de sus hermanos es considerado un hecho natural y hasta necesario si con ello logran los objetivos que persiguen.
El único amor que conocen es el amor así mismos. El robar lo consideran una viveza de parte de ellos. El matrimonio no lo consideran necesario sino que se unen a otra persona por conveniencia y se separan cuando ya no es conveniente. El homosexualismo lo consideran natural y con derechos. La mujer y el hombre del prójimo son también de ellos cuando les provoca. A los padres poco o nada se les honran y sólo tienen valor para ellos si pueden sacarles provecho. Los bienes ajenos ya no se codician sino que se roban o se expropian.
No hay moral que guíe sus vidas. Todo es válido y lícito si trae disfrute y provecho personal. El pecado para ellos no existe porque todo se puede hacer y nada es prohibido. Millones de almas viven así y viven día tras día sin darse cuenta que el camino de la vida que llevan no tiene sino un solo destino: la condenación eterna.
Por esto es de suma urgencia que estas almas reciban lo más pronto posible mi Divina Misericordia. Siempre tuve almas escogidas que fueron mi instrumento para que mi Divina Misericordia alcanzase a las almas que estaban en el camino de la condenación.
En este tiempo en que son billones las almas que se encuentran en este camino urge que mis almas escogidas respondan a mi llamado para llevar a cabo el apostolado de mi Divina Misericordia.
A grandes males grandes remedios dice el dicho popular y el apostolado de mi Divina Misericordia es el gran remedio para hacer reflexionar a las almas que se encuentran en el camino de la condenación y lograr que se salven.
El principal medio para realizar este apostolado es el mismo de siempre: la oración y el sacrificio. Es mediante la oración y el sacrificio que se prepara el camino para realizar todas las demás tareas.
Sábado 13 de Abril de 2013
Ciertamente mis almas escogidas tienen en sus manos el poder de conseguir mediante sus oraciones y sacrificios que las almas que se encuentran en el camino de condenación reciban mi Divina Misericordia y por ella lograr reflexionar y optar por recorrer el camino de la salvación.
Es un privilegio que le concedo a mis apóstoles de mi Divina Misericordia. Sus oraciones y sacrificios se unen en especial a las súplicas de mi madre quien no deja de interceder por la conversión y salvación de todos los seres humanos, y en especial por los que se encuentran en el camino de la condenación.
Ciertamente es un privilegio especial concedido a mis almas escogidas para llevar a cabo tan importante apostolado, pero ello lleva también asociada una cuota de responsabilidad mayor. Los apóstoles de la Divina Misericordia están llamados a orar diariamente y con muchas peticiones suplicar que mi Divina Misericordia llegue a todas las almas y en especial a las que se encuentran en el camino de la condenación.
Están llamadas a hacer sacrificios frecuentes por la salvación de estas almas. No les pido grandes sacrificios sino aquellos que su estado de vida les pueda permitir sin provocar daños en sus vidas ni perjuicios a sus prójimos. Sobretodo les pido pequeñas privaciones que mortifiquen sus gustos y lo ahorrado con ellas lo pongan al servicio de sus hermanos más necesitados.
Para este apostolado he llamado a niños, jóvenes, adultos y a los ancianos. También he llamado a los enfermos y a los que están privados de libertad. Con sus condiciones de vida, aceptándolas con amor, y ofreciéndolas por las almas que se encuentran en el camino de la condenación son el mayor sacrificio que me pueden ofrecer. Por medio de ellos y de sus oraciones mi Divina Misericordia llegará a las almas más necesitadas de ella y millones de seres humanos se convertirán y se salvarán.
En forma especial he llamado a sacerdotes, religiosos y diáconos a llevar a cabo este gran apostolado. Sus oraciones y sacrificios también producirán la conversión y salvación de millones de almas.
Jueves 18 de Abril de 2013
Muchas cosas más quisiera compartir con mis almas escogidas para tan digno apostolado, pero tan sólo quiero que mediten una y otra vez las que les he escrito.
El meditar con frecuencia en mis palabras hará que realicen un apostolado muy fructífero, especialmente si meditan mis palabras ante mí en el Sagrario. Yo les aclararé cualquier duda que tengan y les daré fuerzas para que lleven adelante las tareas que les pido.
Así como mis discípulos venían a mí después de haber llevado a cabo las tareas de evangelización que les había indicado, así quisiera que vinieran ante mi en el Sagrario mis apóstoles de la Divina Misericordia y me cuenten sus éxitos y fracasos. Que compartan conmigo todo lo que han realizado.
Así como fortalecí y le di ánimo y descanso a mis discípulos, así lo haré con mis apóstoles de la Divina Misericordia. En mi encontrarán apoyo y fuerzas para realizar su apostolado, celebraremos los éxitos obtenidos y planearemos cómo superar y vencer los obstáculos que se presenten.
Sábado 20 de Abril de 2013
Hijos míos. Sed generosos y responded con agrado a esta llamada para llevar a cabo tan hermoso apostolado de redención y salvación de las almas más necesitadas de mi Divina Misericordia. Responded con generosidad! Responded con amor y entrega a las almas que están más necesitadas de este apostolado.
Pensad en ellas! Reflexionad en el destino que les espera si mi Divina Misericordia no llega a ellas. Pensad en la alegría que habrá en el cielo si se realiza la conversión y salvación de estas almas.
Estas almas se encuentran en el camino de la condenación y más que ninguna otras necesitan de quiénes las amen y se entreguen con generosidad a la tarea de llevarles mi Divina Misericordia.
Estas almas estarán agradecidas eternamente por haber sido salvadas en el último momento, cuando parecía que estaban destinadas a condenarse. Ellas, sin saberlo, tienen una última esperanza, y esta esperanza tan solo se la pueden dar mis almas escogidas que he llamado a realizar el más grande de los apostolados.
De no ser por este apostolado de mi Divina Misericordia millones de seres humanos se condenarían irremediablemente. Que tarea tan hermosa tienen los apóstoles de mi Divina Misericordia y que responsabilidad tan grande. Por ser tan grande las consecuencias de llevar a cabo este apostolado con amor, entrega y generosidad, es que es también tan grande la responsabilidad que conlleva realizar este apostolado con la mayor eficacia posible.
Les pido a mis almas escogidas para este apostolado que reflexionen diariamente en ello. Que incluyan en sus exámenes de conciencia diario el preguntarse si respondieron en el día con amor, entrega y generosidad a este apostolado.
Presentenme todos los días las dificultades que encuentran que Yo les ayudaré a superarlas. Presentenme todos los días las tareas y los logros realizados, que Yo celebraré con ustedes y los animaré para que lleven a cabo las del día siguiente. No estarán solos. Yo mismo les acompañaré y estaré con ustedes llevando a cabo este gran apostolado.
Domingo 21 de Abril de 2013
Cuántas veces he querido que mi Divina Misericordia llegue a las mentes y corazones de todos los seres humanos y en especial a los que se encuentran en el camino de la condenación. Así se lo he hecho saber a mis almas escogidas en muchas formas, y para ello me he valido de almas generosas que me entregan su tiempo para hacer posible que este mensaje de salvación llegue a sus hermanos.
Estas almas tienen preparado un lugar especial en el cielo así como todas las que reciben el mensaje y responden también con generosidad. Pero hay almas que lo reciben y responden a medias o no responden del todo. Estas almas entristecen mi Corazón porque de lo que de ellas depende detienen la propagación de mi mensaje y en consecuencia sufre el apostolado de mi Divina Misericordia y sufren las consecuencias las almas llamadas a la conversión y salvación.
Estas almas que entristecen mi Corazón no ocuparán el lugar especial que les tengo preparadas para ellas en el cielo. Su lugar será ocupado por otras almas más simples de Corazón que creen en mi mensaje y no lo cuestionan. Tristemente así ha sido a través de la historia desde que estuve con mis discípulos.
Sólo los sencillos de Corazón aceptaron mi mensaje, lo acogieron y lo hicieron suyos haciendo posible la evangelización de los pueblos. Tuve y he tenido que sufrir a través de la historia el rechazo de hombres y mujeres de corazones complejos que quieren pruebas para creer. En lo que de ellos ha dependido la evangelización de los pueblos ha sido más tardía y muchas almas se han condenado.
Como quisiera que no fuese así en esta oportunidad en que está muy próxima mi segunda venida y la salvación de millones de seres humanos que están en el camino de la condenación depende de qué mi Divina Misericordia llegue a ellos a través del apostolado de mis almas escogidas para tan hermosa tarea. Cuán importante es en este tiempo que las almas que estoy llamando para este apostolado respondan con generosidad.
Martes 23 de Abril de 2013
Teniendo en cuenta tan excelso trabajo a que han sido llamadas, mis almas escogidas para realizar el apostolado de mi Divina Misericordia deben someter al discernimiento las situaciones que se les presentan en su vida a fin de no desviarse de la primera y mayor responsabilidad que tienen.
El enemigo buscará distraerlas y desviarlas gradualmente del apostolado que realizan. Les invitará a participar en otras obras buenas y les hará ver que es muy importante que las realicen. Buscará que se encarguen de muchas actividades muy buenas con el fin de qué se cansen y terminen no realizando el apostolado de la Divina Misericordia.
Les hará ver que tienen talentos que deben poner al servicio de la Iglesia. En sus trabajos los invitará a buscar otros trabajos donde ganen más pero donde tendrán que dedicar más horas para realizarlos y por lo tanto tendrán menos tiempo para dedicarse al apostolado de mi Divina Misericordia.
No hay ningún otro apostolado o actividad en la Iglesia que le moleste más al diablo y lo enfurezca mucho como el apostolado de mi Divina Misericordia. Y la razón es que este apostolado le arranca de sus manos a millones de seres humanos que ya los había conquistado y los tenía en el camino de la condenación.
Por eso el diablo ataca con furia a mis almas escogidas para este apostolado. El mismo se encarga personalmente de atacar a cada una de mis almas escogidas, sin excepción alguna. Conoce sus debilidades y fortalezas y sabe cuál es el mejor plan de acción para buscar desviarlas del trabajo que realizan.
Pero también sabe que a mis almas escogidas las asisto personalmente y las ayudo en todo lo necesario para que no se desvíen de su apostolado. Por eso es que mis almas escogidas deben velar y orar asiduamente, y deben discernir en la oración todas las situaciones que se les presenten para evitar caer en la tentación y apartarse de todo aquello que las pueda desviar de su trabajo.
Deben acudir asiduamente a los sacramentos, especialmente a la confesión y a la Eucaristía, y deben acudir a la comunión de los santos para recibir las gracias numerosas que se distribuyen en mi cuerpo místico. Y deben reflexionar asiduamente en las palabras que les he enviado especialmente para ellos y reflexionar una y otra vez en ellas.
También deben formar grupos donde reflexionen sobre la importancia de este apostolado y donde planifiquen las tareas que van a realizar. En estos grupos deben también analizar los resultados obtenidos y hacer los cambios que consideren necesarios para ser más efectivo su apostolado.
Moveré los corazones de mis sacerdotes para que se integren a estos grupos y le den el apoyo que necesitan. Con frecuencia los grupos se deben reunir juntos y tener la oportunidad de orar juntos, reflexionar juntos, planificar juntos y recibir los sacramentos de la confesión y la Eucaristía.
En estas reuniones de todos los grupos deben compartir además testimonios de las obras realizadas. Yo estaré presente en estas reuniones. Alimentaré y sanaré a mis almas escogidas y les daré ánimo y fuerzas para continuar llevando a cabo tan hermoso apostolado.
Miércoles 24 de Abril de 2013
De muchas formas insisto una y otra vez en que mis almas escogidas para el apostolado de la Divina Misericordia reflexionen y consideren la dignidad del apostolado a que han sido llamadas y la profundidad y la extensión del mismo.
Ninguna otra tarea que lleven a cabo tiene mayor dignidad y mayores consecuencias que está de llevar a cabo el apostolado de mi Divina Misericordia. Si son tareas humanas relacionadas con bienes materiales son tareas vanas que pierden su importancia y desvanecen con el tiempo. Y si están relacionadas con bienes espirituales, la totalidad de ellas tiene una dignidad y una eficacia menor que la de llevar a cabo el apostolado de la Divina Misericordia.
Nada, absolutamente nada es más importante para mis almas escogidas que llevar a cabo con entrega, con amor y con pasión el apostolado de mi Divina Misericordia. Nada tiene más importancia y consecuencias que ser instrumentos para que mi Divina Misericordia llegue a las mentes y los corazones de las almas que se encuentran en el camino de la condenación.
Por estas almas, en forma especial, entregué mi vida en la Cruz. Por ellas no escatimé realizar sacrificio alguno cuando me hice presente en este mundo. Por ellas acepté la ignominia de la Cruz, los dolores, los sufrimientos y las burlas de mis hermanos. No escatime nada ni puse otra tarea por encima de la gran tarea de llevar a cabo la salvación de la humanidad.
Rechacé todas las tentaciones para apartarme de llevar a cabo mi misión salvadora. Asimismo, les pido a mis almas escogidas que rechacen todas las tentaciones que se les presenten que los puedan alejar de llevar a cabo su misión de llevar mi Divina Misericordia a las almas más necesitadas de ella. Cuándo duden piensen en mí.
Domingo 28 de Abril de 2013
Cuánto quisiera que todas mis almas escogidas para este apostolado se abrazasen de alma y Corazón a él, que no se distrajeran en tantas actividades que les ofrece el mundo, que comprendieran que ninguna de ellas puede producir tanto bien para ellas y para millones de personas en el mundo que llevar a cabo la misión que les encomiendo en tan hermoso apostolado.
Nada, absolutamente nada, puede llevarlas a vivir tanta felicidad como la que les ofrezco por llevar a cabo este apostolado. Todo lo que logren en este mundo que no sea el trabajo en este apostolado es efímero, y no puede compararse con los frutos que produce este apostolado para las personas que lo realizan y para quienes lo reciben.
El apostolado de mi Divina Misericordia es la más grande obra que puede llevar a cabo un ser humano en estos tiempos previos a mi segunda venida. Es el apostolado más crítico y más vital que tiene mi Iglesia. Es por medio de este apostolado que billones de personas se salvarán.
Es por esto que quiero que mis almas escogidas para tan hermoso apostolado se entreguen de Corazón y alma a el y no se dejen distraer por las numerosas actividades que el mundo les ofrece.
Es por eso que les pido que oren y vigilen y sepan discernir si están verdaderamente entregadas a este apostolado o están sirviendo a dos o más señores, queriendo realizar este apostolado y además realizar muchas otras tareas que no les dejan entregarse de Corazón y alma al apostolado de mi Divina Misericordia.
Pensad bien en lo que hacen y no pongan a riesgo la salvación de tantas almas que depende de ustedes. Y no pongan a riesgo recibir el premio que les ofrezco. Ustedes están llamadas a ocupar un lugar muy especial en el cielo y gozar de mi alegría y felicidad inimaginable.
No permitan que se les escape de la mano y lamenten eternamente el no haber respondido a la llamada que les he hecho o el haber respondido con mezquindad. Por eso les pido que respondan con mucha generosidad y que oren y vigilen para no caer en la tentación de distraerse con lo que el mundo les ofrece.
¡Hijitos míos! ¡Cuánto los necesito! Cuán importante es que ustedes respondan generosamente y se entreguen de alma y Corazón a mi apostolado de mi Divina Misericordia. Contemplad y ved las numerosas multitudes de seres humanos que están recorriendo el camino de la condenación. Ellos no tienen otra esperanza ni otra oportunidad que recibir mi Divina Misericordia y ustedes son los instrumentos con los que mi Divina Misericordia puede llegar a ellos.
Es a través de ustedes que el mensaje de mi Divina Misericordia puede llegar a sus mentes y corazones y producir el milagro de sus conversiones. Es a través de ustedes que este mensaje de mi Divina Misericordia les puede alcanzar y hacerles reflexionar que se encuentran en un camino que los lleva a la condenación eterna.
Válganse de todos los medios posibles para que este mensaje de salvación llegue a las mentes y corazones de todos los que lo necesitan. Cuento con ustedes. Yo haré que este mensaje produzca frutos de salvación en toda persona que lo reciba.
Viernes 3 de Mayo de 2013
Cuánto deseo que mis almas escogidas para tan hermoso apostolado abran sus corazones a mi Divina Misericordia, la reciban a plenitud, y sean instrumentos para que de ellos brote y llegue a su vez a los corazones de las almas destinatarias de su apostolado.
Mis apóstoles de la Divina Misericordia son portadores de ella y están llamados a hacerla llegar a todos, y en especial a las almas que se encuentran en el camino de la condenación.
Qué dicha tan grande saberse poseedor y portador de mi Divina Misericordia. Sólo saboreando y viviendo mi Divina Misericordia se hace uno apóstol de ella. Al saberse amado por ella y disfrutando los beneficios que ella les brinda, mis almas escogidas gozarán de una alegría y felicidad que nadie les puede quitar.
El saber que mi Divina Misericordia limpia sus corazones, purifica sus almas y las llena de un gozo inenarrable, les da la fuerza y el ánimo capaz de vencer los obstáculos que se les presenten y hace evidente a los que los rodean que algo especial está ocurriendo en sus corazones, y hará que sean muchos los que les pidan que les den de beber de mi Divina Misericordia.
Los apóstoles de mi Divina Misericordia no temerán a los que los amenacen y darán sus vidas por la salvación de sus hermanos si ello fuese necesario. No dejarán que la alegría y el gozo que reciben de mi Divina Misericordia les sea arrebatado por los que la rechazan. De ellos saldrá una redoblada energía y entusiasmo al ver que hay hermanos que los rechazan.
Con redoblado esfuerzo le ofrecerán a los más necesitados mi Divina Misericordia. Intensificarán sus oraciones y harán más sacrificios al ver que alguien los rechaza porque saben muy bien que la salvación de estas personas depende de qué sus mentes y corazones se abran y reciban mi Divina Misericordia.
Me implorarán con más fuerza que salve a estas almas y derramarán sus lágrimas por ellas. Cada día que pasa comprenderán mejor lo que significa para ellas el ser poseedoras de mi Divina Misericordia y ser portadores de ella para llevarla a sus hermanos. Comprenderán más y más que la salvación de sus hermanos depende de que reciban mi Divina Misericordia, de la cual ellos son portadores.
Lunes 10 de Junio de 2013
Mi Corazón arde de amor por todas las almas en el mundo y en especial por aquellas que se encuentran en el camino de la condenación y están más necesitadas de mi Divina Misericordia.
En este mes en el que mis almas escogidas reparan los agravios que sufre mi Sagrado Corazón, concedo gracias especiales para ellas, sus familiares, amigos y en especial concedo gracias muy especiales por las almas más necesitadas de mi Divina Misericordia.
No habrán almas que por muy grave que sean sus pecados no reciban mi Divina Misericordia si así me lo piden o si mis almas escogidas suplican por ellas.
La humanidad no tiene la más mínima idea de lo que acontece en mi Sagrado Corazón especialmente en este mes con el que me honra mi Iglesia y muchísimas almas se han consagrado a mi Sagrado Corazón. Si pudieran contemplar lo que en el ocurre quedarían perplejos y atónitos al ver con cuánto amor las amo y todo lo que hago para que alcancen la salvación.
El cielo todo se hace presente en mi Sagrado Corazón y todas las almas bienaventuradas se unen a los ángeles para alabarme e implorar la salvación de todos lo seres humanos. Lugar especial tiene mi madre en mi Sagrado Corazón y sus súplicas alcanzan la conversión y salvación de millones de personas que no se salvarían si no fuera por las súplicas de mi madre.
En este mes la humanidad tiene a su alcance medios para salvarse que no están disponibles en los demás meses. La felicidad de mi Padre no tiene forma de expresarse, así como la felicidad del Espíritu Santo, quienes se unen a mí y derraman gracia tras gracia en abundancia inmensurable a toda la humanidad.
Los seres humanos no lo perciben, pero sus corazones endurecidos se ablandan, sus mentes se abren a las gracias derramadas y por ello tienen mayor disposición a convertirse y a salvarse.
En este mes entran más almas al Cielo que en ningún otro mes del año y en este mes se dan muchísimo más conversiones que en cualquier otro mes del año. Mis almas escogidas reciben en este mes abundantes gracias en magnitud tal que sobrepasan las recibidas en el resto del año.
La mente humana no alcanza a comprender lo que ocurre en este mes del año. De alguna forma notan que es un mes diferente, que ocurren cosas distintas, que hay más amor entre ellos. Y no puede ser de otra forma porque en este mes se da una inundación de Amor en todos los pueblos de la humanidad.
Aún los animales lo perciben y los pájaros no dejan de expresarlo en sus mayores cantos. No tengo cómo expresar en palabras humanas la plenitud de lo que acontece en este mes de Junio en el que mi Sagrado Corazón es honrado. Si los seres humanos lo entendieran entonces consagrarían a mi Corazón todos los meses del año.
Jueves 13 de Junio de 2013
Cuánto se distraen mis almas escogidas y se apartan de su tarea de llevar mi Divina Misericordia a las almas más necesitadas para dedicarse a otras tareas de menor importancia y que no tienen ninguna proyección en la vida eterna. Por ello tanto les insisto en que vigilen y oren para que no caigan en la tentación de dedicarse a tareas superfluas que detienen su apostolado.
Muchas veces estas tareas superfluas lo que producen es satisfacción de sus egos por los logros mundanos obtenidos. Sutilmente se les presentan como tareas importantes que hay que realizar cuando en realidad no tienen ninguna importancia. El dejar de hacerlas no tiene ninguna consecuencia importante y sin embargo tienen el poder de desviar aún a los más comprometidos con el apostolado de mi Divina Misericordia y hacerlos olvidar del compromiso adquirido y las consecuencias de no llevarlo acabo.
Sólo vigilando y orando pueden evitar mis almas escogidas que esto les ocurra. La vigilancia les hará notar si aquello a lo que se dedican les desvía o no de su apostolado, y la oración les fortalecerá la voluntad para renunciar a esas actividades y centrarse en las tareas que están llamadas a realizar en este maravilloso apostolado de llevar mi Divina Misericordia a las almas más necesitadas.
Si mis apóstoles me abandonaron después de haberlos preparado por varios años fue porque dejaron de vigilar y orar. ¿Cuanto más me podrán abandonar mis apóstoles de la Divina Misericordia si no vigilan y no oran?
Viernes 14 de Junio de 2013
Cada día qué pasa en este mes de Junio es un día muy especial. De mi Corazón salen gracias tras gracias para las almas más necesitadas de mi Divina Misericordia y para todas las almas que ya se han acogido a ella. Y de mi Corazón salen gracias muy especiales para mis apóstoles de la Divina Misericordia.
Durante este mes les doy una atención muy especial a cada uno de ellos. Al débil lo fortalezco, al atribulado lo consuelo, al oprimido lo libero. En fin tomo cada una de mis ovejas llamadas para este apostolado y obro en ella todo lo necesario para que sea fortalecida y animada, se entregue con más entusiasmo y energía a las tareas que este apostolado les llama a realizar.
Más aún, durante este mes el apostolado que llevan a cabo tiene un alcance muy especial. Las obras que realizan producen frutos en mayor abundancia que los que se producen en el resto del año debido a las gracias tan abundantes que les acompañan.
Cada una de estas obras recibe gracias abundantes de mi Sagrado Corazón que hacen que sus efectos se multipliquen y alcancen con mayor fuerza a los corazones de las almas más necesitadas de mi Divina Misericordia.
Quienes reciben estas gracias reciben a su vez un mayor número de gracias que hacen que sus corazones y mentes se abran y reciban mi Divina Misericordia. Por eso es que durante este mes el número de personas que abandonan el camino de la condenación y optan por el camino de la salvación es muy superior del que lo hacen en el resto del año.
La humanidad no tiene ni idea de los beneficios especiales que recibe en este mes en que se honra mi Sagrado Corazón. Mis almas escogidas para llevar a cabo el apostolado de mi Divina Misericordia apenas notan lo que hago por ellas en este mes.
Son pocas las que vienen a mi agradecidas por todo lo que he hecho por ellas. En este mes mi Amor se desborda y sale de mi Corazón en torrentes enormes cubriendo con él todas las almas del mundo y en especial aquellas que están más necesitadas de mi Divina Misericordia.
Mis apóstoles deberían durante este mes realizar actividades especiales para que los torrentes de mi amor alcancen a millones de seres humanos y valerse de ellas para que estas gracias especiales se extiendan al resto del año.
Como quisiera que mis apóstoles se den cuenta de ello, que reflexionen y respondan como este mes tan especial les exige hacerlo.
Domingo 16 de Junio de 2013
Cuánto quiero que mis almas escogidas comprendan profundamente la importancia del apostolado de mi Divina Misericordia y en especial la importancia que tiene en el mes de Junio.
De comprenderlo serían muchas las almas que abandonarían el camino de la condenación y se abrazarían al camino de la salvación.
Más aún, muchas de estas almas se convertirían en apóstoles de mi Divina Misericordia. Los mismos apóstoles de mi Divina Misericordia renovarían su fuerzas y acometerían con mayor entusiasmo la tarea de la salvación de sus hermanos.
En este mes mis gracias mueven los corazones y las mentes de los pecadores más empedernidos y hacen que mis almas escogidas me amen con mayor fervor.
Aquellas que hacen el primer Viernes de este mes encienden más aún el fervor de sus corazones y tienen mayor misericordia con todos sus hermanos, especialmente con aquellos que se han enfriado en su fervor y con aquellos que me rechazan mas.
En este mes los que predican sobre mi Divina Misericordia, los que escriben o hablan sobre mi Sagrado Corazón reciben de mí gracias especiales para que digan todo lo que sale de mi Corazón que quiero que comuniquen a sus hermanos.
Sin saber cómo, dejarán de seguir los guiones que tenían preparados y de sus bocas fluirán mis palabras y dirán cosas que no habían preparado. Seré Yo el que hable a través de ellos con palabras llenas de amor y misericordia que llegarán a las mentes y corazones de los más alejados y los moverán a la conversión.
En este mes mis sacerdotes consagrados a mi Sagrado Corazón hablan con palabras que brotan de mi Corazón. Sus homilías, sus confesiones, sus direcciones espirituales alcanzan una profundidad insospechada ya que las gracias que salen de mi Corazón los cubre a ellos y a los que les escuchan de forma especial.
Estas gracias retornan a mi Corazón con grandes frutos que los presento con gran amor a mi Padre y los pongo al cuidado del Espíritu Santo para que produzcan a plenitud.
Lunes 17 de Junio de 2013
Son muchas las actividades que realizan mis almas escogidas en el apostolado de mi Divina Misericordia, pero no todas ellas tienen la misma importancia ni todas producen los mismos efectos.
Hay quienes realizan actividades que no producen ningún efecto salvo satisfacer los egos de los que las llevan a cabo. Se olvidan del fin último de lograr la conversión y salvación de los más necesitados de mi Divina Misericordia y se dedican a promover el apostolado a través de medios que ciertamente lo dan a conocer pero hasta ahí llegan. Se olvidan que más importante que dar a conocer la existencia de mi Divina Misericordia es el llevarla a las mentes y corazones de los que se encuentran en el camino de la condenación.
Dedican muchas horas a la elaboración de material promocional pero pocas horas a orar por las almas más necesitadas de mi Divina Misericordia. Son pocos los que oran y se sacrifican por sus hermanos más necesitados y muchos los que consagran su tiempo en realizar muchas actividades de promoción. Y cuando las ven realizadas se regocijan por el trabajo hecho y se alaban unos a otros por el trabajo realizado.
No es que esté en contra de qué realicen esas actividades sino que las realizan amándose mucho a sí mismos y amando poco a sus hermanos más necesitados de mi Divina Misericordia ya que no oran o oran muy poco por ellos, y no se sacrifican por ellos o lo hacen muy poco.
Por esto quiero que comprendan que lo más importante, las tareas que tienen la mayor eficacia es el orar y sacrificarse por sus hermanos más necesitados y secundariamente, las tareas de promoción del apostolado.
Después de la oración y el sacrificio lo más importante es el testimonio de mi Divina Misericordia tanto a nivel personal como a nivel colectivo mediante charlas o predicaciones. Y esta tarea de actividades testimoniales deben llevarlas a cabo especialmente no con los que ya están en mi Iglesia sino con los más alejados, con los más necesitados de mi Divina Misericordia. Ellos son los que necesitan más de éstos testimonios y del mensaje de mi Divina Misericordia porque de ello depende su salvación.
Por esto le pido a mis apóstoles de mi Divina Misericordia que vigilen y oren para que no pierdan el rumbo y sentido correcto de su apostolado. Es muy fácil desviarse de él y caer en la tentación de enfocarse en actividades que no son importantes ni eficaces y caer en la tentación de satisfacer las necesidades de alabanzas del ego.
El enemigo utiliza mucho esta táctica. Los desvía de la tarea principal de llevar el mensaje de mi Divina Misericordia a las almas más necesitadas y los lleva a realizar un sin fín de tareas que los aleja incluso de la oración y de la práctica de hacer sacrificios.
Es por esto que mis almas escogidas deben hacer un examen de conciencia diario y preguntarse si están en el camino correcto, si oran y se sacrifican por sus hermanos más necesitados, si las actividades que realizan llevan el mensaje de mi Divina Misericordia a las almas más necesitadas de ella.
Miércoles 19 de Junio de 2013
Mis almas escogidas para llevar a cabo el apostolado de mi Divina Misericordia reciben gracias muy especiales en este mes que no sólo las fortalecen sino que las preparan para llevar a cabo sus tareas con amor, entrega y compasión por las almas más necesitadas. Pero ello requiere que abran sus mentes y corazones para recibir estas gracias, mediante la oración.
Para esto deben hacer un esfuerzo especial en alejarse de todo aquello que las distrae y hagan tiempo para estar en mi presencia, para orar y disponer sus mentes y corazones para recibir las gracias abundantes con las que quiero enriquecerlas.
Como deseo que todas mis almas escogidas las recibieran con abundancia, pero son pocas las que me dan sus tiempos y se acercan a mí con sus mentes y corazones abiertos para recibirlas.
Son muchas las que me dan trozos de sus tiempos como migajas de pan que tratan de satisfacer la necesidad de comer de los hambrientos. Las preocupaciones diarias las distraen hasta tal punto que apenas consiguen darme un poco de atención. Si supieran como depende la salvación de las almas más necesitadas de su entrega, amor y generosidad.
Aquellas que se me entregan por completo y no me mendigan sus tiempos reciben abundantes gracias de mi Sagrado Corazón que se convierten en torrentes de mi Divina Misericordia que alcanzan a las almas más necesitadas y las salvan.
En cambio, aquellas que me dan muy poco de su tiempo reciben pocas gracias que apenas se convierten en ríos pequeñitos de mi Divina Misericordia que alcanzan a pocas almas necesitadas de ella.
Cuán importante es que mis almas escogidas reflexionen en las consecuencias de su poca o mucha entrega, que me pidan que les ayude a vencer las tentaciones que enfrentan, que las ayude a discernir sobre la verdad profunda de las obras a las que le entregan su tiempo y sus corazones, que las ayude a establecer la prioridad correcta en las tareas a las que se dedican y que sobre todo las ayude a abrir sus mentes y corazones para recibir mis gracias.
Jueves 20 de junio de 2013
Quiero que mis almas escogidas reflexionen una vez más sobre la importancia del apostolado que realizan y lo que él significa para la conversión y salvación de las almas más necesitadas de mi Divina Misericordia.
Es la última oportunidad que tienen las millones de almas que se encuentran en el camino de la condenación para cambiar de rumbo y entrar en el camino de la salvación antes de que se realice mi segunda venida.
Cuando ésta se realice ya no habrá más oportunidad de que se acogan a mi Divina Misericordia ya que recibirán mi Divina Justicia y de haber permanecido en el camino de la condenación recibirán en justicia la condenación que han buscado.
En este tiempo final antes de mi segunda venida mi Misericordia se derrama a todos los que la necesitan especialmente por medio del apostolado de mi Divina Misericordia.
En un mundo en el que son millones de almas las que han optado por el camino de la condenación, mi Divina Misericordia se derrama en todas las formas posibles en sus mentes y corazones por medio de las oraciones, sacrificios y en las tareas de apostolado que llevan a cabo mis almas escogidas.
De ellas depende en gran medida la conversión y salvación de millones y millones de almas en el mundo entero que van a pasos acelerados por el camino de la condenación.
Este tiempo previo a mi segunda venida es sumamente crítico para toda la humanidad. Cada día son muchas las almas que reciben mi Divina Misericordia y cambian de vida decidiendo abandonar el camino de la condenación y uniéndose a los que se han decidido por el camino de la salvación, pero podrían ser muchísimas más si mis almas escogidas respondieran con mayor generosidad, orando más, sacrificándose más y trabajando más para que mi Divina Misericordia llegue a las almas más necesitadas de ella.
Premiaré con creces en forma insospechada todo lo que hagan para la salvación de sus hermanos, pero castigaré la indolencia, la falta de interés y el poco obrar de aquellas almas escogidas que sabiendo cuán importante es para la salvación de sus hermanos el esforzarse con amor y generosidad en llevarles mi Divina Misericordia no lo hagan o lo hagan con falta de interés y pobremente.
Y mayor castigo recibirán aquellos que se opongan al apostolado de mi Divina Misericordia impidiendo que se realicen las obras del apostolado y desanimen a los que trabajen en ellas.
La condenación de un alma es una situación muy seria para el condenado. El haberle negado la oportunidad de salvación al negarle qué recibieran mi Divina Misericordia es un hecho abominable que mi Divina Justicia tomará cuenta de ello.
Ya el profeta Ezequiel expresó con suma claridad como mi Divina Justicia obra cuando alguien se condena porque se le negó la posibilidad de que mi Divina Misericordia le alcanzase.
Reflexionad profundamente sobre la importancia del apostolado al que han sido llamados y las consecuencias del mismo. Les pido a mis almas escogidas que lo hagan a diario.
Viernes 21 de Junio de 2013
Son tantas las veces en que en múltiples formas le he llamado la atención a mis almas escogidas para que tomen conciencia del apostolado a que las he llamado a realizar.
No es un apostolado más, es el APOSTOLADO de los últimos tiempos mediante el cual están llamadas a salvarse millones de almas que se encuentran en el camino de la condenación. Estas almas no tienen otra forma de salvarse sino a través del apostolado de mi Divina Misericordia.
La gloria a la que están llamadas las almas que se consagran en orar, sacrificarse, y trabajar para qué mi Divina Misericordia llegue a las mentes y corazones de las almas más necesitadas no puede alcanzarse de ninguna otra forma sino mediante este medio de conversión y salvación.
Mis almas escogidas para llevar a cabo este apostolado gozarán de la bienaventuranza eterna en forma privilegiada. Serán reconocidas por toda la corte celestial como los Apóstoles de mi Divina Misericordia y junto con todas las almas que fueron salvadas por medio de este apostolado darán gloria a mi padre eternamente.
La alegría que se da en el cielo cuando una alma que se encontraba en el camino de condenación se convierte y se salva por medio de este apostolado no puede ser expresada en palabras humanas.
Cuando narré la parábola del Hijo Pródigo lo hice pensando precisamente en la conversión y salvación de las almas más necesitadas de mi infinita Misericordia. Por eso le pido a mis almas escogidas que lean y mediten en esta parábola con mucha frecuencia hasta saborearla íntimamente.
El hijo pródigo se encontraba en el camino de la condenación y se convierte y decide recorrer el camino de la salvación debido a que mi Divina Misericordia lo alcanza y penetra en su mente y corazón haciéndolo reflexionar y decidirse por cambiar de vida y optar por ir a la casa del Padre.
El hijo pródigo es el representante de todas las almas que se encuentran en el camino de la condenación y muestra claramente el poder que tiene mi Divina Misericordia. Los millones de hijos pródigos que están presente en la humanidad tienen como única posibilidad de conversión y salvación el que los alcance mi Divina Misericordia.
Por eso he pedido que se publique y se distribuya en todos los pueblos del mundo la Parábola del Hijo Pródigo, tarea que están llamadas a realizar mis almas escogidas para este gran apostolado de salvación de los últimos tiempos.
No escatiméis esfuerzos en llevar a cabo esta tarea. Mediante ella mi Divina Misericordia penetrará la mente y corazones de millones de personas como lo hizo con el hijo pródigo.
Sábado 22 de Junio de 2013
Mis almas escogidas para el apostolado de la Divina Misericordia tienen en sus manos el poder de lograr la conversión y salvación de muchísimas almas que se encuentran en el camino de la condenación. De ellas depende que estas pobres almas reciban mi Divina Misericordia y abran sus mentes y corazones a las gracias especiales que les concedo para que opten por el camino de la salvación.
Mis almas escogidas gozan de este privilegio de lograr la conversión y salvación de las almas que recorren el camino de la condenación. En ellas he dispuesto que por sus oraciones, sus sacrificios, y sus obras, mi Divina Misericordia llegue a las almas más necesitadas.
En este tiempo final antes de mi segunda venida mi Padre ha dispuesto que todas las almas que recorren el camino de la condenación tengan la oportunidad de convertirse y salvarse.
Es una gracia muy especial que mi Padre tenía reservada para este tiempo final porque mi Padre en su infinito amor quiere que todos los hombres se salven. Y el medio para que esta gracia especial llegue a las almas más necesitadas es el apostolado de mi Divina Misericordia.
Para llevarlo a cabo he seleccionado en todas las partes del mundo almas que me aman y se han consagrado a mi Sagrado Corazón. Con estas almas se está llevando a cabo la obra de salvación más grande que se haya conocido en toda la historia.
Pertenecer a este apostolado es el mayor honor que puede recibir un alma en la tierra, pero es a su vez una gran responsabilidad porque de las oraciones, sacrificios y obras que se realicen en este apostolado depende la conversión y salvación de millones de almas que se encuentran en el camino de la condenación.
Pero a su vez las almas escogidas para llevar a cabo este apostolado tienen prometido una gloria especial en el cielo junto al Padre, junto a mí y junto al Espíritu Santo. Su esfuerzo, entrega y dedicación será recompensado en forma especial.
Lunes 24 de Junio de 2013
No existe ninguna tarea que se pueda realizar en este mundo que sea más importante que la de llevar mi Divina Misericordia a las almas que se encuentran en el camino de la condenación. Más aún, todas las tareas juntas que realizan todos los seres humanos en el mundo entero no tienen mayor importancia que la tarea de llevar la salvación a las almas que se encuentran en el camino de la condenación.
Y ello también sería cierto si se tratase de salvar una única alma que se encontrase en el camino de la condenación. Y no se trata de una sola alma, sino de billones de almas que se encuentran en el camino de la condenación.
El salvar a estas almas sólo es posible por medio de mi Divina Misericordia, pero para ello se requiere que mis almas escogidas lleven a cabo el apostolado de mi Divina Misericordia especialmente a través de sus oraciones, sacrificios y obras que hacen posible que mi Divina Misericordia llegue a las almas que se encuentran en el camino de la condenación y mueva sus corazones y mentes haciendo posible que la reciban y se conviertan.
Insisto mucho en esto para que mis almas escogidas comprendan profundamente cuán importante es el apostolado que llevan a cabo y para que crezca en ellas la pasión por entregarse plenamente al mismo rechazando la tentación de dedicarse a otras tareas menos importantes y con menos consecuencias en la eternidad.
Sus oraciones, sacrificios y obras tienen el poder de penetrar mi Sagrado Corazón y arrancar de el torrentes de mi Divina Misericordia que penetran las mentes y los corazones de las almas más necesitadas y las mueven a la conversión.
Qué hermoso es este apostolado de los últimos tiempos en los que he dispuesto que todas las almas que se encuentran en el camino de la condenación tengan la oportunidad de salvarse.
Qué privilegio tienen mis almas escogidas de haber sido llamadas para llevar a cabo este apostolado.
A todas las tengo guardadas en mi Sagrado Corazón. A todas las amo con infinita ternura. A cada una le doy lo necesario para que lleven a cabo su apostolado y las protejo de todo mal. Las libero de las ataduras que las esclavizan a pasiones terrenales, y las animo a que tengan una única pasión: la de hacer que por medio de sus oraciones, sacrificios y obras mi Divina Misericordia llegue a las almas más necesitadas.
Por medio de mis almas escogidas realizó la obra de salvación más grande que se haya realizado en la historia del humanidad. Nunca antes se han convertido tantas almas en tan corto periodo de tiempo.
Martes 25 de Junio de 2013
Muchas son las almas que Yo he escogido por el mundo entero para llevar a cabo este apostolado. A cada una la he ido preparando para llevar a cabo este apostolado. A cada una la he ido preparando para llevar a cabo tan gloriosa tarea.
Estas almas han sentido desde su niñez una inclinación especial hacia mi Sagrado Corazón y es que desde que fueron bautizadas el Espíritu Santo las ha venido preparando para que puedan cumplir su misión.
Ellas han recibido gracia tras gracia durante sus vidas. He tenido con ellas especial cuidado. Las he protegido durante todas sus vidas y he cuidado que el enemigo no las haya desviado de su misión.
Son muchas las tentaciones que han tenido pero han logrado superarlas. Ellas han aprendido a encontrar paz, amor y protección en mi Sagrado Corazón. En la medida en que han respondido a las gracias recibidas han crecido en su vida espiritual y en su amor para conmigo y para con sus hermanos. Han aprendido a orar y establecer una unión íntima conmigo.
Todas me aman y todas han querido colaborar conmigo en la tarea de la salvación de la humanidad. Viven en el mundo pero no son del mundo. Ciertamente que a veces se distraen con las cosas que el mundo ofrece, pero retornan a mi Sagrado Corazón y buscan permanecer en él.
Ellas saben que nada de lo que les ofrece el mundo les da tanta felicidad como la que reciben cuando están en mi Sagrado Corazón. Ellas saben que el mundo les ofrece una felicidad espúrea y pasajera mientras que en mí reciben una felicidad sin límites y eterna.
No son muchas las almas que he escogido para llevar a cabo este apostolado de los últimos tiempos, pero son suficientes para lograr la conversión y salvación de todas las almas que se encuentran en el camino de la condenación.
Con unos cuantos apóstoles inicié la tarea de la salvación de la humanidad y con mis almas escogidas se llevará acabo la tarea de la conversión y salvación de las almas más necesitadas antes de que se realice mi segunda venida.
He aquí que con mis almas escogidas llevo a cabo la mayor obra de apostolado de todos los tiempos y preparo al mundo para mi segunda venida.
Miércoles 26 de Junio de 2013
Aunque no todas mis almas escogidas están conscientes del cuidado y del amor que he tenido por ellas, todas de una manera u otra saben que tienen una relación especial conmigo y tienen una especial devoción a mi Sagrado Corazón.
No todas están al tanto que han sido escogidas para llevar a cabo el apostolado de mi Divina Misericordia, ni todas están al tanto del alcance profundo que tiene este apostolado en lograr la conversión y salvación de las almas más necesitadas.
Muchas se han dedicado a la promoción de mi Divina Misericordia haciendo énfasis en la Coronilla y en la Novena. Ciertamente que en ambas devociones se intercede por las almas más necesitadas de mi Divina Misericordia, pero también se incluyen otras necesidades y ello ha dado lugar que muchas de mis almas escogidas hacen uso de estas devociones para interceder por sus necesidades personales y las de sus seres más queridos olvidándose de interceder por las almas más necesitadas de mi Divina Misericordia que se encuentran en el camino de la condenación.
Por eso quiero que mis almas escogidas reflexionen sobre la importancia del apostolado a que han sido llamadas y le den una importancia primaria a la intercesión por las almas más necesitadas y posteriormente oren por las necesidades propias y las de sus seres más queridos.
Han de saber que yo tomo cuenta de sus propias necesidades y las de sus familiares y amigos más cercanos para que no se distraigan de su tarea primordial de orar, sacrificarse y obrar para que mi Divina Misericordia llegue a las almas más necesitadas que se encuentran en el camino de la condenación.
Reflexionen y se darán cuenta de que así ha sido hasta el presente en sus vidas y así seguirá siendo en el resto de sus vidas. Por eso les pido que reflexionen y tomen conciencia del apostolado a que han sido llamadas y se entreguen a él de todo corazón.
Sábado 29 de Junio de 2013
Cuántas veces me he manifestado para dar a conocer mi Divina Misericordia y deseo de qué todas las almas se salven. De muchas formas he dado a conocer mi infinito amor por todos los seres humanos, sin excepción alguna.
En este tiempo final en el que ya es eminente mi segunda venida he querido manifestarme con mayor contundencia. Éste es un tiempo especial en el que mi Divina Misericordia se derrama a torrentes sobre todos los seres humanos y en especial sobre las almas más necesitadas, las que no me conocen, las que me niegan, las que me rechazan.
Nada de lo que hagan o digan impedirá que mi Divina Misericordia las alcance y mueva sus mentes y corazones a la conversión.
En este tiempo especial la humanidad tendrá una manifestación muy especial sobre la realidad del infierno y lo que sufren las almas que se encuentran en él. Todos los seres humanos recibirán este conocimiento antes de qué se realice mi segunda venida. Quiero que todas las almas se salven y ninguna se condene. Por ello permitiré que esta manifestación del infierno se realice y todos los seres humanos que así lo deseen se acojan a mi Divina Misericordia y se salven.
Una vez que se realice mi segunda venida cesará la Divina Misericordia y comenzará el tiempo de mi Divina Justicia. Cada alma recibirá por mí Divina Justicia lo que en su libre albedrío haya optado por elegir.
Los que opten por mi Divina Misericordia recibirán la salvación eterna, la liberación de todo lo que los oprimía y amarán eternamente.
Los que opten por rechazar mi Divina Misericordia y hayan elegido la condenación eterna recibirán por mi Divina Justicia la condenación eterna, permanecerán eternamente oprimidos por la esclavitud al odio y al no amor que eligieron.
Cuanto deseo que no haya ninguna alma que haga esta elección y que todas se salven. Cuanto deseo que respondan a las gracias que derramó en sus mentes y corazones por medio de mi Divina Misericordia.
Alejaos del camino de la condenación cuanto antes sea posible y entrad al camino de la salvación.
Domingo 30 de Junio de 2013
Hoy, último día del mes de Junio, mes en que se honra mi Sagrado Corazón, he derramado mi Divina Misericordia a torrentes por el mundo entero. Millones de almas que se encuentran en el camino de la condenación la han recibido. Sus mentes y corazones se han abierto a las gracias que he derramado en ellos y son muchas las almas que han optado por convertirse y empezar a recorrer el camino de la salvación.
Son muchas las almas que han visto con claridad el destino final del camino que recorrían y han decidido abandonarlo. Estas almas apenas inician su conversión y son débiles. Aunque han decidido abandonar el camino de condenación que recorrían requieren que sus hermanos les ayuden a recorrer el nuevo camino y no volver la vista atrás.
Mis almas escogidas las pueden ayudar de manera especial orando y sacrificándose por ellas. Y sobre todo acompañando a estas almas en su nuevo caminar dándoles el apoyo y la asistencia que necesitan. Ellas cuentan además con la asistencia de sus ángeles de la guarda y con la asistencia de todas las almas que gozan ya de la felicidad eterna.
Estas almas se irán integrando poco a poco a mi Iglesia y mis sacerdotes deben tener especial solicitud para con ellas buscando que se inicien gradualmente a la vida sacramental, nutriéndolas especialmente con la Eucaristía y con la Palabra.
De estas almas convertidas durante este mes de Junio escogeré a muchas que las incorporaré en el apostolado de mi Divina Misericordia. Ellas, como lo hizo Pablo, darán testimonio de mí y serán causa de que muchos de sus hermanos que se encuentran en el camino de la condenación se conviertan y se salven.
Este mes de Junio en que se honra mi Sagrado Corazón produce muchos frutos de conversión y salvación. No sólo les pido a mis almas escogidas que lo honren con gran amor sino que en este mes aumenten sus oraciones y sacrificios cuanto les sea posible. En atención a ello mi Divina Misericordia brotará de mi Sagrado Corazón en gran abundancia y salvará a muchos.
Lunes 1 de Julio de 2013
De unas pocas almas que he escogido para llevar a cabo el apostolado de mi Divina Misericordia depende la salvación de millones de almas que se encuentran en el camino de la condenación.
El poder de estas almas está en que he querido que de sus oraciones, sacrificios y obras dependa la salvación de muchas almas. Ellas con sus oraciones, sacrificios y obras hacen que mi Divina Misericordia llegue a las mentes y corazones de las almas más necesitadas y las muevan a la conversión.
No hay otro medio por el cual estas almas puedan salvarse ya que si dependiese de ellas se condenarían irremediablemente. De no recibir mi Divina Misericordia y las gracias que obro en ellas, permanecerían en su actitud de mantenerse en el camino de la condenación, por el cual habían optado.
Nunca antes en la humanidad hubo tantas almas recorriendo el camino de la condenación y nunca antes se había derramado mi Divina Misericordia sobre la humanidad como en este tiempo previo a mi segunda venida, que por cierto ya muy pocos esperan.
Son muchas las almas que no piensan en ello porque ya no lo consideran posible. Lo ven como una fábula que se contó durante un tiempo para meter miedo y lograr que la gente se convirtiera. Pero ya en estos tiempos en que la ciencia ha avanzado tanto y lo explica todo sin la necesidad de la creencia en un Dios, no tiene sentido revivir cuentos y fábulas como lo de mi segunda venida.
Como se lo mencioné a mis apóstoles la humanidad va a ser tomada por sorpresa cuando ello ocurra. Serán muy pocos los que entenderán los signos de los acontecimientos que la anunciarán.
Todos los hechos que ocurrirán se considerarán como eventos de la naturaleza y situaciones entre los seres humanos que siempre han ocurrido a través de la historia pero sólo que ahora ocurren con mayor fuerza debido al mayor número de seres humanos y al poderío mayor que ha alcanzado la humanidad.
Unos pocos hablarán del fin del mundo porque temerán que el mundo desaparezca, pero no lo relacionarán con mi segunda venida. Aún en mi Iglesia muchos serán tomados por sorpresa porque su incredulidad y adaptación a la forma de vivir del mundo les impide entender el sentido y el signo de los acontecimientos.
Sólo aquellos que se mantienen unidos a mí en la oración serán capaces de entender los signos de este tiempo tan especial y se prepararán para el mayor acontecimiento que haya conocido la humanidad después de mi primera venida. Más aún, se alegrarán de la eminencia de mi segunda venida porque ello significa el fin de la locura que se había hecho presente en el mundo con sus obras de mal y dominio del mundo.
Mis almas escogidas para el apostolado de mi Divina Misericordia serán las primeras en reconocer la eminencia de mi manifestación gloriosa. Ellas aumentarán todo lo que les es posible sus oraciones, sacrificios y obras para que mi Divina Misericordia llegue a las almas más necesitadas porque saben que el tiempo que disfruta la humanidad para recibirla está por acabarse y será entonces mi Divina justicia la que se hará presente con todo su poder y esplendor.
Éste es un tiempo privilegiado de la humanidad en la que mi Divina Misericordia toca la puerta de las mentes y los corazones de los seres humanos implorando con infinito amor que le abran las puertas y dejen que entre en sus almas.
Mi amor misericordioso toca con insistencia la puerta de las mentes y los corazones de las almas más necesitadas. Quiere entrar en ellas y salvarlas, quiere que todas se salven y que mi Divina Justicia les de el premio celestial por haber abierto sus puertas a mi Divina Misericordia.
Por eso les pido a mis almas escogidas que no escatimen esfuerzos para que esta gran obra de salvación se lleve a cabo en toda la humanidad. Que oren y pidan con insistencia que mi Divina Misericordia llegue a todas las almas y en especial a las almas más necesitadas, a las que se encuentran en el camino de la condenación.
Mis almas escogidas serán recompensadas con la visión beatífica de los millones y millones de almas que fueron salvadas por mi Divina Misericordia.
Miércoles 3 de julio de 2013
En la medida que se acerca mi segunda venida, en esa misma medida la humanidad se aleja de mí. Me niegan y persiguen a los que me siguen. Pretenden vivir en un mundo donde no se haga referencia ninguna a mí, ni a mi Padre.
No sólo rechazan los mandamientos sino pretenden borrar toda referencia a ellos. Han escogido una forma de vida en que les molesta toda referencia a Dios y les molestan los mandamientos porque precisamente viven en oposición a ellos. Hacen lo que los mandamientos les prohíbe hacer y por eso les molestan.
Han escogido el camino del odio y de la destrucción. Todo es válido para lograr los fines que se proponen. La vida de sus hermanos no vale nada y toman decisiones que provocan la muerte de miles de seres humanos y ello les tiene sin cuidado con tal de lograr los propósitos que persiguen.
Mi Iglesia es un obstáculo para sus propósitos y por eso hacen todo lo que esté a su alcance para desprestigiarla y destruirla si les fuese posible. Si mi segunda venida se realizara en este tiempo se condenarían irremediablemente ya que en justicia recibirían el destino final de la condenación eterna que habían escogido.
Por ello retardo mi segunda venida. Mi infinito amor desea que se conviertan y cambien del camino de la condenación al camino de la salvación. Ellos no pueden comprender que sean amados por mi Sagrado Corazón. Se han acostumbrado a no ser amados y a no amar. Piensan que sus propósitos son tan importantes que en ellos no puede haber cabida para el amor.
Son duros de Corazón con ellos mismos y por eso lo son con sus hermanos. Consideran que el fin justifica los medios. No se detienen a juzgar si lo que hacen es bueno o malo. Lo único que consideran malo es todo aquello que se oponga a sus propósitos y por eso ven en mi Iglesia un mal, ven en mi mensaje de salvación algo malo que se opone a sus planes. Ven en mis discípulos el mal y por eso los persiguen y los matan.
Si fuera por ellos su destino final sería la condenación eterna, aunque no lo ven así porque no creen en ella. Piensan que después de esta vida no hay más nada y por eso consideran que ninguna de sus acciones están sujetas a juicio alguno, fuera del propio juicio de ellos que hacen en relación si logran sus propósitos o no, si van en el camino correcto para lograrlos o no.
Fuera de este juicio, no consideran que deben someter sus acciones a ningún otro juicio. Por ello se molestan y persiguen a quienes los juzguen en relación a otros parámetros que no sean los establecidos por ellos mismos. Por ello, la única esperanza que tienen sin saberlo, es mi Divina Misericordia. Sólo ella puede mover sus mentes y corazones a un cambio de vida como ocurrió con el hijo pródigo.
Por esto es que el apostolado de mi Divina Misericordia es de vital importancia para lograr la conversión y salvación de los que se encuentran en el camino de la condenación. Nada más puede lograr la conversión de estas almas.
Todo intento de pretender que estas almas cambien de vida que no sea el llevarles mi Divina Misericordia está condenado al fracaso. Basta con observar como han terminado en fracaso todos los intentos de los hombres de buena voluntad en querer conseguir que estas almas opten por opciones diferentes a los propósitos y objetivos que persiguen ciegamente.
Y lo contrario se observa en aquellos que son alcanzados por mi Divina Misericordia. Sin poder explicarse vemos como de repente dejan de perseguir sus endemoniados objetivos y se alejan de ellos optando por formas de vida diferentes que los lleva al camino de la salvación.
He aquí que la única esperanza que tiene la humanidad es el apostolado de mi Divina Misericordia. Bienaventuradas las almas elegidas para llevar a cabo este apostolado y bienaventurados todos aquellos que les asistan, que los ayuden y faciliten que mi Divina Misericordia llegue a las almas más necesitadas de ella. Serán felices en este mundo al contemplar las conversiones de tantas almas fruto de este apostolado y serán felices en forma insospechada cuando se unan a las almas bienaventuradas en el cielo.
Jueves 4 de julio de 2013
Cientos y cientos de almas en el mundo entero se incorporan a diario al apostolado de mi Divina Misericordia. Ellas han respondido al llamado que les hago. Generalmente se incorporan al unirse al rezo diario de la Coronilla y posteriormente toman una mayor conciencia de lo que es el apostolado de mi Divina Misericordia y se abrazan a él con sus corazones abiertos.
Son almas generosas que oran y se sacrifican con entusiasmo al conocer las necesidades de las almas que se encuentran en el camino de la condenación. Con estas almas generosas realizó la tarea de conversión y salvación más grande que ha conocido a la humanidad desde mi primera venida.
Ellas con sus oraciones y sacrificios y con su entrega generosa a las obras del apostolado hacen posible que la salvación llegue a millones de almas que se encuentran en el camino de la condenación.
Ellas me aman y Yo las guardo y las protejo en mi Sagrado Corazón. Cuentan que en una oportunidad alguien preguntó cuál era el ejército con que contaba el Papa, haciendo la pregunta en forma burlona. Pues este es el ejército con que cuenta el Papa para llevar la salvación a todas las almas que en el mundo entero se encuentran en el camino de la condenación.
Este ejército de almas generosas tiene más poder que todos los ejércitos del mundo unidos en uno solo. Y es que ellas tienen el poder de llevar mi Divina Misericordia a las almas más necesitadas conquistándolas para la vida eterna, lo cual tiene infinito más valor que cualquier otra conquista lograda por los seres humanos.
Salvar un alma que se dirigía a la condenación eterna no puede compararse con ninguna otra obra humana. Todas las obras humanas desaparecen en el tiempo. En cambio, la obra que realizan los apóstoles de mi Divina Misericordia tiene consecuencias eternas y permanecen en la eternidad.
Bienaventurada las almas generosas que realizan este apostolado. De ellas es el Reino de los Cielos. Ellas están llamadas a gozar de la bienaventuranza de amar en la eternidad. Ellas tienen un lugar especial preparado por mí en el cielo.
Viernes 5 de julio de 2013
Mis almas escogidas para realizar esta gran tarea de salvación tienen un lugar muy especial en mi Sagrado Corazón. Ellas llenan de felicidad mi Corazón y me alegran profundamente. El trabajo que ellas realizan tiene una bendición muy especial.
A ellas las acompañan además de sus ángeles legiones de ángeles que las protegen de las acciones del maligno y sus demonios. Por eso el trabajo que realizan tiene gran eficacia y poder. La corte celestial las apoya con sus intercesiones y con su poder.
Hay gran fiesta en el cielo cuando una alma que se encuentra en el camino de la condenación se convierte. El que una alma se salve es motivo de gran alegría y celebración no sólo porque esa alma me amará eternamente sino además esa alma se salva de todo lo que significa la condenación eterna.
Estas almas comprenden claramente al morir las penas y sufrimientos eternos de los que se han salvado y muestran eterno agradecimiento y amor por ello. No cesan de alabarme y agradecerle a mis almas escogidas, a los ángeles, y a la corte celestial todo lo que hicieron por ellas.
Estas almas se incorporan a la tarea de la salvación de sus hermanos e interceden por ellos. Sólo en el cielo entienden a plenitud el porqué fueron salvadas por mi Divina Misericordia. Sólo en el cielo entienden que mi amor por ellas es infinito y nada, absolutamente nada del mal que obraban en el mundo impedía que las siguiera amando.
En el mundo no pudieron comprender que acepte morir en la cruz por ellas, porque las amaba aún antes de existir y sin condición alguna. Sólo la visión celestial beatífica les ha permitido comprender a plenitud cuanto las amo.
Bendito y alabado sea mi Padre Celestial que así lo dispuso, que ha querido que todas las almas se salven y gocen de la felicidad eterna. Benditas sean mis almas escogidas que así lo han comprendido y han puesto sus vidas al servicio de la salvación de sus hermanos por medio del apostolado de mi Divina Misericordia.
Benditos los ángeles y las almas en la corte celestial que noche y día interceden por ellas y las asisten en sus necesidades.
Lunes 8 de julio de 2013
De muchas maneras he querido insistir en que mis almas escogidas reconozcan la grandeza del apostolado al que han sido llamadas. Insisto una vez más: la humanidad no ha conocido ni conoce una obra de salvación mayor que esta y todas las almas escogidas para este apostolado recibirán un reconocimiento especial por haber llevado a cabo tan grandiosa obra de amor que es la salvación de las almas más necesitadas de mi Divina Misericordia.
Benditas almas que mi Padre ha elegido para llevar a cabo la mayor obra de salvación que ha conocido la humanidad. Mi Corazón se alegra y se inunda de gozo al contemplar los miles y miles de almas que diariamente se convierten y abandonan el camino de la condenación al recibir mi Divina Misericordia.
Cuanta alegría hay en el cielo al contemplar a millones de almas que se convierten y entran en el camino de la salvación. Cuando parecía que todo estaba perdido y que estas almas se condenarían irremediable, mi Divina Misericordia llegó a sus mentes y corazones y optaron por la salvación y la felicidad eterna.
Cuando entre en el camino de la salvación la última alma que se haya abrazado a mi Divina Misericordia entonces se realizará mi segunda venida y caerá sobre la humanidad como un rayo mi Justicia Divina.
Todas las almas que rechazaron mi Divina Misericordia y prefirieron mantenerse en el camino de la condenación recibirán en justicia lo que han querido: la condenación eterna.
Cuánto quisiera que ni una sola alma optase por condenarse. Cuánto desea y arde mi Corazón por todas las almas que se encuentran en el camino de la condenación y las cubre con mi amor infinito en Divina Misericordia para que sus mentes y corazones se muevan y opten por salvarse.
El cielo entero gime y ora por todas ellas, para que ninguna se condene. Previo a mi segunda venida todas las almas que todavía se encuentren en el camino de la condenación tendrán una oportunidad más para que respondan a mi Divina Misericordia y opten por la salvación. Todas verán en el cielo el signo de la Cruz, para que recuerden de forma especial que morí en la Cruz por todas ellas, para que ninguna se condene.
Todo lo que ocurrirá en esos días tendrá como finalidad el mover las mentes y los corazones de las almas que se encuentren en el camino de la condenación y se conviertan. Todo lo que ocurrirá en esos días será la obra final de mi Divina Misericordia.
Miércoles 10 de julio de 2013
Cómo desea mi Sagrado Corazón que todas las almas que se encuentran en el camino de la condenación se conviertan y se salven. No hay criatura alguna que pueda comprender y descubrir la plenitud con la que deseo salvar a todas las almas.
Si hubiese sido posible realizar un acto que pudiera expresarlo mejor que mi muerte en la Cruz, así lo hubiera hecho. El ser humano apenas comprende el amor que le tengo, y por ello tanto se resiste a responder y amarme. Con facilidad se vuelve a lo material, a lo creado, a las otras criaturas humanas y vuelca sobre ellos su amor hasta cometer locuras como el suicidio.
La tecnología lo ha cegado más aún, llegando a volcar su mente y corazón a ella que llega incluso no sólo a olvidarme sino que se hace eunuco, se incapacita, para amar a sus hermanos.
El ser humano de estos últimos tiempos está mucho más necesitado de mi Divina Misericordia que todos los seres humanos que lo han precedido. La Buena Noticia que tanto bien hizo y tanta conversión produjo en épocas anteriores ahora ni siquiera es noticia para los seres humanos de este tiempo previo a mi segunda venida.
Por ello las obras de evangelización que se realizan en el mundo producen tan pocos resultados. Y es que la Buena Noticia que tanto bien produjo en todas las generaciones anteriores ahora no es noticia, no llama la atención al hombre de hoy ya sea que se le presente en una forma u otra.
Esta es la gran tragedia de la humanidad de estos tiempos. Se han incapacitado para recibir el mensaje de salvación. Consideran que todo está bien para ellos y por eso no tienen necesidad alguna de salvarse.
Han desvirtuado el mensaje del Evangelio. Lo consideran fuera de tiempo y sin contenido para las necesidades del ser humano de hoy. Son muy pocos los que lo leen y quienes lo hacen o son mis pocas almas escogidas y los pocos que se dicen ser cristianos y lo son de verdad, o son los escasos seres humanos que lo hacen como lectura cultural o por curiosidad.
La gran mayoría de los libros que tienen los evangelios permanecen cerrados. Ya había visto que esto había de ocurrir cuando estuve con mis apóstoles y así se los anuncié a ellos para que ninguno de mis discípulos de esta época previa a mi segunda venida se escandalizara.
Por esto, la única esperanza que tiene el ser humano hoy es mi Divina Misericordia. Si no fuese por ella billones de personas en el mundo se condenarían irremediablemente.
Jueves 11 de julio de 2013
La salvación de las almas que se encuentran en el camino de la condenación depende fundamentalmente de que mi Divina Misericordia llegue a sus mentes y corazones y que ellas se abran y la reciban.
Los apóstoles de mi Divina Misericordia tienen bajo su responsabilidad que esta tarea se realice. Es por medio de ellos que quiero llevar a cabo esta gran obra de salvación antes de qué se realice mi segunda venida. Todo otro medio que se quiera utilizar para salvar a estas almas será infructuoso.
Por ello le pido a todos mis hijos de mi Iglesia que le den un apoyo muy especial a mis almas escogidas para llevar a cabo el apostolado de mi Divina Misericordia, que oren y se sacrifiquen para que estas almas escogidas den mucho fruto y que oren y se sacrifiquen para que las almas que se encuentran en el camino de la condenación abran sus mentes y corazones y reciban a plenitud mi Divina Misericordia y se abracen a ella.
Les pido que hagan esto sin descuidar las otras tareas que deben llevar a cabo para cuidar a mi rebaño. Sus obras darán muchos frutos porque también mi Divina Misericordia les acompañará.
Cuiden a mi rebaño y no dejen de orar y sacrificarse para que la salvación llegue a los millones y millones de almas que se encuentran en el camino de la condenación y sin dejar de orar y sacrificarse por los apóstoles de mi Divina Misericordia.
Toda mi Iglesia debe participar y apoyar con todos los medios posibles a esta gran obra de apostolado. Mi iglesia se nutrirá y se alegrará de recibir a las multitudes de almas que se convertirán y optarán por el camino de la salvación.
Viernes 12 de julio de 2013
Cuantas almas en el mundo necesitan con urgencia de mi Divina Misericordia! Están esclavizadas a los placeres del mundo, a la búsqueda de satisfacciones mundanas que una vez logradas los dejan con mayor necesidad de ellas.
Están atrapadas en formas de vida que los mantienen esclavizados cada día más a ellas. Ven a la muerte como una liberación a su esclavitud ya que no tienen esperanza de escaparse en esta vida de ella.
En sus caras muestran una aparente alegría pero en sus corazones están profundamente tristes. Su única esperanza es que mi Divina Misericordia llegue a sus mentes y corazones y los libere de la esclavitud en que se encuentran.
Mi Corazón arde de amor por todas estas almas y desea que todas se salven y alcancen la felicidad eterna.
Martes 16 de julio de 2013
Ahora que está más cerca mi segunda venida los seres humanos más se alejan de mí.
Muchos quisieran que mi nombre se borrase de la faz de la tierra, que mi Iglesia desapareciera y con ella toda referencia a la religión. Preparan sin saberlo la adoración a un ser humano que los regirá con poder y dominio y hará que el único culto sea el culto a su persona.
El se pondrá como referencia a toda la humanidad. Lo que él diga que es bueno deberá ser aceptado como bueno por todos los seres humanos y lo que él diga que es malo deberá ser aceptado como malo por todos los seres humanos aunque sea bueno.
Mostrará gran poder y dominio y serán muchos los qué ciegos querrán ser como él. Los seres humanos lo seguirán con delirio y en masa. El los llevará al camino de la destrucción total y los seres humanos en su ceguera lo seguirán e irán a realizar la mayor destrucción que haya conocido la humanidad.
Mi Iglesia va a ser purificada como nunca antes lo fue. Sufrirá una persecución a escala mundial. La Eucaristía no podrá ser celebrada en público ya que los que lo hagan sufrirán el martirio, la persecución y la muerte. El sacerdocio no podrá ser ejercido en público, ni se tolerará que haya edificio o local alguno donde se muestre la Cruz.
Se considerará un gran delito sujeto a la pena de muerte el tener cruces en los hogares o en cualquier lugar público, o llevar una Cruz o medalla con contenido religioso. Sólo se podrá tener en los hogares imágenes o fotos del gran dominador, así como en lugares públicos.
Y sólo se podrán llevar en el cuerpo imágenes de él en medallas, anillos y adornos.
Al principio la humanidad recibirá con delirio a este gran líder que les prometerá riquezas y bienestar, pero posteriormente al darse cuenta de qué han sido esclavizados, sobrevendrá una gran tristeza. Considerarán a la muerte como la gran liberadora ya que el dominio ejercido sobre ellos es tal que no tendrán esperanza ninguna de ser liberados de ninguna forma.
Mis almas escogidas y mis adoradores perseverarán hasta el final. Recibirán mi ayuda y la asistencia de mis ángeles para que puedan sobrevivir todas las persecuciones y ser fieles hasta el gran día en que me manifestaré de nuevo a la humanidad.
Será un día muy terrible y temido por los que decidieron adorar y servir al gran líder, pero será un día de gran gloria para todos mis adoradores y servidores. El gran líder caerá como cayó cuando fue expulsado del cielo y permanecerá atado por toda la eternidad. Nunca más podrá hacer daño alguno a ninguno de mis adoradores y servidores.
El tan esperado tiempo de la redención final llegará con toda su fuerza y su esplendor. Un nuevo cielo y una nueva tierra será ofrendada a todos mis adoradores y servidores donde sólo habrá Amor, Alegría, Paz y Felicidad Eterna.
He aquí que todo está por realizarse. El tiempo de la consumación y redención final está ya por llegar. Abríd las mentes y los corazones. Estád alegres y no teman cuando vean que todo esto que les anuncio comienza a suceder. Alegraos porque todo dolor y angustia desaparecerá para toda la eternidad.
Alegraos porque ustedes van a ser testigos de mi segunda venida y de la consumación del Reino de los Cielos. Preparad vuestras mentes y corazones. Venid a mi Sagrado Corazón
qué será el refugio de todos ustedes cuando todo esto se cumpla.
Viernes 19 de julio de 2013
Como quisiera que la humanidad se diese cuenta en la situación que han caído. Creen que se han liberado de la esclavitud impuesta por culturas anteriores, de la esclavitud de la religión, de los mandamientos que los oprimían. Se sienten libres y realizados.
Ven en la ciencia y en la tecnología un gran futuro que puede incluso traerles una gran felicidad y logros tan anhelados como el vivir una larga vida y no sufrir enfermedades. Los logros alcanzados los tienen ebrios y ciegos a todo lo demás.
Son incapaces de darse cuenta de que han optado por un camino que los lleva a un abismo, a su propia destrucción. No se dan cuenta que están cayendo gradualmente en un estado de esclavitud como nunca antes fue conocido.
La ciencia y la tecnología que los tiene ebrios es la que los va a esclavizar en forma tal que cuando se den cuenta será tarde ya que no podrán liberarse de ella.
Tengo lástima de esta humanidad que construye su propia tumba y los medios que la esclavizan. Los creé para que fueran libres y felices y me han rechazado para hacerse esclavos de sí mismos y del maligno.
No tienen esperanza humana de lograr liberarse de la cárcel que se han creado con la ciencia y la tecnología. Han construido los medios para autodestruirse y avanzan alocadamente al mayor holocausto que haya conocido la humanidad.
La única esperanza que tienen sin saberlo es mi Divina Misericordia. Sólo ella puede liberarlos e impedir que millones de seres humanos se destruyan y se condenen eternamente. Por eso les pido a mis almas escogidas que oren y se sacrifiquen para que mi Divina Misericordia llegue a la mente y los corazones de los que se encuentran en el camino de la condenación y los mueva a la conversión y salvación.
Lunes 22 de julio de 2013
No hay nada que mueva más mi Corazón a la Misericordia que contemplar la tragedia en la que se encuentra sumido el hombre moderno. Cree que ha alcanzado logros inimaginables y se deleita en ello.
Acaricia en su mente realizar obras jamás realizadas por ser humano alguno y que pronto tendrá en sus manos las llaves para abrir un paraíso donde no tenga lugar la muerte ni las enfermedades y pueda programar para sí una vida como bien le plazca.
Lo planifica todo sin tomarme en cuenta. Más aún, me considera un estorbo para sus planes y considera que su liberación plena sólo es posible cuando se libere de toda atadura religiosa.
Pobre ser humano, que creyendo alcanzar su máxima liberación se encamina a la esclavitud más perversa que jamás haya conocido la humanidad. Por eso mi Corazón arde de amor y Misericordia por todas las criaturas humanas que se encuentran en el camino de la condenación.
Por eso mi Divina Misericordia brota a torrentes y se derrama sobre todos los seres humanos y llama a sus mentes y corazones a la conversión.
Este es el tiempo de la salvación. Esta es la hora más crítica de la humanidad en la qué se decide la salvación o la condenación de millones de seres humanos.
La humanidad goza de un tiempo especial en el que millones de seres humanos se benefician de mi Divina Misericordia. Benditas mis almas escogidas que llevan mi Divina Misericordia por todos los rincones de la tierra.
La hora apremia y urge que mis apóstoles de la Divina Misericordia intensifiquen sus oraciones y sacrificios y las obras de apostolado que realizan. Pronto, muy pronto, llegará la hora del Juicio y cada ser humano recibirá lo que ha escogido para el.
Jueves 25 de julio de 2013
Miríadas y miríadas de ángeles ayudan a mis almas escogidas a llevar a cabo las tareas que les he encomendado. Mis ángeles les protegen y las animan a superar los obstáculos que se les presentan. Ellos cuidan que las gracias que derramó en ellas sean aprovechadas a plenitud y mantienen alejado de ellas al demonio y sus secuaces.
Sólo después de esta vida podrán mis almas escogidas darse cuenta de la asistencia que recibieron de mis ángeles y la protección que les dieron. Sólo así pudieron ser capaces de realizar su tarea ya que de lo contrario el demonio se los hubiese impedido.
Los seres humanos no tienen idea de la batalla espiritual que se realiza en medio de ellos. Si no fuera por la asistencia espiritual que mi Padre les concede se condenarían irremediablemente millones y millones de almas que no pueden valerse por sí mismas.
La batalla espiritual arrecia en la medida que se acerca mi hora. El demonio y sus secuaces rugen al ver como mi Divina Misericordia les arrebata de sus manos a millones de almas que ya las consideraban suyas. Por eso redoblan sus esfuerzos y atraen hacia si a las almas a través de artificios y medios cada vez más poderosos.
Se valen de aquellos que les han entregado su alma para presentarles a los que no lo han hecho el camino de la condenación como si fuese un camino de liberación y de realizaciones humanas cada vez más deslumbradoras.
He aquí que estoy a la puerta y llamo por mi Divina Misericordia a la mente y los corazones de los seres humanos para que no se dejen engañar y se conviertan al camino de la salvación.
Mis almas escogidas y mis ángeles junto con la corte celestial me ayudan especialmente en esta gran tarea de salvación universal.
Mi Corazón arde de amor y no cesa de llevar la Divina Misericordia a las almas más necesitadas de ella.
Mi Corazón cubre con su Divina Misericordia a toda la humanidad y llama con insistencia a la conversión y salvación. ¡Venid a mí que los haré felices eternamente!