VIERNES 13 DE JULIO DE 2012
Hoy quiero que mis almas escogidas entiendan lo importante que es que ellas sean luz y sal de la tierra. De ellas depende la salvación de muchos. Sus oraciones y sacrificios hacen que mi misericordia se derrame sobre las almas más necesitadas de ella.
Si mis almas escogidas se distraen y dejan de orar por sus hermanos entonces serán muchos los que sufrirán las consecuencias y de ello les pediré cuenta. No es que yo esté impedido de actuar y derramar mi gracia, sino que en ellas he puesto mi confianza para que sean muchos los que se salven. Así fue con mis primeros discípulos y así ha sido a través de la historia, pero en este tiempo especial antes de mi venida he querido que mis almas escogidas, por sus oraciones y sacrificios, obtengan de mí gracias especiales para que mi misericordia llegue a los pecadores más empedernidos y en especial a los que se han vuelto a alejar de mí.
Mis almas escogidas tienen un poder especial en este tiempo para conseguir qué mi misericordia se derrame a torrentes sobre todo los seres humanos y en especial sobre los más necesitados. Por ello quiero que ellas hagan todo lo posible para no distraerse, para no dormirse.
Este tiempo se asemeja mucho al tiempo de la noche de mi pasión en la que les pedí a mis discípulos amados que velarán para no caer en tentación. Ellos no supieron entender el momento especial que estaban viviendo y por eso se durmieron. No quisiera que mis almas escogidas, los discípulos de este tiempo, no entendieran la importancia del tiempo que están viviendo y se distrajeran o se durmieran. De ellas depende la salvación de muchos y si se duermen las consecuencias serán fatales. Por eso les pido que vigilen y no se duerman, que mediten lo transcendental de este tiempo que viven y cuán importante es que oren y se sacrifiquen por sus hermanos más necesitados de mi misericordia divina. De ellas depende que muchos que viven en situación de pecado reciban gracias especiales que de otra manera no recibirían. En ellas he puesto mi confianza.