MARTES 10 DE JULIO DE 2012

Hoy quiero pedirles a las almas más cercanas a mi corazón que oren ardientemente por sus hermanos de toda raza credo y color.  Sus oraciones producirán un diluvio de gracias sobre la humanidad. Muchos serán los que se convertirán por sus oraciones que son tan agradables a mi corazón. Ellas siempre lo han sido. Por ellas he obrado maravillas en los corazones humanos en todas las épocas. Pero ellas tienen un poder muy especial ante mí en este tiempo en que se acerca mi venida. 

Atenderé las oraciones de todos los que oren por sus hermanos, pero atenderé en forma especial las oraciones de las almas qué están muy unidas a mí porque han consagrado sus almas a mi corazón. Ellas están unidas a mí en una forma especial. A ellas les doy a conocer mis secretos y planes con la humanidad. Con ellas comparto mis sentimientos más profundos por los seres humanos. Ellas se han dado a mí y Yo me he dado a ellas. Por eso ellas tienen un poder muy especial en lograr la conversión de sus hermanos. Por eso quiero que ellas sepan qué sus oraciones son escuchadas por mi en forma especial. 


Si ellas me piden la conversión de una persona Yo les concederé la conversión de cien más. Quiero que ellas sean la causa primaria de la conversión de los pecadores más empedernidos. Quiero que ellas me los traigan a mi corazón misericordioso y Yo obraré y derramaré mis gracias en ellos y en aquellos que ellos han contagiado con sus pecados. 


El mundo no lo entenderá. Las conversiones de los pecadores empedernidos llamaran la atención grandemente y provocará el estupor de muchos. Al final todos sabrán que ello se debió a las oraciones de mis almas predilectas, de las almas que están muy unidas a mi corazón misericordioso. Por eso quiero que ellas conozcan el poder que tienen en estos tiempos en los que se acerca mi venida. Quiero que conozcan el poder que tienen y que lo utilicen a plenitud. Con ellas cuento para llevar mi misericordia donde más se necesita, qué son los corazones de los pecadores empedernidos.