LUNES 23 DE JULIO DE 2012
Muchas cosas son necesarias que acontezcan antes de mi segunda venida. La violencia entre hermanos será mayor. Mis almas escogidas serán perseguidas así como todo aquel que ose llamarse cristiano. Todo esto estará acompañado con grandes destrucciones ocasionadas por la naturaleza. Las guerras entre los pueblos serán más frecuentes y serán más numerosos los que en actos suicidas le quiten la vida a sus hermanos.
Todo pareciera ir dirigido hacia una gran destrucción universal como nunca antes la hubo. Hay incluso quien la planea para de ella sacar provecho propio. Sus planes no son mis planes y por ello persiguen a mis almas escogidas. Darían todo lo que tienen para eliminar de la faz de la tierra todas las religiones. Se desconciertan porque cada vez que han llevado a cabo proyectos de eliminar la religión en un país, se encuentran que cuando ya tenían casi logrado sus objetivos ella vuelve a florecer de nuevo y con más energía. Piensan que ello se debe a que no han podido eliminarla simultáneamente en todos los países y que cuando lo logren el triunfo será final ya que no tendrán la posibilidad de alimentarse una de otra. No se dan cuenta de qué luchan conmigo y creen que tan solo luchan con seres humanos.
A ellos también los amo y quiero que mi Divina Misericordia los alcance. Por eso le pido a mis almas escogidas que oren y se sacrifiquen por sus perseguidores. Sus oraciones y sacrificios realizarán el milagro de la conversión y salvación de muchos de sus perseguidores. Vendrán a mí con corazón contrito y Yo las recibiré en mi corazón misericordioso. Ellas entrarán antes del tiempo final y la conversión de ellas producirá que muchas almas a su vez se conviertan.