MIERCOLES 1 DE AGOSTO DE 2012

Quiero que mis almas escogidas reflexionen profundamente todo lo que les he comunicado y atiendan con urgencia mis peticiones. El tiempo de mi segunda venida se acorta cada vez más. Urge que mis almas escogidas oren intensamente y hagan sacrificios por la conversión y salvación de sus hermanos que se resisten a abrir sus corazones a mi Divina Misericordia.

Es ahora cuando tienen la oportunidad de hacerlo. Después será demasiado tarde ya que si no lo abren ahora ya no lo harán nunca más. Urge que mis almas escogidas mediten sobre el destino final de las almas que se condenan. En muchas ocasiones he manifestado cuán doloroso va a ser el sufrimiento de las almas condenadas. Urge que mis almas escogidas reflexionen detenidamente en ello, que no escatimen esfuerzos en conocer lo que se ha escrito de ello y los testimonios que han dado las personas que les he permitido tener la visión del infierno y de las almas condenadas. Solo reflexionando profundamente en ello nacerá en sus corazones el deseo de querer salvarlas, orando y sacrificándose por ellas.

Conviene que alejen de sí todo aquello que les distraiga y no les permita reflexionar en ello. En especial les pido a todas mis almas escogidas que llevan a cabo el apostolado de la Divina Misericordia que organizen retiros y conferencias donde se hable de ello. Que den de nuevo a la luz publicaciones en las que ya he hablado de ello a mis almas escogidas. Les pido que lo hagan con urgencia porque el tiempo apremia. Muchas almas se decidirán a abrir sus corazones por las oraciones y sacrificios de mis almas escogidas y porque tendrán la oportunidad de reflexionar sobre el destino final de las almas condenadas. En ellas derramaré en forma especial mi Divina Misericordia.

Estas almas conversas en este tiempo final provocarán a su vez que muchas otras almas se conviertan. Por ello urge que mis almas escogidas respondan con prontitud a mi llamado y que con mucho amor y generosidad oren y se sacrifiquen por sus hermanos. De estas oraciones y sacrificios de mis almas escogidas dependerá la salvación de muchos.