MARTES 17 DE JULIO DE 2012

Hoy quiero que mis almas escogidas tomen mayor conciencia de lo importante que es el que velen y oren con cotidianidad y se esfuercen por ser fieles y permanecer en mi amor. Ellas son las que están al frente de esta gran batalla espiritual de los últimos tiempos. Por medio de ellas mi Divina Misericordia llega a muchísimas almas que de otra forma no les llegaría. 

Ellas son canales por los cuales llega mi salvación a muchos. Por medio de ellas mi amor misericordioso se derrama y alcanza los corazones de los pecadores empedernidos, de los no creyentes, de los que se han alejado de mí. Sus oraciones y sacrificios obtienen de mi gracia tras gracia por la humanidad. Ellas son fuentes que llevan mi amor misericordioso a los lugares más recónditos de la tierra. 

Precisamente por todo esto ellas son las más atacadas por los demonios y por los que obstinadamente quieren eliminar toda referencia a mí existencia. Por eso a ellas las protejo de forma especial. Además de sus ángeles de la guarda tienen ángeles enviados por mí para que las protejan de tan despiadados ataques. 

Ellas tienen una asistencia personal mía. En ellas más que en cualquier otra alma derramo mis gracias y amor misericordioso. Yo mismo las atiendo y les doy fuerzas para que salgan triunfantes en las batallas que los asedian. En mi encuentran el descanso y la fuerza para volver una y otra vez a la batalla espiritual que les toca librar. 

Ellas van a ser recibidas con júbilo y alegría en mi Reino y serán saciadas de alegría, paz y amor en la corte celestial. A ellas las reconoceré y las premiaré con sobre abundancia el día final y gozarán plenas de felicidad eternamente a mi lado en el Reino de los Cielos. 

Por eso quiero que ellas estén alertas y vigilantes para enfrentar todos los ataques de Satanás y sus demonios. Es vital para ellas que estén en estado de vigilancia y oración continua, tanto para combatir todo ataque como para recibir las gracias y bendiciones que les envío. Sólo así podrán perseverar hasta el final. Conmigo todo lo podrán. Con ellas cuento hasta el día final.