VIERNES 20 DE JULIO DE 2012
Hoy sentí un gran dolor al ver como mis hijos realizan obras monstruosas con sus hermanos. Se han vuelto locos y en sus locuras le quitan la vida a sus hermanos sin importarles quiénes son y cuánto dolor van a producir con sus tragedias.
No son pocos los que tienen planes de destrucción masiva. Planifican con perversos detalles cada una de sus acciones. Si no fuera por las oraciones y sacrificios de mis almas escogidas ya habrían producido mucho daño a la humanidad. Por ello quiero que mis almas escogidas pongan en forma especial en sus oraciones a las almas de sus hermanos que se han desquiciado y planean destrucción. Sus oraciones y sacrificios harán que mi Divina Misericordia alcance los corazones de estas almas y haré que vuelvan a la sensatez.
En especial quiero que los niños eleven sus oraciones por estas almas, que imploren la sanación de ellas y la gracia de la conversión para que sus planes de odio y destrucción se transformen en planes de paz. Quiero que pidan mucho para que estas almas vacías de amor encuentren quien las ame y las ayuden a su conversión.
El mal del mundo es un mal de Amor. Son cada vez más las almas que toman el camino del odio y la venganza por que no encontraron quien las amara. Estas almas tuvieron una niñez muy aterradora. Muchos de ellos fueron abusados hasta por sus propios padres y sólo encontraron quien se aprovechara de ellas cuando buscaban quien tuviese compasión de ellas. Ellas sólo recibieron amarguras cuando tuvieron la ilusión de encontrar amor y alegría. Les vaciaron sus corazones de amor y se los llenaron de odio.
A estas almas las amo mucho y obro misericordia tras misericordia por ellas. Ellas son las que más amor necesitan y por ello las amo en forma especial. Por eso quiero que mis almas escogidas y en especial los niños, las amen mucho, orando y sacrificándose por ellas. Sus oraciones y sacrificios son la única esperanza que tienen estas almas para que mi Divina Misericordia las alcance y las transforme. Orad por ellas con constancia, con fuerza y con lágrimas. Haced cuanto puedan para que estas almas se salven.